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Quimioterapia Intraperitoneal Hipertérmica

Conoce el efectivo tratamiento para el cáncer que usa calor

Publicado el 24/10/2016

Esta terapia es útil para aquellos tumores presentes dentro de la cavidad abdominal, originados en el estómago, colón y ovario. Conoce cómo funciona y porqué es mejor que otros métodos.

La Quimioterapia Intraperitoneal Hipertérmica (HIPEC) es un tratamiento contra el cáncer que consiste en la aplicación de quimioterapia en la cavidad abdominal a una temperatura mayor a la del cuerpo. “Ésta permite entregar una dosis concentrada de medicamento directamente a las células tumorales que se encuentren en el peritoneo (membrana que recubre los órganos en el interior del abdomen) lo que aumenta su eficacia en el control de esta enfermedad”, explica el Dr. Enrique Waugh oncólogo, de Clínica Santa María.

Este método es útil para algunos cánceres originados en el apéndice, colon, ovarios y estómago, entre otros. “Cuando se dispersan en el peritoneo y se mantienen en la cavidad abdominal, (carcinomatosis peritoneal), el HIPEC es la única técnica que ha demostrado buenos resultados, obteniendo las tasas más altas de sobrevida y calidad de ésta”, manifiesta el especialista.

Sin embargo, el médico especifica que en los cánceres que se originan en un órgano determinado y que luego presentan metástasis, fuera de la cavidad abdominal, este método no es el apropiado.

¿Cómo funciona?

La primera etapa en la administración de HIPEC es la citorreducción, la cual es parte fundamental del procedimiento, consiste en una operación donde se busca minuciosamente tumores en el abdomen para luego ser resecados por el médico. “Muchas veces esto requiere de la extirpación de otros órganos abdominales además de las protuberancias malignas”, añade el experto.

Una vez terminado eso, se procede a calentar la solución de quimioterapia, la cual mediante una bomba especial, es infundida al interior del abdomen, por un período determinado, para destruir las células cancerígenas remanentes. Finalmente, este medicamento es retirado utilizando la misma bomba.

El líquido es calentado a 40-42°C, antes de ser administrada a la cavidad peritoneal, ya que los tumores cancerígenos son sensibles a las altas temperaturas, a diferencia de las normales del organismo, además de favorecer la difusión de los medicamentos al interior de éstas. “De este modo, al utilizar una solución hipertérmica, se potencia la acción de la quimioterapia a través del calor”, destaca el oncólogo de Clínica Santa María.

Con la colaboración de: Dr. Enrique Waugh oncólogo, de Clínica Santa María.