Primera consulta ginecológica: una oportunidad para resolver dudas y cuidar la salud desde la adolescencia

Aunque muchas familias asocian la visita al ginecólogo con la aparición de problemas de salud, la primera consulta suele ser una instancia preventiva y educativa que permite acompañar el desarrollo de niñas y adolescentes.
La recomendación internacional es realizar la primera consulta ginecológica entre los 13 y los 15 años. En la mayoría de los casos, este encuentro consiste principalmente en una conversación para conocer a la paciente, abordar inquietudes sobre la pubertad, la menstruación y la salud sexual, sin necesidad de realizar exámenes invasivos.
Sin embargo, existen situaciones que ameritan una consulta antes de esa edad, como alteraciones en el desarrollo puberal, dolor persistente, picazón genital, sangrados anormales o la necesidad de recibir orientación médica.
“Es importante que las adolescentes sepan que tienen derecho a participar activamente en las decisiones relacionadas con su salud. La consulta ginecológica es un espacio donde pueden expresar sus inquietudes y recibir información confiable acorde a su etapa de desarrollo”, explica la Dra. Lilián Carrasco, ginecóloga infantil y juvenil de Clínica Santa María.
Dependiendo del motivo de consulta, el especialista puede solicitar exámenes de laboratorio, estudios hormonales o una ecografía ginecológica abdominal. Asimismo, cuando corresponde, se pueden indicar pruebas para detectar infecciones de transmisión sexual mediante una muestra de orina.
Otro aspecto relevante es derribar algunos mitos. El Papanicolaou no forma parte de los controles rutinarios en adolescentes y el examen con espéculo solo se utiliza en situaciones muy específicas.
“Muchas veces las familias esperan hasta que aparece un problema para consultar, pero estos controles también permiten entregar educación sobre hábitos saludables, prevención y vacunación, favoreciendo una mejor salud ginecológica a largo plazo”, agrega la especialista.
Si bien se recomienda realizar controles anuales, es importante consultar antes si existen menstruaciones muy abundantes, dolor menstrual intenso, ausencia de regla por tres meses o más, flujo genital con mal olor o sospecha de abuso o violencia sexual.
La primera consulta ginecológica no debe generar miedo ni ansiedad. Se trata de una instancia de orientación y confianza que ayuda a las adolescentes a conocer mejor su cuerpo y cuidar su salud desde temprana edad.