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Lesiones en el fútbol: cómo prevenirlas y qué hacer para jugar de forma más segura

Dra. Rocío Nuche

El fútbol es uno de los deportes más practicados en Chile y el mundo, tanto a nivel amateur como profesional. Sin embargo, también es una disciplina que implica un alto riesgo de lesiones debido a los constantes cambios de dirección, frenadas, saltos y contactos físicos que se producen durante el juego.

Según explica la Dra. Rocío Nuche, médico del Deporte y la Actividad Física del Centro de Salud Deportiva de Clínica Santa María, las lesiones más frecuentes afectan principalmente a las extremidades inferiores. “Por lo general, son los desgarros, siendo el más frecuente el desgarro de isquiotibial. En lesiones más severas, tenemos las lesiones de ligamento, siendo la más relevante la lesión de ligamento cruzado anterior”, comenta la especialista.

Si bien muchas personas asocian la prevención únicamente al calentamiento previo, la experta señala que este es solo una parte del proceso. Antes de cada entrenamiento o partido, recomienda realizar una activación cardiovascular suave, mediante trote o bicicleta, complementada con estiramientos dinámicos o balísticos que reproduzcan los movimientos propios del fútbol. Además, destaca la importancia de preparar el sistema neuromuscular para responder de mejor manera a las exigencias del juego.

La fuerza muscular también cumple un rol fundamental en la prevención de lesiones. Diversos estudios han demostrado que una adecuada preparación física reduce significativamente el riesgo de sufrir problemas musculares y ligamentarios. Junto con ello, la estabilidad y el control neuromuscular permiten que el cuerpo reaccione de forma más eficiente ante cambios bruscos de velocidad o dirección, acciones habituales dentro de una cancha.

Pero la prevención no depende únicamente del entrenamiento. La hidratación, la alimentación y el descanso son factores igual de importantes. La Dra. Nuche explica que estos elementos forman parte del llamado “entrenamiento invisible”, que permite al organismo adaptarse correctamente a las cargas físicas.

“La fatiga es uno de los factores de riesgo más importantes tanto para las lesiones musculares como ligamentosas. Mantenerse atento y saber leer las señales del cuerpo es muy relevante para prevenirlas”, afirma la especialista.

Reconocer una lesión de manera temprana también puede marcar la diferencia en la recuperación. La recomendación es consultar oportunamente cuando aparece un dolor distinto al habitual posterior al ejercicio. Los deportistas con mayor experiencia suelen identificar mejor cuándo una molestia corresponde al esfuerzo normal y cuándo podría tratarse de una lesión que requiere evaluación profesional.

La Dra. Rocío Nuche enfatiza que la rehabilitación no termina cuando desaparece el dolor. Un tratamiento exitoso debe incluir un proceso de reintegro deportivo progresivo que permita recuperar las capacidades físicas necesarias para volver a competir con seguridad. De esta manera, no solo se reduce el riesgo de recaídas, sino que también se favorece un retorno al deporte en mejores condiciones que antes de la lesión.

La prevención, el autocuidado y una adecuada recuperación siguen siendo las principales herramientas para disfrutar del fútbol de manera segura y mantener un buen rendimiento dentro de la cancha.

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