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Moverse más, vivir mejor: el ejercicio como una herramienta clave para el autocuidado

Moverse más, vivir mejor: el ejercicio como una herramienta clave para el autocuidado

Incorporar más movimiento a la rutina diaria puede marcar una diferencia profunda en la salud. Desde caminar unos minutos hasta realizar pausas activas, cada acción suma para prevenir enfermedades, mejorar el bienestar y llegar con mayor calidad de vida a todas las etapas.

La evidencia científica ha consolidado a la actividad física como uno de los pilares de la medicina preventiva. Mantener una rutina de movimiento no solo contribuye a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, sino que también favorece un envejecimiento más saludable, mejora la funcionalidad del organismo y ayuda a preservar la autonomía y la calidad de vida a lo largo de los años.

"La actividad física tiene un efecto multisistémico. Protege el corazón, el cerebro y contribuye a prevenir enfermedades muy prevalentes, por lo que es una de las herramientas más poderosas para cuidar la salud", explica María Alejandra Sanhueza, deportóloga de Clínica Santa María.

 

Cada movimiento cuenta

Mantenerse activo no implica necesariamente practicar deporte todos los días. Caminar parte de los trayectos, utilizar la bicicleta, subir escaleras o realizar pausas activas durante la jornada laboral son acciones sencillas que ayudan a disminuir los efectos del sedentarismo, una condición asociada a procesos inflamatorios y a un mayor riesgo de enfermedades crónicas.

Para quienes sienten que el tiempo es una barrera, la evidencia también entrega buenas noticias. Los llamados snacks de ejercicio, rutinas de uno a diez minutos distribuidas a lo largo del día, han demostrado beneficios relevantes, especialmente cuando incluyen ejercicios de fuerza o movimientos de mayor intensidad.

"Muchas personas creen que necesitan entrenar durante una hora para obtener resultados, pero incluso períodos breves de actividad física, realizados de manera constante, pueden marcar una diferencia importante en la salud", señala la especialista.

Otro aspecto importante es aprender a reconocer las señales que entrega el cuerpo. Dolores musculares persistentes, molestias en tendones o un cansancio excesivo al realizar actividades cotidianas, como subir escaleras, pueden ser indicadores de una disminución de la condición física y de la necesidad de retomar el movimiento de manera progresiva.

En ese proceso, la deportóloga recomienda evitar comparaciones y no intentar avanzar demasiado rápido. "No se trata de hacer más ejercicio, sino de hacer el ejercicio correcto para cada persona. Un plan adaptado a las capacidades y necesidades individuales permite obtener mejores resultados y reducir el riesgo de lesiones".

Incorporar el movimiento como parte de la rutina diaria es una decisión que trasciende el ámbito deportivo. Pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden traducirse en una mejor salud, mayor autonomía y una mejor calidad de vida, demostrando que el autocuidado también comienza con acciones tan simples como caminar, subir una escalera o levantarse unos minutos durante la jornada.

 

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