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En invierno

Recuerda cuidar tu voz

Publicado el 25/08/2016

El frío trae frecuentemente consigo enfermedades respiratorias que, en ocasiones, por su evolución natural o si no son tratadas de forma adecuada, pueden afectar nuestras cuerdas vocales. Conoce cómo evitar las dificultades de la voz y cómo enfrentar una complicación mayor.

En invierno, las bajas temperaturas y los ambientes calefaccionados ocasionan cuadros respiratorios que inflaman la garganta, la laringe y provocan tos, lo que ocasiona también problemas en la voz. “Con el frío, se producen una serie de patologías que afectan el buen funcionamiento y vibración de las cuerdas vocales”, sostiene el Dr. Christian Olavarría, otorrinolaringólogo de Clínica Santa María.

Las afecciones que generan un trastorno de la voz se denominan: Disfonía -cuando la afectan en forma parcial- o afonía cuando producen una total incapacidad para generar sonido al hablar.

La causa más frecuente de una disfonía aguda (menor a dos semanas de evolución) son las infecciones respiratorias, aunque también pueden ser  producidas o empeoradas por el abuso de alcohol o tabaco, la ingesta de productos irritantes y tóxicos y el uso inapropiado o excesivo de la voz. “Estos factores pueden llegar a producir lesiones específicas en las cuerdas vocales que van más allá de la inflamación, como nódulos (callosidades en el borde de éstas), pólipos (hinchazón de las mismas) y hasta pueden ser el síntoma inicial de un tumor maligno laringeo”, expone el especialista.

Sin embargo, el doctor añade que existen medidas sencillas para evitar estas complicaciones:

  • Tomar mucha agua.
  • Tratar de no subir la voz en ambientes ruidosos.
  • No fumar.
  • Evitar forzar la voz cuando se tiene un cuadro respiratorio.
  • No carraspear.
  • Limitar el consumo de alcohol y café.
  • Controlar el estrés.

El especialista indica que una persona que presenta una disfonía persistente por más de dos semanas debe consultar a un especialista.

Parálisis de cuerda vocal

Es un trastorno común que ocurre cuando una cuerda vocal no cierra o no se abre correctamente, creando dificultades para tragar o causando que los alimentos accidentalmente entren a la tráquea y los pulmones, al encontrarse desprotegidos. Los síntomas de esta enfermedad incluyen cambios en la voz como ronquera, habla entrecortada o disminución de la calidad de ésta, además de problemas para respirar que se muestran en la falta de aire o la respiración ruidosa.

Existen muchas causas por las cuales se puede producir una lesión del movimiento de una de las cuerdas vocales. Una de ellas puede estar relacionada con lesiones de los nervios que mueven estos músculos durante cirugías del cuello, por ejemplo, de la glándula tiroides, esófago, etc.

Si bien, el deterioro de la calidad de vida es muy relevante en esta condición, actualmente es posible tratar y rehabilitar a estos pacientes, ya sea con la ayuda de una terapia fonoaudiológica específica o mediante una cirugía llamada tiroplastía. “Ésta consiste en la colocación de una prótesis en la cuerda vocal inmóvil con lo que se consigue mejorar la voz y deglución. Es un procedimiento impresionante, en la que una persona entra a pabellón casi sin voz y sale con una casi normal inmediatamente posterior a la cirugía”, detalla el especialista.

Con la colaboración de: Dr. Christian Olavarría, otorrinolaringólogo de Clínica Santa María.