Oftalmología

¿Por qué en verano aumentan las enfermedades oculares?

 

Las patologías oculares sufren un incremento del 20% durante el período estival, entre otros factores, por los rayos UV. Cuida tus ojos en esta época.

en verano aumentan las enfermedades En verano el sol está más cerca de la tierra y, por ello, la radiación ultravioleta aumenta de forma considerable. Esta situación no sólo representa un peligro para la piel, en el caso de los ojos, la córnea se ve bastante afectada, produciéndose una inflamación conocida como queratitis superficial.

Por otra parte, las piscinas son un foco importante de irritaciones e infecciones. El cloro irrita la conjuntiva ocular, provocando queratoconjuntivitis. En otras ocasiones, este desinfectante no es suficiente para acabar con los patógenos que se encuentran en el agua y se produce conjuntivitis bacteriana o algunas formas graves de queratatitis.

La sal del mar y la arena de la playa también pueden producir erosiones corneales o conjuntivales. La baja humedad y el calor aumentan la evaporación de las lágrimas, resecando los ojos. Lo mismo ocurre con el aire acondicionado, ocasionando ardor, visión borrosa, sensibilidad a la luz y sensación de arenilla en el ojo.

Consejos para cuidar tus ojos en verano:

En la playa: La arena y sal del mar, incluso el protector solar, podrían dañar tus ojos, ya que provocan irritación y sequedad. Las lágrimas artificiales refrescan y calman las molestias. Para evitar los daños del sol, los anteojos polarizados poseen un filtro especial que bloquea la luz reflejada, además, entregan protección total frente a los rayos ultravioleta y reducen la fatiga ocular. El uso de viseras y sombreros de ala ancha también es útil.

En la montaña: La altitud y la presión atmosférica pueden causar sequedad ocular, visión borrosa ocasional y el lagrimeo propio de una alergia primaveral. Es recomendable utilizar lágrimas artificiales, con el fin de humectar el ojo y devolver la vista natural.

En la piscina:
Tanto el cloro como las bacterias y hongos que se generan pueden traducirse en queratitis y conjuntivitis bacteriana, respectivamente. Todo esto se puede prevenir con el uso de lentes para el agua.

Con la colaboración de: Dr. Rodrigo García, médico jefe Oftalmología de Clínica Santa María.