Osteoporosis: Los factores que debes tener en cuenta

La osteoporosis es la pérdida de la masa mineral ósea que debilita el hueso, lo que aumenta el riesgo de fractura. Esto afecta principalmente a mujeres en la menopausia por la deficiencia de estrógenos que produce esta condición, sin embargo, hay otros factores que influyen en su aparición como el tabaquismo, el alcoholismo, algunas enfermedades endocrinológicas como el hipertiroidismo y el hiperparatiroidismo, además de patologías que producen mala absorción intestinal como la enfermedad celíaca, la artritis reumatoide y la insuficiencia renal crónica. El uso permanente de corticoides orales también puede influir en su desarrollo.
En caso extremos la osteoporosis puede provocar fracturas espontáneas, las que aparecen principalmente en vértebras, muñecas y caderas, pero por lo general se trata de una enfermedad que no produce síntomas, cuya única forma de detectarla es a través de una Densitometría Ósea de columna y caderas. “Todas las mujeres al llegar a la menopausia o sobre los 65 años deberían realizarse una densitometría, si el examen es normal no es necesario repetirlo todos los años. En los hombres es una patología muy poco frecuente por lo que se recomienda realizar el examen sólo si presentan algún factor de riesgo de los anteriormente mencionados” explicó la doctora Paula Kusnir, Reumatóloga de Clínica Santa María.
El tratamiento de la osteoporosis consiste en aumentar la masa ósea para disminuir el riesgo de fracturas. Se debe suspender el tabaco y evitar el exceso de alcohol, es fundamental optimizar la ingesta de calcio y vitamina D consumiendo productos lácteos (los productos deslactosados son igual de efectivos) o con suplementos.
La actividad física es muy importante para mantener una adecuada masa muscular, realizar ejercicios de resistencia y de equilibrio al menos 3 veces por semana es primordial para evitar el riesgo de caídas y fortalecer musculatura.
Existen fármacos para tratar la osteoporosis tanto orales como inyectables, la duración del tratamiento es variable, sin embargo, se recomiendan entre 5 a 10 años de terapia continua. El tipo de medicamento a usar dependerá de la tolerancia de cada paciente y de las enfermedades concomitantes que tenga.
Con colaboración de la Dra. Paula Kusnir, Reumatóloga de Clínica Santa María.