Nefrectomía con extracción de trombo tumoral de vena cava inferior en circulación extracorpórea

“Siento gran admiración por el equipo médico de Clínica Santa María, tras la operación rejuvenecí”

 

En agosto, Daniel Cifuentes -profesor jubilado de 67 años- fue sometido a una compleja cirugía para tratar un tumor renal con un trombo tumoral con extensión a la vena cava inferior y aurícula derecha del corazón. A un par de meses de la operación, el paciente retomó su rutina y se recupera de manera exitosa.

Dificultad respiratoria fue el primer indicio de que algo no estaba bien. En julio del año pasado, Daniel permaneció un mes en un hospital por un edema pulmonar agudo. En noviembre, fue hospitalizado nuevamente por una falla renal.

En ambas ocasiones fue sometido a una serie de exámenes y pruebas radiológicas, sin embargo, ninguno evidenció el diagnóstico que, un año más tarde, reveló un tercer scanner: Daniel tenía un tumor de gran tamaño en el riñón derecho que había comprometido la vena cava inferior en su totalidad hasta llegar al corazón.

“Esta enfermedad afectó considerablemente mi calidad de vida, me costaba respirar y me cansaba al caminar cortas distancias, además, sentía un fuerte dolor en la pierna derecha. Por esta razón, debí abandonar mis actividades diarias y permanecer prácticamente todo el día en cama”, recuerda.

Daniel, además, es hipertenso y diabético insulinodependiente, por lo que su salud estaba bastante deteriorada y debía ser operado lo antes posible. Luego de buscar ayuda especializada, fue derivado a Clínica Santa María con el Dr. Iván Pinto, cirujano urólogo de la Institución.

“El especialista me explicó que existían pocos casos como el mío, por lo que fue muy honesto y me aclaró que se trataba de una operación muy riesgosa y compleja en la que debía intervenir un equipo multidisciplinario”, recuerda. De esta manera, en agosto recién pasado fue sometido a la extracción del riñón y tumor, procedimiento llamado nefrectomía radical; que incluyó circulación extracorpórea para permitir el retiro del trombo tumoral que obstruía e invadía la principal vena de la circulación. El procedimiento fue encabezado por los doctores Iván Pinto y Juan Carlos De La Maza, cirujano cardiovascular de Clínica Santa María.

Tras la cirugía, Daniel permaneció 11 días hospitalizado, mostrando una evolución muy satisfactoria. Actualmente, el paciente se encuentra en proceso de recuperación y debe controlarse de forma periódica. “Siento gran admiración por el equipo médico de Clínica Santa María, tras la operación rejuvenecí. Retomé mis actividades, volví a hacer clases particulares y estoy muy feliz. Agradezco la preocupación que mostraron por mi caso y la cálida atención que recibí por parte de todas las personas que allí trabajan”, finaliza.



Dr. Iván Pinto

Dr. Iván Pinto

Urólogo de Clínica Santa María



Casos como el de Daniel Cifuentes -en el que un tumor renal compromete e invade la vena cava inferior, principal vena del organismo- ocurren de manera muy esporádica. Habitualmente, este escaso número de pacientes no recibe un tratamiento con fines curativos, ya que se trata de una condición de alta complejidad, que requiere de la organización de un equipo médico multidisciplinario altamente capacitado y de gran experiencia, además de apoyo tecnológico de primer nivel.

“El procedimiento se realiza mediante cirugía abierta. En primer lugar, se hace una incisión para extirpar el tumor renal. Cuando no es posible extraer todo el tejido, porque éste se ha extendido por la vena cava inferior hasta la aurícula derecha, se realiza una segunda incisión para ingresar al mediastino, la región del tórax donde está ubicado el corazón. En forma posterior, se utiliza un sistema de circulación extracorpórea, que permite sacar la sangre del cuerpo y oxigenarla mientras se detiene el funcionamiento del corazón, para retirar el tejido cancerígeno que se encuentra dentro de la vena cava inferior y el corazón”, explica el Dr. Iván Pinto.

A Daniel Cifuentes se le extrajo más de un kilo de tejido tumoral, permitiendo tratar un cáncer de gran agresividad con riesgo vital inminente y que había deteriorado considerablemente su calidad de vida. Tras la cirugía, el paciente se recuperó de la falla renal y los exámenes no muestran evidencias de cáncer. Hoy, está en estado de remisión completa y no ha requerido quimioterapia.

Desde el año 2009, Clínica Santa María ha realizado 10 intervenciones y la sobrevida de los pacientes después de la operación es 100%, convirtiéndose en uno de los pocos centros capaces de realizar una cirugía de esta envergadura. El desarrollo de un protocolo de manejo multidisciplinario y el compromiso del equipo médico ha posicionado a Clínica Santa María como el centro nacional que lidera las series con este tipo de pacientes. El equipo está integrado por cuatro cirujanos cardiovasculares: Dr. Eduardo Turner, Dr. Francisco Allamand, Dr. Juan Carlos De La Maza y Dr. Juan Andrés Parra; médicos anestesistas, liderados por el Dr. Mario Portilla; además de los doctores Alfredo Velasco e Iván Pinto, urólogos de la Institución.