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Prevención y control de la diabetes

Los beneficios de la dieta mediterránea

Publicado el 29/11/2016

Considerada más bien como un estilo de vida, este tipo de alimentación incentiva el consumo de carnes blancas y pescado, verduras, frutas, legumbres y aceites sanos. Conoce las ventajas de este régimen y cómo puede prevenir esta enfermedad crónica que afecta a 415 millones de personas en el mundo.

La diabetes es una patología que consiste en una elevación persistente de la concentración de glucosa o glicemia en la sangre y que afecta a un millón y medio de chilenos. Para prevenir esta enfermedad es fundamental el ejercicio y el tipo de alimentación. “La dieta mediterránea es la más eficiente y adecuada para combatirla, ya que mejora el control del índice glucémico, además de disminuir el riesgo cardiovascular de la persona”, manifiesta el Dr. Gonzalo Ruiz- Esquide, nutriólogo y diabetólogo de Clínica Santa María.

Este régimen consiste en una baja ingesta de grasas saturadas y proteína animal, rica en fibra, ácidos grasos Omega 3 y antioxidantes. “La dieta no es restrictiva, incluye frutas, verduras, hortalizas, cereales, legumbres, pescado, lácteos, vino (en dosis moderadas) y aceite de oliva para cocinar y aliñar. Éste último, se ha asociado con beneficios como una presión arterial más baja y un control del colesterol”, agrega el especialista.

Además, la predominancia de las verduras en la dieta no sólo ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre, sino que favorece la circulación y previene la fragilidad capilar.

Dieta mediterránea para diabéticos

En el caso de las personas con esta enfermedad, es necesario realizar algunas modificaciones a este estilo de alimentación, con el fin de mejorar la tolerancia a la dieta:

  1. Verduras y hortalizas como base: Zanahoria, calabaza y tomate son hortalizas que aportan carbohidratos de lenta absorción necesarios en la dieta. Las verduras más fibrosas como la col, espinacas, coliflor y acelgas, son ideales para controlar el azúcar en la sangre. Se deben consumir 2 a 4 raciones (de 140 a 150 gramos) de estos alimentos al día.
  2. Fruta entera: Las frutas son una fuente importante de vitamina C y fibra soluble, sin embargo, es necesario que sean enteras ya que en jugos pierden sus beneficios y tienen mayor índice glicémico. Se deben consumir 2 a 3 frutas enteras al día.
  3. Aceite de oliva: Este alimento es la base de toda dieta saludable, por lo que es necesario utilizarla en vez de la grasa animal, tanto para cocinar como para aliñar. De este modo, se reduce el riesgo de padecer enfermedades metabólicas, además de mejorar la salud del corazón y del sistema vascular. También es efectivo el aceite de avellanas, almendras y palta. Consumir de 3 a 6 cucharas soperas de aceite al día.
  4. Lácteos: Son una fuente de calcio importante y es recomendable escoger las opciones desnatadas y los quesos bajos en grasas, lo que ayuda a mantener el sistema óseo saludable.
  5. Legumbres: Son una fuente de carbohidratos y proteínas vegetales con bajo índice glucémico que aportan fibra, magnesio y calcio. Estos últimos además son útiles para los huesos. Se deben consumir de 3 a 5 veces por semana.
  6. Cereales integrales: Estos se absorben más lentamente y, a largo plazo, mejoran los niveles de glicemia en la sangre. Alimentos como el arroz, pan integral, pan de centeno y quínoa son recomendables para los diabéticos. Se deben consumir 3 a 4 veces a la semana.
  7. Pescado como principal fuente de proteína animal: Es rico en ácidos grasos esenciales Omega 3, los que son importantes para prevenir enfermedades al corazón. Además, contiene yodo, mineral imprescindible para el funcionamiento de la tiroides. Se debe consumir de 3 a 4 veces por semana.

Con la colaboración de: Dr. Gonzalo Ruiz- Esquide, nutriólogo y diabetólogo de Clínica Santa María.