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Cuidado con el sol

Aprende a proteger tus ojos

Publicado el 18/02/2014

Cataratas y degeneración macular son algunos de los daños que se pueden generar al exponerse de manera prolongada al sol. Para evitar este tipo de problemas, es necesario tomar una serie de medidas que recomiendan los especialistas.

El cuidado de la piel frente al sol cada día cobra mayor importancia. Sin embargo, no debemos olvidarnos de los ojos, pues son uno de los principales afectados a la hora de exponerse a los rayos ultravioleta.

Es importante una protección adecuada, porque la radiación UV en exceso se asocia al desarrollo de ciertas patologías, como cataras y degeneración macular (enfermedad ocasionada por el deterioro de un tejido ubicado en la parte posterior del ojo). Además, existen daños de carácter agudo, como conjuntivitis alérgicas que se pueden agravar por la exposición solar o, en el caso de las personas que miran directamente al sol, maculopatía fótica, lo que genera una pérdida de visión.

Pero no sólo el sol causa complicaciones oculares durante el verano. Existen otros factores que también hay que tener en cuenta:

- Manos mal aseadas pueden causar una conjuntivitis y a veces queratitis (infección más grave).
- Se debe tener especial cuidado con cuerpos que se encuentran en el ambiente, como la arena de playa o la sal del mar, ya que pueden provocar irritación ocular.
- En el caso de piscinas, el contacto directo con el cloro irrita los ojos.
- Una continua exposición en ambientes con aire acondicionado o estar muchas horas frente al computador, reseca la vista.

Recomendaciones 

El Dr. Guillermo Merino, médico jefe del Servicio de Oftalmología de Clínica Santa María, aconseja tomar medidas que aminoren el daño causado por los rayos solares como por ejemplo, usar lentes que tengan filtro UV (grado de certificación de filtro de 100 o 400) necesario para proteger los ojos. 

Además, la utilización de visera o sombrero cada vez que se esté expuesto al sol por un periodo de tiempo largo. Si se va a sumergir la cabeza en piscinas con cloro, la recomendación es usar lentes de natación, y frente a situaciones de resequedad, usar lágrimas artificiales. 

En caso de presentar algún síntoma de manera persistente, es importante no automedicarse y acudir a un oftalmólogo.

Con la colaboración del Dr. Guillermo Merino, médico jefe del Servicio de Oftalmología de Clínica Santa María.