
Hernias de la pared abdominal
Una hernia se produce cuando existe una zona de debilidad o un agujero en la pared abdominal, por el cual puede introducirse tejido adiposo o grasa si el defecto es pequeño, o un segmento del intestino cuando el defecto es de mayor tamaño. El signo más frecuente de la presencia de una hernia de la pared abdominal es la aparición de un bulto; el sitio más frecuente es la región inguinal; luego le siguen el ombligo y en la línea media sobre este; también puede ocurrir una hernia en el sitio de una incisión quirúrgica, de una herida o secundario a un traumatismo.
En Clínica Santa María disponemos de un equipo de Cirugía de Pared Abdominal y Hernias, compuesto por cirujanos especialistas dedicados exclusivamente a la cirugía de las hernias en adultos. Realizamos alrededor de 550 cirugías de pared abdominal al año, y ofrecemos a nuestros pacientes las técnicas más avanzadas en la reparación de la pared abdominal, con especial énfasis en la cirugía mínimamente invasiva laparoendoscópica y también con asistencia robótica.
La dedicación exclusiva de nuestro equipo a la cirugía de las hernias se basa en el hecho de que los centros quirúrgicos de pared abdominal que concentran un gran número de pacientes presentan una baja tasa de recidiva herniaria y de dolor crónico, y pueden enfrentar con mejores resultados los casos más inusuales o complejos.
Asimismo, en Clínica Santa María entendemos que en ocasiones el tratamiento de una hernia es parte de la rehabilitación de la pared abdominal, por lo que nuestro equipo trabaja en conjunto con Ortopedia y Traumatología, Radiología y Kinesiterapia, entre otros.

Diagnóstico
El diagnóstico de las hernias habitualmente es clínico, es decir, puede hacerse solamente en base a la historia del paciente y el examen físico; si lo anterior es concluyente, no se requiere de exámenes adicionales. En aquellos casos en que el diagnóstico no es evidente o cuando se requiere de información adicional para la planificación de la cirugía y la elección de la técnica quirúrgica, puede ser necesario solicitar un examen de imágenes como la ecotomografía de pared abdominal o la tomografía computada (scanner), realizada con un protocolo específico para el estudio de la pared abdominal.
Signos de alarma
Muchas hernias no producen síntomas relevantes salvo el bulto subyacente; algunas hernias manifiestan dolor transitorio y en relación con ciertas actividades y posturas. Un signo de alarma es el dolor inhabitual, progresivo y persistente, asociado a la imposibilidad de lograr que la hernia se reduzca; es en estos casos en que se debe consultar a un servicio de urgencia para descartar o confirmar el atascamiento de la hernia y la posibilidad de estrangulación y gangrena del contenido de esta.
Tipos de hernia
Las hernias de la pared abdominal se manifiestan como la aparición de una protuberancia o bulto hacia el exterior del abdomen, ya sea en las ingles, el ombligo, la línea media supraumbilical o la cicatriz de una intervención quirúrgica, entre otros. Es posible que las hernias no sean palpables, lo cual ocurre en pacientes con sobrepeso u obesos, o en hernias que se ubican entre las capas musculares del abdomen.

