Embarazo Múltiple
El embarazo múltiple es aquel en que coexisten dos (doble o gemelar), tres (triple) o más fetos en la cavidad uterina.
Se clasifican en:
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Dicigotos: es cuando hay dos óvulos y cada uno es fecundado por un espermio. Solo poseen la similitud genética que tienen los hermanos y pueden ser de diferente sexo. Cada feto tiene una placenta y cavidad amnióticas independiente.
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Monocigotos: se da cuando un óvulo es fecundado por un espermio y posteriormente se divide. Son idénticos genéticamente y del mismo sexo. Dependiendo del momento en que se produce la división del huevo, pueden compartir la misma placenta e incluso, la misma cavidad amniótica, lo que se asocia a mayores riesgos.
Incidencia
La incidencia general de embarazos múltiples es de aproximadamente uno cada 100 nacidos vivos, siendo constante para los monocigotos y variable para los dicigotos.
Los factores que influyen en la incidencia de estos últimos son:
- La raza: baja incidencia en Japón, alta en África.
- Edad: aumenta a mayor edad materna.
- Métodos de fertilización asistida: inducción de ovulación.
- Historia familiar de embarazos múltiples.
Cuidados que se deben tener
Los embarazos múltiples, especialmente los monocigotos, se pueden asociar a:
- Síntomas de aborto.
- Parto prematuro.
- Síndromes hipertensivos.
- Diabetes.
- Retraso del crecimiento intrauterino.
- Muerte de un gemelar.
- Transfusión feto fetal.
Es recomendable realizar un control prenatal precoz y periódico para evaluar y prevenir los factores de riesgo.
También es importante la educación de la madre, que tiene como propósito promover el autocuidado. Éste está orientado principalmente a prevenir el parto prematuro y a favorecer el desarrollo fetal considerando medidas como:
- Realizar reposo relativo desde el quinto mes.
- En algunas pacientes es necesaria la suspensión anticipada del trabajo entre las 26 y 28 semanas.
- La dieta debe proveer un aporte calórico mayor y complementarla con fierro, calcio y ácido fólico.
- Proyectar la ayuda y apoyo a la mamá después del nacimiento -cuando regresen a casa-, para ayudarla en el cuidado y conocimiento de los hijos.
El control prenatal implica una rigurosa vigilancia del bienestar fetal. Se usan ecografías seriadas y otros exámenes según evolución del embarazo. De esta manera, se logra detectar y tratar precozmente complicaciones como el retraso del crecimiento intrauterino, discordancia del crecimiento entre los fetos, parto prematuro, entre otros.
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