Noticias |

Ondas de choque de baja intensidad

El revolucionario tratamiento para la disfunción eréctil

Publicado el 26/09/2016

Un 52% de los hombres entre 40 y 70 años sufren algún grado de este problema, que puede producir enormes trastornos en la salud mental y emocional de la pareja. Conoce esta tecnología que sin ningún tipo de anestesia, sedación o analgésicos, puede ayudar de forma más permanente y menos invasiva a hombres con dificultades para conseguir una erección.

Se prevé que para el 2025 unos 170 millones de hombres a nivel mundial experimentarán disfunción eréctil. Actualmente, el tratamiento más utilizado es el farmacológico, que pese a ser muy efectivo, no cura la enfermedad permanentemente y puede ser muy costoso, molesto de administrar e invasivo.

Sin embargo, en los últimos años se ha desarrollado una alternativa que apunta a resolver este problema de forma más prolongada: Las ondas de choque de baja intensidad. Esta técnica permite devolver al paciente su capacidad de conseguir una erección generando nuevos vasos sanguíneos y reparando nervios dañados.

“El pene es uno de los pocos órganos que tienen células denominadas totipotenciales, las que ante ciertos estímulos –en este caso las ondas de choque- tienen la capacidad de transformarse en nuevos vasos sanguíneos. Así, se va mejorando la irrigación de la zona y con ello la respuesta eréctil”, explica el Dr. Sergio Moreno, jefe de la Unidad de Salud Sexual Masculina de Clínica Santa María.

El tratamiento, que no es una cirugía ni involucra métodos invasivos, consiste en la aplicación de ondas de choque en el pene durante 6 a 8 sesiones, dependiendo del grado de disfunción eréctil del paciente. Cada sesión dura cerca de 20 minutos y es absolutamente ambulatoria. El tratamiento cuenta con certificación europea (CE) y ya ha sido ampliamente probado en diversos países con éxito, estableciéndose como el primero en ser potencialmente curativo.

“No se experimenta ningún dolor ni se necesita anestesia, por lo que el paciente no requiere reposo y puede reanudar sus actividades habituales en forma inmediata. Tampoco se genera enrojecimiento de la zona”, asegura el especialista, quien agrega que los estudios han demostrado la eficacia del tratamiento en la disfunción eréctil. “Los resultados pueden verse a corto plazo y se extienden como mínimo un año después de aplicado, incluso en casos severos”, señala el urólogo, quien se capacitó en Israel en el uso de este equipamiento.

El Dr. Sergio Moreno sostiene que esta nueva alternativa es útil para pacientes cuya disfunción eréctil es principalmente de origen orgánico (por problemas vasculares o por algún tipo de lesión nerviosa) y que responden satisfactoriamente a los fármacos para la erección. En este grupo se encuentran los hombres que sufren de disfunción eréctil como consecuencia de la diabetes, por ejemplo. Aquellos cuyo problema tiene causas psicológicas, en cambio, no se verían beneficiados.

“Queremos mejorar la calidad de vida de los hombres que sufren disfunciones sexuales más allá de posibilidades que nos dan hoy los tratamientos tradicionales, que si bien han demostrado ser altamente efectivos, no solucionan el problema de manera permanente como si lo podría hacer este nuevo tratamiento”, finaliza el especialista.

Con la colaboración de: Dr. Sergio Moreno, jefe de la Unidad de Salud Sexual Masculina de Clínica Santa María.