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En el Mes del Corazón

¡Cuídate y chequéate a tiempo!

Publicado el 08/08/2017

Las patologías cardíacas son la principal causa de muerte en Chile y el mundo. Por ello, es importante la prevención y control de los factores de riesgo cardiovascular modificables como hipertensión arterial, colesterol alto, tabaquismo y obesidad a través de controles periódicos y la mantención de un estilo de vida saludable.

Los factores de riesgo cardiovascular son condiciones, comportamientos o hábitos de vida que facilitan o aumentan las posibilidades de sufrir enfermedades cardíacas. Por ello, la prevención está orientada principalmente a modificar las costumbres dañinas.

Hipertensión arterial: A pesar de que un gran porcentaje de la población chilena adulta es hipertensa, la mayoría no lo sabe. Tener una presión arterial adecuada es fundamental para el correcto funcionamiento del sistema circulatorio, por esto, contrólate periódicamente y modera el consumo de sal, té, café y alcohol.

Colesterol alto: El colesterol está presente en todas las células de nuestro cuerpo. El HDL es identificado como “colesterol bueno” y el LDL como “colesterol malo”. Cuando este último está alto, aumenta considerablemente el riesgo de presentar un cuadro coronario agudo. Para prevenirlo, aliméntate sanamente evitando las grasas saturadas y disminuyendo el consumo de alimentos de origen animal como carnes rojas, lácteos y yema de huevo. 

Tabaquismo: Los fumadores tienen el doble de riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular y dos a cuatro veces más posibilidades de tener muerte súbita, que las personas que no fuman.

Diabetes mellitus: Los diabéticos tienen dos a tres veces más riesgo de morir de una enfermedad cardiovascular, que quienes no lo son. Si eres diabético debes controlar además el resto de los factores de riesgo.

Obesidad: Los pacientes obesos tienen más enfermedades cardiovasculares que personas con un peso normal. Además, pueden desarrollar a la diabetes. Para prevenirla, te recomendamos consumir alimentos ricos en nutrientes, bajos en calorías y grasas saturadas, practicar ejercicio regularmente y mantener un peso adecuado a tu estatura.

Sedentarismo: Hacer ejercicio disminuye la presión sanguínea, aumenta el colesterol HDL, ayuda a prevenir el sobrepeso, diabetes y disminuye el estrés. Es recomendable realizar actividad física entre 30 y 60 minutos diarios.

Estrés: Aumenta la presión y el colesterol. Aprende a controlar tus emociones y a planificar en forma realista tus obligaciones. Deja tiempo para descansar, dormir bien, hacer ejercicio y tener una actitud positiva frente a la vida. 

Con la colaboración de: Dr. Pablo Pedreros, cardiólogo de Clínica Santa María.