Una alimentación variada puede contribuir al equilibrio de las bacterias beneficiosas que habitan en el sistema digestivo y que participan en procesos como la digestión y las defensas del organismo.
El cuerpo alberga millones de microorganismos que cumplen distintas funciones y que forman parte de un ecosistema especialmente relevante para el funcionamiento intestinal. Su actividad participa en la digestión de algunos nutrientes, contribuye al sistema inmunológico y también se relaciona con la producción de determinadas vitaminas.
El interés por este tema ha aumentado durante los últimos años, a medida que se ha conocido con mayor profundidad la relación entre estos microorganismos y diferentes procesos del organismo. En este contexto, los hábitos de alimentación adquieren un papel relevante, especialmente a través del consumo de fibra y alimentos que aportan prebióticos.
Fibra y prebióticos: aliados de una alimentación saludable
Algunos alimentos contienen componentes que sirven de sustrato para los microorganismos beneficiosos y favorecen su desarrollo. Entre ellos se encuentran el ajo, la cebolla, los espárragos y las alcachofas, que pueden incorporarse de manera habitual a una alimentación equilibrada.
La nutricionista de Clínica Santa María, Carla Pinto, explica: “Los prebióticos favorecen el crecimiento de nuestras bacterias beneficiosas y, de esta manera, también ayudamos a disminuir la presencia de bacterias que no son tan favorables dentro de nuestro organismo”, señala.
Junto con las verduras y hortalizas que aportan fibra, existen otros alimentos que pueden complementar la alimentación, como el yogur y el chucrut. En estos casos, su incorporación puede formar parte de una dieta variada, sin necesidad de concentrar el consumo en un solo producto o buscar un momento específico del día para ingerirlos.
De acuerdo con la especialista, la relación entre estos alimentos y el organismo está vinculada con la presencia de microorganismos y componentes que pueden favorecer el desarrollo de aquellos que cumplen funciones beneficiosas. Por eso, la variedad de alimentos es un aspecto relevante al momento de cuidar la salud intestinal.
En el caso de los suplementos, su incorporación requiere una consideración diferente. No todos son adecuados para todas las personas ni tienen el mismo efecto, por lo que su uso debe ser evaluado junto con un médico o especialista, considerando las características y necesidades particulares de cada organismo.
Esta recomendación cobra especial importancia porque el funcionamiento de este ecosistema no se limita al proceso digestivo. “Los microorganismos que viven en nuestro cuerpo cumplen funciones relacionadas con la digestión y las defensas, además de participar en la creación de ciertas vitaminas”, destaca la nutricionista de Clínica Santa María.
De esta manera, incorporar distintas fuentes de fibra y mantener una alimentación variada puede contribuir al adecuado funcionamiento del sistema digestivo. Cuando se evalúe el uso de suplementos, en tanto, es importante contar con orientación profesional para determinar cuáles son apropiados según las necesidades de cada persona.