Fibrilación auricular: una arritmia frecuente que puede aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular

La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca más común y su presencia aumenta con la edad. Si bien puede presentarse sin síntomas evidentes, esta alteración del ritmo cardíaco requiere evaluación médica, ya que puede favorecer la formación de coágulos y elevar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV).
“Es la arritmia más frecuente que existe en el mundo. El 1% de la población mundial la tiene y, en poblaciones de edad avanzada, sobre los 80 años, prácticamente un 50% o más de los pacientes puede tener fibrilación auricular”, explica el Dr. Aníbal Zamorano, Jefe de la Unidad de Paciente Crítico Cardiovascular de Clínica Santa María.
La fibrilación auricular se caracteriza por un ritmo cardíaco irregular, que puede alterar el funcionamiento normal de las aurículas. Uno de sus principales riesgos es la formación de coágulos en el corazón, los que eventualmente pueden desplazarse hacia el cerebro y provocar un accidente cerebrovascular. Por esta razón, el diagnóstico y manejo oportuno son fundamentales para reducir sus posibles complicaciones.
Alternativas terapéuticas
Durante años, una de las principales estrategias para disminuir este riesgo fue el uso de medicamentos anticoagulantes. Sin embargo, actualmente existen alternativas terapéuticas que permiten abordar directamente la alteración del ritmo cardíaco y que pueden ser indicadas de acuerdo con las características de cada paciente.
“Hoy contamos con procedimientos mucho más avanzados que se realizan en los pabellones de hemodinamia, donde es posible dejar al paciente en ritmo sinusal a través de la ablación de la fibrilación auricular”, señala el especialista.
La ablación es un procedimiento realizado por electrofisiólogos que busca intervenir las zonas del corazón responsables de generar o mantener la arritmia. La indicación de esta alternativa depende de la evaluación médica y de factores como el tipo de fibrilación auricular, los síntomas y las condiciones generales de cada persona.
En Clínica Santa María, este procedimiento es realizado por un equipo de electrofisiología con experiencia en el tratamiento de trastornos del ritmo cardíaco, como parte de un abordaje especializado para pacientes con fibrilación auricular.