Con la llegada de las bajas temperaturas y el aumento de la circulación de virus respiratorios, los especialistas llaman a reforzar las medidas de prevención y a estar atentos a los síntomas, especialmente en personas con enfermedades crónicas y otros factores de riesgo.
Durante los meses de invierno, las enfermedades respiratorias aumentan significativamente debido a la mayor circulación de virus estacionales. Entre los más frecuentes se encuentran la influenza, el virus respiratorio sincicial (VRS), el rinovirus y, en menor medida, el metapneumovirus, agentes que pueden afectar a personas de todas las edades, pero que representan un mayor riesgo para quienes tienen condiciones de salud preexistentes.
El Dr. Mauricio Ruiz, broncopulmonar de Clínica Santa María, explica que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir los contagios.
“Lo ideal es usar mascarilla, lavado de manos frecuente, mantener una distancia de un metro y medio entre las personas, ventilar tanto el domicilio como los lugares de trabajo y taparse al toser con el pliegue del codo”, señala.
Uno de los mitos más extendidos es que el frío por sí solo provoca enfermedades respiratorias. Sin embargo, no existe evidencia concluyente que respalde esta creencia. Los especialistas coinciden en que el aumento de los contagios durante el invierno responde a una combinación de factores ambientales y de comportamiento social.
“Lo que pasa es que con el frío la gente tiende a aglomerarse más y los virus sobreviven más tiempo en ambientes helados y húmedos. Por eso aumenta la frecuencia de contagios, más que por el frío en sí mismo”, afirma el Dr. Mauricio Ruiz.
Además, los virus pueden permanecer en superficies de uso común como pasamanos, puertas o mesas, facilitando la transmisión a través del contacto de las manos con estas zonas contaminadas. Por esta razón, el lavado frecuente de manos continúa siendo una de las principales medidas de prevención.
Sobre los remedios caseros que suelen popularizarse durante esta época, el especialista señala que no existen estudios concluyentes que demuestren su efectividad para tratar infecciones respiratorias. En cambio, recalca la importancia de medidas simples pero efectivas como una adecuada hidratación, permanecer en casa mientras duren los síntomas y mantener los espacios bien ventilados.
¿Cuándo es necesario acudir a un médico?
Respecto a cuándo es necesario acudir a un médico, las personas con enfermedades crónicas cardiopulmonares, daño renal o hepático, enfermedades neurológicas degenerativas, cáncer u otras condiciones de riesgo deben prestar especial atención a la aparición de síntomas respiratorios.
“Estos pacientes deben consultar apenas sientan síntomas respiratorios como tos, nariz tapada, fiebre, malestar general o dolor de garganta”, indica el Dr. ruiz.
En el caso de personas sanas, recomienda buscar atención médica si los síntomas se mantienen por más de cuatro o cinco días o si presentan un deterioro importante de su estado general.
Con la temporada invernal en pleno desarrollo, reforzar las medidas de autocuidado y consultar oportunamente ante síntomas persistentes son acciones fundamentales para disminuir el impacto de las enfermedades respiratorias y proteger especialmente a los grupos más vulnerables.