Los vapeadores y cigarrillo electrónicos irrumpieron en la sociedad hace más de 20 años, según sus promotores se presentaban como una alternativa a los productos convencionales, presentándose como una opción “menos dañina”, o al menos eso se creía hace 2 décadas.
Tras diversos estudios se ha comprobado que son igual de nocivos que los cigarrillos tradicionales, con componentes que pueden variar e incrementar sus efectos negativos para la salud. El broncopulmonar, Dr. Felipe Rivera comenta que “La principal diferencia es que con el cigarrillo uno aspira humo, mientras que con en los dispositivos electrónicos lo que se aspira es vapor generado por el calentamiento de un líquido compuesto por sustancias que provocan alteraciones celulares, potencialmente dañinas y cancerígenas”.
¿Cuáles son los efectos adversos de estos dispositivos electrónicos?
Son muchos, antes de todo produce irritación de las vías respiratorias e inflamación pulmonar. Segundo, generan alteraciones de tipo neurodegenerativas, especialmente a los adolescentes, ya que ellos tienen en desarrollo una serie de elementos dentro de su cerebro y los vapores, que contienen componentes como el formaldehído que al alcanzar altas temperaturas forman sustancia que son capaces de atravesar la barrera hematoencefálica y alterar el sistema nervioso central de niños y jóvenes.
Los componentes químicos de estos dispositivos, además de afectar al sistema nervioso central, provocan alteraciones de las estructuras celulares del corazón y del pulmón, esto porque contienen muchos elementos que están también en el cigarrillo como metales pesados, los que con la combustión y el calentamiento de los componentes del aerosol pueden producir sustancias cancerígenas.
El especialista explica además un importante fenómeno en las nuevas generaciones “A raíz de los saborizantes, muchos individuos que jamás han fumado se animan a hacerlo. En EEUU se calcula que hay un 17% de jóvenes que están vapeando sin haber fumado antes”.
Las investigaciones más recientes asocian el uso de este tipo de dispositivos electrónicos con alteraciones en la génesis de los espermatozoides en los hombres, lo que podría ser un factor de esterilidad a largo plazo. Un estudio odontológico de 2025 demostró que el cigarrillo electrónico produce alteraciones celulares genéticas de la mucosa bucal, por lo que sería un potencial generador de cáncer de boca.
En colaboración con el Dr. Felipe Rivera, broncopulmonar de Clínica Santa María.