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Urología Pediátrica

Cuándo tratar a un niño con fimosis

Publicado el 24/09/2014

Es la estrechez del prepucio que impide o dificulta retraerlo fácil y cómodamente para descubrir el glande en forma total. Se trata de una condición normal y fisiológica en los menores de 2 años, de hecho, afecta a un 80% de los recién nacidos.

Durante los primeros años de vida, la fimosis se resuelve espontáneamente en la mayoría de los niños, generalmente a eso de los tres o cuatro años, y sólo un 1% de los adolescentes continúa presentándola a los 17 años. Existe, además, una forma de fimosis adquirida, por una reacción dermatológica de causa desconocida, llamada balantis xerótico-obliterante.

La fimosis puede ser motivo de infecciones del pene, como balanitis/balanopostitis, obstrucción o micción dificultosa, infección urinaria y parafimosis. Esta última constituye una emergencia que requiere atención médica y/o quirúrgica inmediata, ya que la fimosis se atasca por detrás del surco balanoprepucial -por una maniobra de retracción indebida-, produciendo una estrangulación progresiva del prepucio.

Tratamiento 

Para evitar estas complicaciones, se realiza un procedimiento conocido como circuncisión, en aquellos niños mayores de tres años con fimosis o con antecedente de balanitis, parafimosis o infecciones urinarias. 

A pesar de las ventajas de realizar esta técnica, que consiste en cortar una porción del prepucio del pene que cubre al glande, dejándolo parcial o totalmente al descubierto, la circuncisión tiene indicaciones muy precisas, ya que el prepucio es una estructura anatómica de protección y una zona erógena necesaria.

Con la colaboración de: Dr. Francisco Reed, urólogo infantil de Clínica Santa María.