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Pie diabético

Una complicación prevenible

Publicado el 16/01/2012

Cerca del 12% de los diabéticos tienen esta complicación, siendo más frecuente en aquellas personas que tienen una Diabetes Tipo II mal compensada. De no tratarse a tiempo, puede provocar la amputación de la extremidad afectada. Sin embargo, con un correcto tratamiento y control de la Diabetes, es completamente prevenible.

Para empezar, es importante dejar en claro que no todas las personas diabéticas necesariamente presentan esta complicación. El Pie Diabético afecta a pacientes con Diabetes Mellitus y corresponde a complicaciones crónicas como: alteraciones de los vasos (Angiopatía), de los nervios (Neuropatía), más una infección, ulceración o destrucción de los tejidos profundos de las extremidades inferiores. Su repercusión es relacionada a diferentes grados de Enfermedad Vascular Periférica y/o alteraciones Neurológicas.

¿Cómo aparece? 

Una de las complicaciones de los diabéticos es la Angiopatía, término médico que se refiere a una enfermedad de los vasos sanguíneos. Existen dos tipos, los cuales se relacionan directamente con el Pie Diabético:

Microangiopatía: se produce una alteración de los pequeños vasos, fundamentalmente del Endotelio Vascular (complicación que impide una respuesta biológica frente a la agresión). Esto puede causa Neuropatía Diabética, que es una variación de la conducción nerviosa. En la zona del pie, específicamente, son alteraciones en el trofismo de la piel, es decir, en el desarrollo, nutrición y mantención de la vida de los tejidos. Este escenario provoca alteración en la sensibilidad, lo que aumenta la posibilidad de tener úlceras o heridas que se vuelvan complejas. 

Macroangiopatía: Se caracteriza por un bloqueo y obstrucción del flujo sanguíneo por depósitos de grasa o trombos en los vasos grandes del cuerpo. Esta falta de irrigación puede producir Isquemia, que corresponde al sufrimiento celular causado por la disminución transitoria o permanente del riego sanguíneo. De ser muy intensa puede causar la muerte celular y del tejido al que pertenece (Necrosis). 

Estos dos factores sumados a un tercero, que corresponde a la Infección, son los que finalmente provocan el Pie Diabético. La recuperación de una herida infectada en una persona diabética es mucho más lenta y compleja que en una persona sana, debido a la disminución de glóbulos blancos y su actividad. Por lo mismo, si no se trata esta enfermedad a tiempo se puede llegar a la amputación de la extremidad afectada.

Tratamiento 

Lo primero que se debe hacer es tratar la parte infecciosa. El Dr. Jaime Díaz, Diabetólogo de Clínica Santa María, explica que “en algunos casos de pacientes hospitalizados, se toma una muestra de cultivo de la zona infectada y se analiza con el fin de hacer un tratamiento antibacteriano dirigido al tipo específico de infección. Es muy importante hacer un seguimiento constante a la herida y su evolución. En Clínica Santa María contamos con enfermeras altamente calificadas que nos ayudan en esa tarea, como también Infectólogos, Cirujanos Vasculares, Neurólogos y Traumatólogos. Trabajando en conjunto se logra controlar efectivamente el avance de este severo mal”.

Una vez que la infección está controlada, se trata la Neuropatía y la Isquemia a través de medicamentos que estimulan la circulación, o con medidas técnicas decididas por el equipo vascular, además de un correcto y estricto control de la Diabetes. 

¿Se puede prevenir? 

Más de la mitad de los pacientes que se hospitalizan por Pie Diabético terminan con la extremidad amputada, a fin de evitar que la infección se propague hacia otras partes el cuerpo. Sin embargo, no todas las personas que tienen Diabetes están destinadas a ese escenario. Algunos consejos que pueden ayudar a prevenir son:

- Llevar un estilo de vida adecuado, con el fin de mantener la Diabetes controlada.
- Tener un correcto chequeo médico para detectar a tiempo la presencia de una Neuropatía, falta de sensibilidad o problemas de circulación.
- Mantener una buena higiene, sobre todo en los pies. 
- Tener precaución con cualquier corte o herida, por pequeña que sea, para evitar una infección. 
- Los diabéticos son más propensos a tener hongos, los que también pueden ser posibles focos de infección. Hay que tener un correcto cuidado y tratamiento. 
- Evitar cortarse las uñas solo, para no generar heridas.
- Controlarse con un Traumatólogo por defectos como Pie Plano, Hallux Valgus (conocido como Juanete), caída del arco plantar anterior y/o cualquier dificultad en la marcha. El pisar de manera incorrecta aumenta la probabilidad de heridas en los pies que se pueden infectar con el tiempo. 

Con la colaboración de: Dr. Jaime Díaz, Diabetólogo de Clínica Santa María.