Información de la especialidad
Es la hernia más común y se presenta con mayor frecuencia en hombres. En la ingle existe una zona de debilidad de la pared abdominal, y es allí en donde se producirán las hernias. Las hernias inguinales pueden aparecer de forma súbita o crecer progresivamente.
La hernia umbilical tiene su origen en una abertura natural de la pared abdominal para permitir el paso del cordón umbilical. Si esta abertura no se cierra de forma adecuada, puede causar la aparición de una hernia. Muchas hernias umbilicales son asintomáticas y no requieren de una reparación.
Las hernias epigástricas se originan en cualquier parte de la línea alba, una estructura de tejido fibroso que está entre los músculos rectos abdominales y por sobre el ombligo; no tienen una causa específica y, del mismo modo, muchas de ellas pueden ser asintomáticas y no requerir cirugía.
Las hernias incisionales ocurren en la cicatriz de una cirugía. Por razones diversas, la cicatriz puede causar una zona de debilidad en la pared abdominal, la cual, al no ser capaz de soportar la presión intrabdominal, cede y da origen a una hernia.
Tratamiento Quirúrgico de las Hernias de la Pared Abdominal
Dependiendo de las características de su hernia, nuestro equipo quirúrgico le recomendará si es prudente observarla o si es necesario operarla. En ciertas hernias, si no hay síntomas relevantes ni limitaciones a la vida diaria y si la hernia no presenta un riesgo de complicación, es aceptado no operarla y adoptar una conducta expectante (Watchful Waiting).
¿Por qué utilizar una malla para reparar la hernia?
Hoy en día existe consenso internacional con respecto a la utilización de una malla sintética irreabsorbible en la reparación de la mayoría de las hernias de la pared abdominal. Ya que una hernia se produce en una zona de debilidad de la pared abdominal, la utilización de una malla permite reforzar dicha zona de debilidad para evitar que la hernia se reproduzca. En Clínica Santa María solo utilizamos mallas certificadas internacionalmente, las cuales no producen rechazo ni tampoco alergias ni reacciones de ningún tipo; las mallas son integradas al organismo después de algunos meses y no son perceptibles por quien la tiene.
Cirugía
La hernia es un defecto mecánico que no se puede solucionar con medicamentos ni inyecciones. La única forma de tratarla es a través de la cirugía, cuyo objetivo es reemplazar el defecto con una malla. Existen dos alternativas: técnica abierta (tradicional) o cirugía laparoscópica (de accesos mínimos), opciones que se conversan con el paciente antes de someterlo a una intervención.
Desde el año 2012, el Consenso Mundial sugiere que toda hernia debe ser operada al momento del diagnóstico, independiente del tamaño y ubicación. Esto se basa en que la cirugía electiva tiene una mortalidad cercana al 0%, en cambio cuando es de urgencia va de un 5% hasta un 19%, cuando hay resección intestinal.
Nuestro equipo quirúrgico está formado por cirujanos entrenados en cirugía endoscópica, laparoscópica, abierta y también con asistencia robótica. La técnica y el abordaje quirúrgico a utilizar, así como la malla más apropiada para la reparación de la hernia, dependerán tanto de las características del paciente como de las de la hernia.
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Información de la especialidad
Si bien las hernias pueden tratarse mediante cirugía abierta o mínimamente invasiva, esta última ofrece beneficios como un menor dolor postoperatorio y una recuperación más rápida, favoreciendo el retorno precoz al trabajo y a las actividades cotidianas. Además, presenta una menor tasa de complicaciones de la herida operatoria y permite instalar la malla desde el interior, posibilitando en muchos casos utilizar una de mayor tamaño que mediante la técnica abierta.
Es por ello que en Clínica Santa María la mayor parte de las hernias las resolvemos por medio de una cirugía laparoendoscópica, dejando la cirugía abierta solamente para aquellos casos en que la cirugía mínimamente invasiva está contraindicada.
La cirugía endoscópica es una forma de cirugía videoasistida que se caracteriza porque la intervención se realiza sin entrar en la cavidad abdominal. En la cirugía endoscópica usualmente se accede a la hernia desde el plano posterior, tanto para la instalación de la malla como para la reparación de la hernia; en algunos abordajes endoscópicos también es posible reparar la hernia desde el plano anterior.
La cirugía laparoscópica es otra forma de cirugía videoasistida en la cual la intervención se lleva a cabo desde el interior de la cavidad abdominal, tanto para la reparación de la hernia como para la instalación de la malla, la que, salvo casos excepcionales, nunca queda en contacto con el intestino.
En este caso se accede a la hernia, tanto para la instalación de la malla como para la reparación de la hernia, desde el plano posterior y usualmente abriendo el peritoneo.
Esta es la cirugía clásica y consiste en realizar una incisión en la piel y abordar la hernia desde afuera. A través de dicha incisión se realiza la instalación de la malla y el cierre de la hernia. Las indicaciones de la cirugía abierta son variadas y van desde las hernias pequeñas hasta pacientes que tienen una contraindicación para la cirugía laparoendoscópica.
Consiste en una cirugía videoasistida en la cual el instrumental quirúrgico está operado por medio de un robot y el cirujano lo maneja desde una consola alejada del paciente, la cual le permite una visión en 3D y un manejo más fino del instrumental.
Riesgos de la Cirugía
Toda intervención quirúrgica implica un riesgo de complicaciones, tanto durante el procedimiento quirúrgico como posterior a este, directa o indirectamente derivado de la cirugía, así como de condiciones del paciente u otras; estas pueden ir desde casos leves hasta complicaciones que requieren una reoperación. Para ello y durante la consulta médica previa a la cirugía, el paciente será informado de las posibles complicaciones por medio de un “consentimiento informado”, documento que deberá leer y comentar detalladamente con su cirujano.

Ubicación
Clínica Santa María:
Av. Santa María 0506, Piso 8, Providencia.

Teléfono
+56 2 2913 0000


