Medidas de Prevención
Evite el Tabaco
Fumar cigarrillos es responsable de casi todos los cánceres de pulmón y se relaciona con el de boca, laringe, esófago, estómago, páncreas, riñón y vejiga.
El humo de pipas y puros, así como el tabaco para mascar, también son peligrosos.
El uso de estos productos se relaciona a aproximadamente una de cada tres muertes debidas al cáncer. Por lo tanto, evitar el tabaco es la decisión personal más efectiva en el estilo de vida que se puede tomar para prevenir el cáncer.
Protegerse Contra los Rayos Excesivos del Sol
El melanoma, una de las formas más letales de cáncer a la piel, y los carnicomas de piel están directamente relacionados con la exposición excesiva al sol.
Se puede reducir significativamente este riesgo usando lociones o cremas que contengan un bloqueador solar y ropa que proteja la piel contra la radiación ultravioleta.
Limitar el Alcohol
Beber excesivas cantidades de alcohol incrementa el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer, especialmente el de boca, garganta y esófago.
La combinación del alcohol y el tabaco es especialmente peligrosa. En personas que fuman o beben en exceso, el riesgo de desarrollar cáncer de esófago es aproximadamente seis veces mayor que el de personas que no lo hacen; y en personas que beben y fuman, el riesgo se eleva en más de 40 veces.
La Dieta: limitar grasas y calorías
Las diferencias en la dieta juegan un papel importante en el desarrollo de algunos cánceres. Las personas que consumen grandes cantidades de carnes, altas en grasas y calorías poseen mayor riesgo, especialmente en relación al cáncer de colon.
Así como hay alimentos dañinos, hay otros como las frutas y verduras que reducen el riesgo de este mal. Aunque todavía no se han identificado en estos alimentos los componentes químicos responsables de estos efectos protectores, muchos grupos involucrados en la prevención del cáncer recomiendan comer entre cinco y nueve porciones de frutas y verduras al día.
|