Cristián Müller

La vida después de un trasplante

 

Nació con una enfermedad que deterioró sus pulmones y lo hizo oxígeno dependiente. Tras permanecer un año y medio en lista de espera recibió dos nuevos órganos, convirtiéndose en el primer paciente sometido a un trasplante bipulmonar en Clínica Santa María. Dos años después, además de retomar su rutina, corrió la Maratón de Santiago.

la vida despues de un transplanteAsí cambió la vida de Cristián Müller, de 52 años, quien tenía un enfisema pulmonar secundario a una deficiencia de Alfa 1 Antitripsina, la enzima encargada de proteger a estos órganos de la inflamación causada por infecciones que atacan el tejido pulmonar.

Esta enfermedad provocó un daño irreparable en sus pulmones, por lo que el trasplante era la única alternativa para seguir viviendo. "Mi calidad de vida se deterioró considerablemente. Viví intensas crisis y era oxígeno dependiente las 24 horas del día”, recuerda.

Cristián fue trasplantado exitosamente por el equipo del Programa de Trasplante Pulmonar de Clínica Santa María, a fines de 2014. “El alivio fue inmenso cuando desperté de la anestesia y logré respirar sin ningún tipo de apoyo. Mi evolución fue tan satisfactoria que una semana después estaba haciendo bicicleta”, confiesa. Pero Cristián sabía que podía más. Hace un año comenzó a entrenar tres veces por semana para correr la Maratón de Santiago. “Empecé a hacer ejercicio y me di cuenta de que podía ayudar a crear conciencia sobre este tema y demostrar cuánto se puede recuperar una persona”.

Y lo consiguió. El pasado 2 de abril, corrió 10K en 65 minutos. “Haber cruzado la meta fue un logro de muchas personas. En primer lugar, de la familia donante, mis padres, hijos, hermanos, pareja, equipo médico, amigos y mi entrenador, Diego. Todos me apoyaron y tuvieron fe en cada momento. Terminar la carrera fue la muestra más clara de que donar es traspasar vida, es literalmente dar vida a otro y a todo los que lo rodean. Estoy infinitamente agradecido de quienes que me permitieron volver a vivir”, finaliza.

En Chile, alrededor de 50 personas, entre 20 y 68 años, se encuentran en lista de espera para recibir un pulmón que les permita seguir viviendo. Para tratar a estos pacientes, además de la voluntad de un donante y su familia, se requiere de un Centro de alta complejidad y especialistas capacitados para realizar este procedimiento. Clínica Santa María cuenta con un exitoso Programa de Trasplante Pulmonar, encabezado por el Dr. Mauricio Fica, que a la fecha ha realizado 21 trasplantes.