Saltar al contenido principal

Nuestros pacientes

Eberhard Wacker

eberhard

El equipo de Clínica Santa María salvó la vida de mi marido

Tras un síncope, término médico para un desmayo de larga duración, en el que perdió irrigación general, Eberhard Wacker llegó a Clínica Santa María en estado de extrema gravedad donde fue diagnosticado con tres patologías que estaban correlacionadas.

Claudicación cardiovascular secundaria a la suma de patologías como estenosis aórtica crítica, enfermedad coronaria con afectación severa del tronco coronario izquierdo y enfermedad vascular con oclusión de ambas arterias iliacas, fue el diagnóstico que recibió Eberhard Wacker, más conocido como Alex, paciente de 75 años de origen alemán que ha vivido gran parte de su vida adulta en Chile.

Este dramático caso, en el cual el paciente tenía múltiples patologías, constituyó un desafío multidisciplinario para todo el equipo médico. Es así como lo afirma el Dr. Pablo Pedreros, cardiólogo de Clínica Santa María, quien atendió al paciente desde que llegó a la Institución.

“En conjunto con los cirujanos vasculares periféricos, con los cardiocirujanos, los hemodinamistas, anestesistas y los cardiólogos, hicimos un plan de tratamiento y fuimos realizando cada etapa de forma exitosa. Esto fue un gran desafío para nosotros, trabajar con un equipo multidisciplinario varias patologías simultáneas y todas con suma urgencia”, explica el Dr. Pedreros.

El tratamiento que se le hizo al paciente, se dividió en tres etapas. Primero se determinó que tenía el tronco coronario izquierdo a punto de taparse, por lo que se le hizo una angioplastia, con lo que se logró mejorar la irrigación cardíaca. Luego, se le realizó un implante percutáneo de una prótesis vascular aórtica. Finalmente, en conjunto con los cirujanos vasculares, se le hizo un bypass desde la zona axilar hacia la zona femoral para llevar sangre adecuadamente a las piernas.

“Los resultados de las cirugías han sido muy buenos. Estoy empezando a ser nuevamente autovalente. Sé que la recuperación toma tiempo, pero antes me cansaba caminando de una silla a otra. Hoy, gracias a la ayuda de los kinesiólogos de la Clínica, quienes hasta el día de hoy me van a hacer terapia a mi casa, puedo hacerlo sin problemas”, relata Alex.

Para Mónica O´Shea, señora de Alex, fue una experiencia muy fuerte, pero agradece profundamente a todo el equipo de Clínica Santa María. “Le salvaron la vida a mi marido, hicieron un trabajo espectacular y agradezco a cada uno de los especialistas involucrados. Lograron sacarlo adelante paso a paso, creo que hicieron un trabajo increíble”.

El Centro del Corazón de Clínica Santa María es referente a nivel nacional en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardíacas. El Centro reúne a expertos en Cardiología Adulto e Infantil, Cirugía Cardíaca, Vascular Periférica y Endovascular, que abordan de forma multidisciplinaria diversas patologías en todas las etapas de la vida, entregando una atención continua a lo largo de la evolución del paciente con tratamientos preventivos, mínimamente invasivos o de alta complejidad.

Agosto 2019

Ramón Berríos

testimonio

“La Clínica es como un reloj que funciona perfectamente”

Un rápido, eficaz y coordinado trabajo del Servicio de Urgencia de Clínica Santa María logró estabilizar a Ramón Berríos, de 62 años, luego de sufrir un infarto al miocardio, y prepararlo para ser sometido a un procedimiento intervencionista de alta complejidad en el pabellón de hemodinamia.

Como cualquier día, el académico de la Universidad San Sebastián se preparaba para dirigirse a su trabajo, cuando de pronto empezó a sentirse mareado y torpe. Bajó las escaleras de su casa, se encontró con su hijo Arturo, de 21 años, y le dijo que en vez de partir juntos a la Universidad, como de costumbre, lo llevara a Clínica Santa María. Le entregó las llaves del auto y perdió la conciencia en el asiento del copiloto.

El equipo del Servicio de Urgencia rápidamente se dio cuenta que el paciente estaba cursando un infarto masivo al miocardio. Una vez reanimado, fue trasladado al Centro de Diagnóstico y Terapia Endovascular, donde le realizarían un procedimiento de alta complejidad.

“Lo que hicimos fue una angioplastía primaria al tronco coronario izquierdo (arteria principal del corazón), que estaba ocluida, logrando permeabilizar el vaso. Luego, el paciente fue sometido a un sistema de soporte de asistencia circulatoria”, explica el Dr. Pablo Pedreros, cardiólogo de Clínica Santa María.

