Resistencia a la Insulina y Síndrome Metabólico

Existen algunas patologías que pueden ser la antesala de una futura Diabetes, como lo es el caso de la Resistencia a la Insulina y el Síndrome Metabólico.

La Resistencia a la Insulina, también conocida como Hiperinsulinemia, es una deficiencia metabólica genéticamente determinada en que el cuerpo no puede utilizar la insulina de forma eficiente.

En el metabolismo de una persona normal, las concentraciones elevadas de glucosa estimulan al páncreas para que libere una hormona denominada insulina. A su vez, las células efectoras del cuerpo ubicadas en el hígado, músculo y tejido adiposo poseen receptores que al unirse con su insulina, permiten el ingreso de glucosa a la célula y, por consiguiente, la producción de energía.

En una persona que tiene dicho síndrome, esta hormona no es capaz de contactar adecuadamente al receptor. Esto genera un círculo vicioso en donde el páncreas sigue emitiendo cada vez más insulina, la que después de un largo tiempo se agota pudiendo ocasionar Diabetes Mellitus.

Este cuadro también es el causante de otras enfermedades como Hipertensión, Dislipidemias o aumento de colesterol, Hígado Graso -componente importante del Síndrome Metabólico-, Hiperuricemia -aumento del ácido úrico que puede llevar a cuadros articulares de Gota-, Ovarios Poliquísticos y aumento de la actividad protrombótica. Una persona con Resistencia a la Insulina tiene más probabilidades de tener Obesidad y sufrir Hipertensión y colesterol alto, lo que es un riesgo para el corazón.

La Hiperinsulinemia está presente en un 30% de la población mundial, es decir, un quinto de las personas supuestamente sanas padece esta afección y la gran mayoría no lo sabe. Hay muchos que tienen alguna de las enfermedades anteriormente descritas y se las tratan sin saber que su causa es este problema con la insulina. Por eso, quienes tengan familiares con este cuadro o que nunca se hayan realizado exámenes para conocer los niveles de azúcar presentes en la sangre, se les recomienda consultar a un especialista, de preferencia un Endocrinólogo o Diabetólogo.

Diagnóstico

No existen síntomas que puedan señalar la presencia de este Síndrome. Para poder diagnosticarlo es necesario realizar una prueba de tolerancia a la glucosa con insulinemia, o curvas de glucosa e insulina para medir los niveles de éstas en la sangre. También hay algunos signos físicos que pueden ayudar a determinar si una persona tiene resistencia a la insulina, pero que sólo están presentes en la minoría de los casos. Éstos son la acantósis nígrica (marca oscura, como una mancha, alrededor del cuello y en los pliegues del cuerpo como axilas, detrás de las rodillas, etc.) y conocer la medida de la cintura del paciente (el límite en la mujer es de 88 centímetros y en el hombre 102).

Tratamiento

El tratamiento es de orden no farmacológico en primera instancia. Se recomienda realizar dietas hipocalóricas ajustadas a la condición del paciente, de más o menos 20 calorías por kilo de peso, con un bajo aporte de fructosa que se considera marcador de la Insulinorresistencia. A esto se suma la inclusión de ácidos grasos monoinsaturados como aceites de oliva, paltas y aceitunas, y la realización de ejercicio controlado y programado por un profesor de gimnasia y/o Kinesiólogo tres veces a la semana.

En una segunda etapa se podrían incluir fármacos que ayuden a la terapia inicial si se presentan trastornos metabólicos o endocrinólogos. Por lo general, se recomienda realizar programas integrales, como el Programa de Sobrepeso y Obesidad de Clínica Santa María, en que se contempla todo lo anterior más apoyo psicológico, especialmente en pacientes que padecen enfermedades provocadas por la Insulinorresistencia, como Diabetes y Obesidad.

Síndrome Metabólico

Se produce cuando una persona presenta un número de enfermedades caracterizadas por desórdenes metabólicos (donde el paciente no logra procesar una enzima u hormona específica, por ejemplo insulina, y las células de su cuerpo no pueden convertir el alimento en la energía que éste necesita). En su conjunto, producen más daño que si se presentaran de forma individual y su compromiso final es el aumento del riesgo cardiovascular y de Diabetes.

La Obesidad central, Dislipidemia (alteraciones en las concentraciones de los lípidos sanguíneos, por ejemplo, colesterol alto), presión arterial elevada, Hiperglicemia (exceso de glucosa en la sangre) y los niveles de triglicéridos (grasa) elevados en la sangre, componen el Síndrome Metabólico. Si una persona presenta tres de los factores de riesgo mencionados, se le puede diagnosticar el Síndrome. Y pese a que también inciden factores como la edad y antecedentes familiares, se ha establecido que la mala alimentación y la falta de ejercicio son sus principales causantes.

Este Síndrome afecta a hombres y mujeres adultos de forma similar, así como también a niños y adolescentes. En Chile, su prevalencia es del 35,5% en la población.

Síntomas

Comúnmente, los pacientes no presentan síntomas y se sienten saludables.

El diagnóstico se establece a través de un examen clínico, donde se pesquisan manchas oscuras en la piel, a nivel del cuello y pliegues axilares umbilicales-abdominales, además de la evaluación de un examen físico en donde se mide la cintura para establecer la cantidad de grasa abdominal.

Factores de riesgo

  • Genética.
  • Exceso de grasa (sobre todo alrededor de la cintura).
  • Falta de ejercicio.
  • Se relaciona principalmente con la Insulinorresistencia, es decir, cuando el cuerpo requiere de más insulina de lo normal para funcionar correctamente y conservar los niveles de glicemia dentro los rangos establecidos. Con ella, se altera la función hepática y el índice de ácidos grasos en la sangre, siendo la base fisiopatológica del Síndrome.

Tratamiento

  • Cambiar el estilo de vida con el objetivo de disminuir el riesgo cardiovascular y no padecer de Diabetes.
  • Modificar la dieta, disminuyendo la ingesta de grasas saturadas o de origen animal junto con los azúcares, y aumentar el consumo de frutas y verduras.
  • Realizar ejercicio físico, con el objetivo de que el paciente baje de peso y reduzca su índice de masa corporal.
  • También es posible utilizar fármacos para su tratamiento, pero ello dependerá de cada paciente y de qué patologías presente.

Recuadro

Para diagnosticar el Síndrome Metabólico se debe considerar:

Obesidad Abdominal  
Hombre > 102 cm de cintura
Mujer > 88 cm de cintura
Triglicéridos > o igual a 150 mg/dl
HDL Colesterol  
Hombre < 40 mg/dl
Mujer < 50 mg/dl
Presión Arterial > o igual a 130/85 mm Hg
Glicemia en ayunas > o igual a 100 mg/dl

 

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