Infectología
Identifica los síntomas del virus sincicial respiratorio (VRS)

Este agente causa una infección aguda en las vías respiratorias inferiores, siendo un factor importante de morbilidad y mortalidad en niños y lactantes.
El Servicio de Pediatría y adolescencia de Clínica Santa María cuenta con especialistas dedicados al tratamiento ambulatorio y hospitalario de este tipo de patologías. Además, tiene un equipo de UCI Pediátrica con vasta experiencia y tecnología para el manejo de las complicaciones asociadas.
“Los grupos de riesgos son los menores de 6 meses, porque su vía aérea se obstruye con mayor facilidad y por un menor desarrollo de su sistema inmune. Los prematuros hasta los 2 años, niño(a)s con cardiopatías y con ciertas inmunodeficiencias, además de los adultos mayores de 65 años también tienen mayor probabilidad de desarrollar insuficiencia respiratoria”, explica la Dra. Rivacoba, infectóloga pediátrica de Clínica Santa María.
Sus síntomas son similares a los de otros virus, como la congestión nasal, tos, fiebre, disminución del apetito, y apneas especialmente en los lactantes menores de 2-3 meses. Entre el 4to y/o 5to día puede haber dificultad respiratoria con hundimiento de costillas, retracción subcostal y cianosis (manifestación de saturación baja).
“La temporada de circulación del VRS, se concentra en los meses de otoño e invierno, tanto en el hemisferio norte como en el sur. Posterior al brote de SARS-CoV-2, se observó un adelanto en la estacionalidad del virus, con un peak entre junio y julio en Chile”, añade la Dra. Rivacoba.
Este virus es altamente contagioso y se disemina por medio de gotitas de la saliva de personas sintomáticas por 3 a 8 días, pudiendo durar hasta 15 días en la vía respiratoria y se esparcen en el aire al toser, estornudar o hablar. Este, también puede sobrevivir en las superficies hasta seis horas.
“Este año, Chile incorporó un nuevo anticuerpo monoclonal, Nirsevimab, que es un fármaco intramuscular que actúa de forma inmediata, impidiendo que el virus entre a las células del sistema respiratorio, evitando el ingreso a la UCI u hospitalización con necesidad de oxígeno y consultas en los servicios de urgencia. Se definió utilizarlo en menores de 6 meses, prematuros < 34 semanas y cardiopatías congénitas. En este momento la cobertura de inmunización es de 85% para lactantes y un 97% para recién nacidos”, dijo la Dra. Rivacoba.
Aun así, no existe un antiviral contra VRS, por lo que solo se tratan síntomas asociados, como la fiebre con antipiréticos, aseo nasal, broncodilatadores o kinesiterapia respiratoria para el manejo de secreciones. En casos más severos es necesaria la oxigenoterapia, requiriendo hospitalización.
Si se presentan síntomas en menores de 3 meses se recomienda ser evaluados por su pediatra y realizar test diagnóstico para precisar virus causal. Si tienen dificultad respiratoria que se refleja en el hundimiento de costillas, cianosis o decaimiento deben consultar en un servicio de urgencia. En los demás grupos es necesario monitorearlos e idealmente contar con test diagnósticos para descubrir el virus responsable del cuadro. Por último, hay que estar atentos si hay deterioro de síntomas al cuarto-quinto día, ya que es donde puede ocurrir la insuficiencia respiratoria.
Algunas complicaciones asociadas son: Bronquiolitis, neumonía, insuficiencia respiratoria, apneas o miocarditis. También puede predisponer a una sobreinfección bacteriana que se manifieste con otitis, bronquitis o neumonía.
Con la colaboración de la Dra. Rivacoba, infectóloga pediátrica de Clínica Santa María.