El cuidado del corazón comienza con la prevención y el reconocimiento de los síntomas

Adoptar hábitos saludables desde edades tempranas, conocer los síntomas de alerta y consultar a tiempo son medidas fundamentales para prevenir enfermedades cardiovasculares y actuar oportunamente frente a una emergencia.
Las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse en gran medida cuando se controlan sus principales factores de riesgo. Sin embargo, en los últimos años también se ha observado un aumento de estos problemas en personas jóvenes, asociado principalmente al sobrepeso, el sedentarismo y el tabaquismo. Por eso, la prevención no debe comenzar cuando aparecen los síntomas, sino mucho antes.
En ese contexto, el Dr. Aníbal Zamorano, cardiólogo y jefe de la Unidad Cardiovascular de Clínica Santa María, enfatiza que el cuidado del corazón debe ser una preocupación permanente. "Nosotros deberíamos empezar a preocuparnos de la salud cardiovascular desde que nacemos en adelante. El sobrepeso en los pacientes pediátricos es un problema que vivimos hoy y, por eso, es muy importante desarrollar programas de actividad física permanente, controlar el peso, tener una dieta equilibrada y evitar factores de riesgo cardiovascular como el tabaquismo", explica.
Aprender a reconocer las señales de alerta
Uno de los principales síntomas de un infarto es el dolor en el pecho, generalmente de carácter opresivo y asociado al esfuerzo físico. Aunque muchas personas creen que este cuadro se presenta de manera distinta entre hombres y mujeres, el especialista aclara que el dolor torácico continúa siendo la manifestación más frecuente en ambos casos. No obstante, en las mujeres suele existir un retraso en la consulta y, además, pueden presentarse síntomas acompañantes como sudoración o ansiedad.
"El dolor al pecho es clave y toda mujer que tenga un dolor al pecho por más de 10 minutos debería consultar en un centro asistencial para descartar un síndrome coronario agudo", señala el Dr. Zamorano.
El especialista agrega que existen otros síntomas que también requieren atención médica. En personas con diabetes o neuropatías, por ejemplo, un infarto puede manifestarse con dolor en la parte superior del abdomen, los hombros o los brazos. Asimismo, la sudoración excesiva, los desmayos o una fatiga inusual al realizar actividades cotidianas también pueden ser señales de un problema cardiovascular.
Frente a cualquiera de estos síntomas, la recomendación es acudir oportunamente a un servicio de urgencia o consultar con un especialista, ya que una evaluación precoz permite iniciar el tratamiento de manera más rápida y disminuir el riesgo de complicaciones.
Además de reconocer las señales de alerta, el cardiólogo recalca que los controles médicos periódicos cumplen un rol clave en la prevención. " Es muy importante que las personas consulten a sus médicos para prevenir eventos, ya que muchas veces la primera manifestación es una muerte súbita", concluye el Dr. Zamorano.
La prevención cardiovascular se construye día a día. Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física de forma regular, evitar el tabaquismo, controlar enfermedades como la hipertensión y la diabetes, y no ignorar síntomas como el dolor en el pecho o la falta de aire son medidas que permiten proteger la salud del corazón y disminuir el riesgo de complicaciones. Ante cualquier duda o señal de alerta, consultar oportunamente con un profesional de la salud siempre será la mejor decisión.