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Consumo de carne y ácido úrico: cómo prevenir la gota, una enfermedad que provoca dolor e inflamación articular

gota, una enfermedad que provoca dolor e inflamación articular

Una alimentación equilibrada, una adecuada hidratación y la elección de proteínas con menor contenido de grasa pueden ayudar a mantener niveles saludables de ácido úrico y reducir el riesgo de gota y otras complicaciones.

El consumo de carne forma parte de una alimentación variada y puede aportar proteínas y otros nutrientes importantes. Sin embargo, cuando su ingesta es excesiva, especialmente en el caso de carnes rojas y vísceras, puede aumentar el aporte de purinas, sustancias que al ser metabolizadas por el organismo producen ácido úrico. Cuando este se acumula en exceso, puede favorecer la formación de cristales en las articulaciones y desencadenar episodios de gota, una enfermedad que puede provocar dolor e inflamación articular.

Además de las carnes, existen otros factores relacionados con la alimentación que pueden contribuir a elevar los niveles de ácido úrico. Entre ellos se encuentran algunas bebidas alcohólicas y azucaradas, por lo que mantener una alimentación variada y equilibrada es clave para prevenir alteraciones. “La prevención de la gota se basa en mantener una alimentación saludable, realizar ejercicio y actividad física, mantenerse siempre hidratado y favorecer el consumo de frutas y verduras”, explica Loreto Cifuentes, nutricionista de Clínica Santa María.

Elegir las proteínas y cuidar las porciones

No es necesario eliminar la carne de la alimentación para cuidar los niveles de ácido úrico. Una alternativa es privilegiar carnes magras y carnes blancas, como pollo y pavo, además de pescado, procurando adecuar las porciones a las necesidades individuales. También es recomendable acompañar las comidas con frutas y verduras, evitando que la carne sea el único componente principal del plato.

Durante celebraciones o períodos en que aumenta el consumo de carne, como Fiestas Patrias, estas recomendaciones adquieren especial relevancia. Distribuir las porciones, incorporar vegetales y mantener una adecuada ingesta de agua permite favorecer un patrón de alimentación más equilibrado y contribuir al control del ácido úrico.

El alcohol también merece atención, particularmente en personas que presentan gota o niveles elevados de ácido úrico. La cerveza puede contribuir a aumentar estos niveles, por lo que en estos casos se aconseja restringir o limitar su consumo. “En personas que sufren de gota o presentan alguna alteración en el metabolismo del ácido úrico, se recomienda limitar el consumo de bebidas alcohólicas, especialmente aquellas que pueden favorecer su aumento”, señala la nutricionista.

Finalmente, es importante reconocer las señales que pueden indicar un episodio de gota. Un aumento repentino del dolor, acompañado de enrojecimiento e inflamación de una articulación, especialmente en los pies, tobillos, rodillas o dedos, requiere atención médica. Ante estos síntomas o frente a niveles elevados de ácido úrico detectados en exámenes, es recomendable consultar con un especialista para determinar la causa y el tratamiento adecuado.

 

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