Fármacos para bajar de peso sin prescripción médica

Algunos fármacos como Ozempic han alcanzado popularidad por sus efectos para bajar de peso de manera rápida, personalidades de cine y televisión e influencers han expuesto sus resultados, incentivando un mal uso de este fármaco, el que actúa como imitador de la hormona de la saciedad, lo que es positivo para pacientes diabéticos porque facilita o aumenta la capacidad que tiene el cuerpo de fabricar insulina.
La tendencia mundial ha puesto en alerta a los especialistas, quienes advierten que los peligros de este medicamento son iguales para los pacientes que lo necesitan y para los que no, pero en el caso de quienes tienen diabetes los efectos benéficos son superiores a los riesgos, por ello, su uso está justificado.
Uno de los mayores riesgos del mal uso de este tipo de medicamentos es la pancreatitis, que consiste en una inflamación del páncreas, un órgano vital que si se daña puede ser grave. Hay reportes que otros efectos adversos están asociados al peligro de desarrollar cáncer de tiroides, además de una serie de problemas anímicos como aumento de síntomas depresivos y ansiedad, entre otros.
Los pacientes con obesidad, cuyo índice de masa corporal es sobre 30, y que han visto mermada su calidad de vida con otros síntomas como dolor de rodillas, mal dormir o tienen diversos problemas que afectan su salud pueden recibir el tratamiento de Ozempic si un doctor se lo indica, pero para las personas con un sobrepeso leve de entre 6 y 10 kilos, con un mejor estado de salud no son idóneas para este medicamento.
El uso de este tipo de fármacos debe ser recetado por un médico para los pacientes correctos, por lo que el Dr. Gonzalo Ruiz-Esquide pone en alerta su mal uso y hace un llamado al autocuidado y a aceptar la diversidad corporal. “No todos somos iguales, es cierto que el exceso de peso es peligroso para la salud, pero no todos debemos ser tan flacos, no todo el mundo tiene que ser tan extrovertido y eso no significa que a la persona que es más introvertida hay que darle antidepresivo o algún medicamento para que calce con una expectativa social. Al medicalizar las diferencias que hay entre los seres humanos también corremos un riesgo de estandarizar a las personas y de patologizar la diferencia que es una cuestión que tampoco es correcta”, comentó el diabetólogo de Clínica Santa María.
Con colaboración del Dr. Gonzalo Ruiz-Esquide, diabetólogo de Clínica Santa María.