
El aumento de enfermedades renales, pancreáticas, hepáticas y pulmonares es una preocupación constante en Chile. Por eso, entregar tratamientos de alta complejidad y excelentes resultados es el objetivo del Centro de Trasplante y Enfermedades Crónicas de Clínica Santa María.
Está conformado por un equipo multidisciplinario de expertos en trasplante renal, pancreático, hepático y pulmonar. El acercamiento con cada paciente es único y personalizado desde la primera visita hasta la recuperación total de la persona.
Una estructura de trabajo sin precedentes en nuestro país, tecnología de punta y el apoyo de todos los recursos necesarios en medicina de alta complejidad hacen del Centro de Trasplante y Enfermedades Crónicas de Clínica Santa María un centro de excelencia al servicio de todos nuestros pacientes.
Cifras

Donación de órganos
Todos los mayores de 18 años, una vez fallecidos, son considerados como donantes de sus órganos a menos que en vida hayan manifestado lo contrario.
No hay un límite de edad para donar un órgano. El único requisito es que el donante esté con muerte cerebral, condición que se cumple en un muy bajo porcentaje (aproximadamente un 3% del total de muertos por traumas). Por esta razón, los trasplantes de donantes vivos se han vuelto una alternativa más accesible y real.
En Chile, el Instituto de Salud Pública es la entidad que tiene el Listado Único Nacional para todos los potenciales receptores de órganos y, en conjunto con la Comisión Integrada de Trasplantes del Ministerio de Salud, fija los criterios de distribución y prioriza las urgencias médicas bajo estrictos criterios.
El sistema de distribución de órganos en nuestro país es muy confiable, trasparente y respeta la equidad en la distribución de órganos.
Donante fallecido
El proceso se divide en varias etapas:
Información de la especialidad
Los centros neurológicos, intensivos o de urgencia (después de haber hecho el máximo esfuerzo médico para revertir la grave enfermedad que aqueja a una persona) dan aviso de un “posible donante”, es decir, aquellos pacientes que tienen un daño grave y que inminentemente sufrirán muerte cerebral (ausencia de llegada de la sangre al cerebro).
Dos médicos independientes y altamente capacitados (neurólogos/neurocirujanos), y que no participan en el equipo de trasplante, ratifican a través de varios test y exámenes complementarios la muerte cerebral del paciente. Es un proceso extremadamente riguroso que requiere de certeza absoluta. Si se confirma, se informa a los familiares del fallecimiento de la persona.
Para que los órganos puedan ser donados, nunca deben dejar de funcionar. Por lo mismo, de manera artificial se controlan los latidos del corazón, la temperatura, la presión arterial y el ingreso de aire a los pulmones, condición muy difícil de mantener por tiempos mayores a 24-48 horas. Durante este período se solicita a la familia su voluntad de donar.
Es uno de los momentos más complejos. Respetando el dolor y la sensibilidad del momento, el equipo de trasplante le plantea a la familia la opción de donar los órganos. En caso de aceptar, comienza la selección de un receptor que se basa en criterios estrictamente médicos, siendo el primer requisito la compatibilidad de grupo sanguíneo y luego la compatibilidad sanguínea (HLA) con el donante, la edad del paciente que necesita un trasplante, el tiempo de espera, entre otros factores.
Estos principios se evalúan cada año por un comité de expertos y por todos los equipos de trasplante del país. Cabe destacar que el sistema de procuramiento de órganos es serio, justo y solidario, y la selección del receptor es absolutamente transparente, garantizando la equidad.
A pesar de lo difícil que sea este proceso, lo importante es que tras la muerte de un ser querido, está la posibilidad de regalar vida a través de la donación.
Donante vivo
La donación de órganos, específicamente de riñón, por parte de una persona sana, es una de las mejores opciones de obtener un órgano para el afectado, ya que quien lo dona es altamente estudiado y es la última esperanza para quienes ya no pueden seguir esperando. Por lo general, un donante vivo suele ser algún familiar o el cónyuge.
Además, este tipo de donación permite realizar una intervención quirúrgica programada, lo que da mayor seguridad y mejores resultados, y es una alternativa a la lista de espera nacional de un órgano de un donante fallecido.
¿Quiénes pueden ser donantes?
No todos pueden donar un órgano, ya que se debe cumplir una serie de condiciones. Primeramente, el posible donante debe estar totalmente convencido y seguro de hacerlo, tener entre 18 y 65 años, contar con buena salud, no padecer enfermedades renales, cardíacas, hipertensión, diabetes, entre otras. Si la persona cumple con los requisitos mencionados, deberá pasar por un estudio meticuloso para ver la real factibilidad y compatibilidad con el paciente.
Videos
Video relacionado a Centro de Trasplante y Enfermedades Crónicas

José Obreque
“Gracias al equipo de trasplante cardíaco hoy puedo disfrutar una nueva vida"
Un infarto al miocardio produjo una insuficiencia cardíaca avanzada en el paciente, quien no tenía antecedentes de enfermedad al corazón. Las secuelas de esta condición, hicieron que necesitara de un trasplante de este órgano para seguir viviendo.

Carlos Estrada
Clínica Santa María cumple con los estándares internacionales
Desde Calama y en aeroambulancia, Carlos fue trasladado hasta la Clínica. Su gravedad lo llevó rápidamente a ser ingresado como prioridad en la lista nacional de espera de órganos. La generosidad de un donante y su familia y el equipo del Centro de Trasplante y Enfermedades Crónicas, le salvaron la vida.

Cristián Muller
"Primer trasplantado bipulmonar de la Clínica corrió 42 K"
Cuando le dijeron a Cristián Müller que su enfermedad era terminal, sintió que le habían puesto a andar un cronómetro en cuenta regresiva. Dos años después le realizaron un trasplante doble de pulmón. Desde ese momento, sus esfuerzos han estado centrados en visibilizar la donación de órganos y agradecer a los donantes y sus familias.

Monserrat Marcoleta
"Me dijeron que el Centro de Trasplante era el mejor lugar para tratarme"
A casi un año del procedimiento, Monserrat, de 54 años, se siente muy bien y está feliz con su recuperación. Atrás dejó los días en los que no tenía energía ni para caminar. La contención que recibió por parte de todo el equipo aún la emociona.

César Sanpeze
"Mi caso hizo vibrar al equipo médico, fue una victoria para todos"
A los 61 años nada indicaba que tenía problemas de salud, sin embargo, César tenía un tumor alojado en su hígado hace años sin saberlo. El trasplante de este órgano era la única alternativa para seguir viviendo.

Jorge Rojas
"Nos conectamos para llegar juntos a la cirugía"
Una enfermedad autoinmune dañó de forma severa los riñones de Jorge, llevándolo rápidamente a requerir un trasplante renal. Fue Teresita, su señora, quien le donó uno de sus órganos.

Lorena Turina
"El trasplante me devolvió la vida, me siento espectacular"
Con sólo nueve años, le diagnosticaron diabetes, una enfermedad crónica que la hizo insulinodependiente y la acompañó hasta que tuvo 41. Hoy, gracias al Programa de Trasplante de Páncreas-Riñón, lleva una vida completamente normal.

Ubicación
Clínica Santa María:
Av. Santa María 0506, Piso 8, Providencia.

Teléfono
+56 2 2913 0000