¿Qué son las Enfermedades Pulmonares Intersticiales?
Las Enfermedades Pulmonares Intersticiales (EPI) se producen por la lesión del intersticio del pulmón. Es decir, del revestimiento de los alvéolos (sacos aéreos), lo que conduce a una inflamación y fibrosis del tejido intersticial.
El síntoma principal
El síntoma principal de las EPI es la falta de aire (disnea) progresiva, lo que ocurre inicialmente frente a grandes esfuerzos, hasta llegar al reposo en las fases finales de la enfermedad. Además, el paciente sufre de tos.
Muchas Enfermedades Diferentes
En esta categoría se incluyen más de 200 enfermedades distintas. Las EPI más frecuentes incluyen:
- Sarcoidosis
- Fibrosis Pulmonar Idiopática
- Enfermedades causadas por toxicidad farmacológica
- Enfermedades profesionales
- Enfermedades reumatológicas
¿Cuáles son las causas de las EPI?
En el 65% de los casos de EPI la causa es aún desconocida.
Factores externos
En el 35% de las EPI se identifican factores externos como causantes de la enfermedad, especialmente materiales orgánicos o inorgánicos y reacción a fármacos e infecciones.
¿Cómo se hace el diagnóstico de las EPI?
Lo primero es la sospecha por disnea sin una causa aparente. El examen físico en algunos pacientes permite escuchar ruidos respiratorios similares a “crujidos”.
La radiografía y la Tomografía Axial Computarizada de Tórax permiten corroborar el diagnóstico. Pasada esta etapa es necesario evaluar el compromiso de la función respiratoria, lo que permite cuantificar el daño. Para ello, se pueden efectuar numerosas pruebas: espirometría, medición de volúmenes y capacidades, difusión pulmonar con monóxido de carbono, test de caminata de seis minutos y gases arteriales.
Para aclarar el tipo de EPI que se padece, existen varios procedimientos: lavado broncoalveolar, biopsia pulmonar transbronquial, biopsia pulmonar por videotoracoscopia o por toracotomía.
Tratamiento de las EPI
El tratamiento va a depender del tipo de enfermedad pulmonar intersticial que se padezca. Se utilizan corticoides para suprimir la inflamación presente en algunos casos. No obstante, su utilidad se limita a un grupo reducido de pacientes. Se pueden utilizar otras drogas inmunosupresoras como azatioprina, ciclofosfamida y potentes antioxidantes como la acetilcisteína.
Oxígeno
Es indicado en las fases finales de la enfermedad para mejorar la oxigenación de los tejidos.
Trasplante pulmonar
El trasplante pulmonar puede devolver la esperanza a pacientes seleccionados con EPI severas. Por el momento, para la mayoría de las EPI no existe cura.
Prevención de las EPI
Las medidas de control sobre el medio ambiente y el lugar de trabajo pueden ser efectivas para limitar la exposición a sustancias nocivas y podrían ayudar a prevenir las EPI causadas por factores externos.
Una mayor conciencia de la potencial influencia de determinados fármacos en la aparición de EPI podría mejorar su prevención.
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