Salud oral: claves para prevenir enfermedades y mantener una buena higiene bucal

Una adecuada higiene bucal, controles odontológicos periódicos y hábitos saludables son fundamentales para prevenir caries, enfermedad periodontal y otras alteraciones que pueden afectar la salud oral y general.
Cuidar la salud de la boca requiere mantener hábitos de higiene de manera constante, pero también considerar otros factores. Tanto las caries como la enfermedad periodontal son trastornos multifactoriales, en los que pueden influir aspectos genéticos, ambientales y conductuales. Por ello, el cepillado diario con elementos adecuados para cada persona, una alimentación equilibrada y la reducción del consumo de azúcares fermentables son acciones importantes para disminuir el riesgo de desarrollar estas patologías.
“Las medidas de autocuidado son las que tienen mayor eficacia, pero no hay que olvidar que estos trastornos son multifactoriales y que algunos pacientes pueden necesitar medidas adicionales de manera individual”, explica el Dr. Diego Bennett Monje, cirujano dentista y especialista en trastornos temporomandibulares y dolor orofacial de Clínica Santa María.
Los controles odontológicos también cumplen un papel relevante, incluso cuando no existen molestias. Algunas enfermedades de la boca pueden avanzar sin provocar síntomas evidentes y manifestarse recién cuando se encuentran en una etapa más avanzada. Por ejemplo, la inflamación periodontal puede presentar sangrado que el paciente podría pasar por alto. Por esta razón, se recomienda realizar evaluaciones periódicas y evitar pasar más de un año sin un control odontológico, salvo que el especialista indique una frecuencia diferente según las necesidades de cada persona.
Higiene diaria: cepillo e hilo dental
La elección y el estado del cepillo de dientes también son aspectos importantes. Como referencia general, se recomienda cambiarlo aproximadamente cada tres meses, aunque el principal indicador es su deterioro: si las cerdas están desgastadas o deformadas antes de ese período, es necesario reemplazarlo. En cuanto a sus características, se aconsejan cepillos suaves, con un cabezal que permita acceder cómodamente a las distintas zonas de la boca y que no genere un cepillado traumático.
A esta rutina se debe sumar el uso de hilo dental, ya que permite limpiar las superficies ubicadas entre los dientes, donde el cepillo no consigue acceder adecuadamente. Para favorecer la remoción de la placa bacteriana, se debe deslizar cuidadosamente contra las superficies de los dientes, alcanzando tanto el espacio anterior como posterior.
“El hilo dental es fundamental porque permite llegar a espacios donde el cepillo no es capaz de hacerlo. Lo importante es encontrar un momento del día en que cada persona pueda incorporarlo de manera constante a su rutina”, señala el especialista.
Finalmente, mantener una buena salud oral también contribuye al cuidado integral del organismo. Existe una relación estrecha entre determinadas enfermedades de la boca y condiciones sistémicas, como ocurre con la enfermedad periodontal y la diabetes, cuya interacción puede ser bidireccional. Además, algunas infecciones que se originan en la cavidad oral pueden tener repercusiones en otras partes del organismo. Por ello, la prevención, los hábitos de higiene y la evaluación odontológica forman parte del cuidado general de la salud.