Ramón tuvo una rápida y positiva evolución en la Unidad del Paciente Crítico Cardiovascular. “Después de una semana internado, me fui a mi casa con las indicaciones necesarias. Al mes volví a trabajar, y hoy puedo hacer todo lo que hacía antes, llevo una vida total y completamente normal”, destaca.

Además, hace énfasis en la dedicación, preocupación y calidad humana de todo el personal de la Institución que lo atendió: médicos, enfermeras, técnicos en enfermería, kinesiólogos, etc. “Me hicieron sentir tranquilo y acompañado. Es un equipo que actúa de forma excelente, todos sincronizados. Realmente la Clínica es como un reloj que funciona perfectamente”.

Según el Dr. Pedreros, la única forma de evitar un infarto es controlando los factores de riesgo que pueden ser modificables, como el cigarrillo, sobrepeso, sedentarismo o malos hábitos de alimentación; y los no modificables que son la diabetes, la hipertensión, entre otros.

“En este momento, existe la tecnología para saber si una persona tiene una enfermedad coronaria incipiente y de esta manera evitar llegar a una situación como la que tuvo Ramón”, destaca el especialista. Es por esto, que los expertos recomiendan que los mayores de 35 años se controlen periódicamente con un cardiólogo, especialmente aquellos con antecedente familiar de esta patología.

El Centro del Corazón de Clínica Santa María tiene la capacidad para resolver cuadros de alta complejidad. Tiene los recursos para manejar y asistir de forma adecuada a pacientes críticos. Además, cuenta con sistemas de asistencia ventricular necesarios para mantener a los pacientes con las condiciones vitales adecuadas para enfrentar los distintos procedimientos que efectúa.

Febrero 2019

Eduardo y Jacqueline, padres de Alejandro Medina

testimonio

"Nunca imaginamos que algo así podía suceder, pero los médicos le salvaron la vida"

Alejandro Medina (11 años) nunca tuvo un problema de salud de importancia. Sin embargo, en octubre del año pasado sufrió un evento cardiovascular poco común en niños. El menor fue intervenido por especialistas de El Centro del Corazón y Urgencia Pediátrica y hoy, a cinco meses del procedimiento, está recuperado y sin secuelas.

Alejandro estaba en el colegio cuando sintió un fuerte dolor en el pecho que alertó a sus profesores, quienes al percatarse de que estaba muy pálido y transpiraba mucho decidieron trasladarlo al servicio de urgencia más cercano, donde no encontraron la causa del malestar que presentaba.

Tras consultar en distintos hospitales y clínicas, y realizarse varios exámenes sin una respuesta clara, Alejandro fue derivado a Clínica Santa María donde fue evaluado por el Dr. Carlos Fernández, cardiólogo infantil y jefe de Urgencia Pediátrica. Luego de realizarle un ecocardiograma Doppler color y un angioTAC, el especialista advirtió que se trataba de un infarto agudo al miocardio, un diagnóstico muy poco común en niños y que se originó producto de una obstrucción de una arteria coronaria.

Junto al Dr. Pablo Pedreros, cardiólogo con amplia experiencia en manejo de patología coronaria, resolvieron que para determinar el tratamiento más adecuado era necesario hacer una coronariografía, examen que muestra la anatomía de las arterias coronarias. Esta intervención fue realizada en el Centro de Diagnóstico y Terapia Endovascular y permitió constatar el sitio exacto de la obstrucción coronaria. Inmediatamente, se realizó una angioplastía, procedimiento que consiste en permeabilizar la arteria para desobstruirla y luego implantar un stent para recuperar la irrigación cardíaca.

“Nos sentimos muy apoyados. El Dr. Fernández fue una persona más de la familia, siempre nos habló directamente, pero de forma muy cálida, dándonos la esperanza de que todo iba a salir bien. Agradecemos el trato que nos dieron los profecionales de la clínica, que nos permitieron acompañar a nuestro hijo durante su recuperación”, destacan Eduardo y Jacqueline.

“Cuando los doctores salieron de pabellón y vimos su expresión, supimos que todo había salido bien”, recuerdan Eduardo y Jacqueline, los padres de Alejandro, quien estuvo dos semanas hospitalizado en la Unidad Paciente Crítico Pediátrico, donde fue constantemente monitoreado por enfermeras y médicos, y contó con rehabilitación kinesiológica. Alejandro fue dado de alta sin ninguna secuela, sólo con la indicación de terapia anticoagulante y control periódico.

El Centro del Corazón de Clínica Santa María cuenta con cardiólogos adultos e infantiles altamente capacitados para abordar de forma conjunta patologías cardíacas complejas, con el apoyo de tecnología diagnóstica y terapéutica de primer nivel.

Febrero 2018