Ginecología, Obstetricia y Neonatología

Embarazo

Programas educativos

Programas especial para embarazadas

Invitamos a las futuras mamás y papás a que se inscriban en el Programa Especial para Embarazadas, desarrollado por matronas de Clínica Santa María.

Son cuatro clases mensuales en las que, a través de trabajos prácticos y teóricos, enseñamos temáticas que abarcan desde el embarazo hasta los cuidados del recién nacido.

Se recomienda ingresar al programa alrededor de las 24 semanas de gestación.

Primera clase

  • Embarazo: necesidades maternas y fetales.
  • Nutrición y embarazo.
  • Preparación para un parto normal.

Segunda clase

  • Ejercicios prenatales.
  • Técnicas para el control del dolor, respiración, contracciones uterinas y ejercicios para el trabajo de parto.

Tercera clase

  • Trabajo de parto.
  • Atención del parto y del recién nacido.
  •  Controles y cuidados postparto.

Cuarta clase

  • Cuidados del recién nacido.
  • Muda y aseo.
  • Lactancia natural.
  • Sueño y vigilia.
  • Relajación.

 Calendario 2018

   Clase 1  Clase 2   Clase 3  Clase 4 
 Marzo  7  14  21  28 
 Abril  4  11  18  25
 Mayo  2  9  16  23
 Junio  6  13  20  27
 Julio  4  11  18  25
 Agosto  1  8  22  29
 Septiembre  5  12  26  3 (octubre)
 Octubre  10  17  24  31
 Noviembre  7  14  21  28
 Diciembre  5  12  19  26
 
Las clases se imparten los días miércoles, de 18:00 a 20:30 horas, en el Auditorio Principal de Clínica Santa María (1° subterráneo).

Para mayor información o inscripciones comunícate a los teléfonos: +56 2 2913 0575 / +56 2 2913 0576.


Curso de Parto Naturalcurso_parto_natural

Este curso está orientado a:

  • Valorar y vivenciar la gestación con dedicación y cuidado.
  • Ayudar a descubrir el potencial materno y fuerza interior que posee cada mujer para favorecer el nacimiento de su hijo. Esto genera las condiciones que favorecen el desarrollo, crecimiento físico, intelectual y afectivo del recién nacido.

El curso consta de ocho clases. Cada una tiene contenido teórico relativo a la gestación y al nacimiento, además de una experiencia práctica basada en ejercicios (yoga) para fortalecer el sistema muscular (brazos, espalda, pelvis, piernas, etc.) y ejercicios de relajación.

El padre es fundamental en este proceso. Por esta razón, el programa incluye una sesión con él, con el fin de favorecer su apoyo durante el trabajo de parto.

Es aconsejable iniciar el programa entre las 26 y 28 semanas.

Información práctica:

  • Docentes: matronas de Clínica Santa María Mariela Cruz y Sra. Mónica Gallardo.
  • Horario: de 18:00 a 20:00 horas.
  • Valor del curso: $80.000.

Inscripciones y mayor información en secretaría de Maternidad, teléfono: +56 2 2913 0575 / +56 2 2913 0576.


Curso de Yoga para la Gestaciónsenta1__

El yoga es una disciplina milenaria que, a través de la práctica de ejercicios y técnicas de respiración, permite a las personas vivir de manera más sana y relajada.

En el caso de la futura madre, los ejercicios físicos ayudan a proporcionarle mayor elasticidad, a fortalecer el sistema nervioso y muscular, además de ayudar a aliviar algunas molestias derivadas de los cambios posturales durante el embarazo, como dolor de espalda, calambres, insomnio, etc.

La práctica de la meditación influye en el estado mental y emocional de la mamá y su hijo intrauterino, ayudando a la relajación física, al pensamiento positivo y a desarrollar la intuición.

La práctica de yoga durante el embarazo puede iniciarse a partir del tercer mes de gestación.

Información práctica:

  • Docente: matrona  Mariela Cruz, instructora de Kundalini Yoga
  • Horario: de 18:00 a 19:30 horas.
  • Valor del curso: $40.000.

Calendario 2018
Enero: 
2, 8, 12, 15, 18, 22, 24, 29.

Marzo:
6, 9, 12, 16, 19, 22, 26, 28.

Abril: 
3, 6, 9, 13, 16, 19, 23, 27.

Mayo:
4, 7, 11, 14, 17, 22, 25, 29.

Junio:
1, 4, 6, 11, 14, 18, 22, 26, 29. 

Julio:
6, 9, 12, 17, 20, 24, 27, 30.

Agosto:
3, 6, 9, 13, 17, 21, 24, 27, 31. 

Septiembre:
3, 6, 10, 13, 21, 24, 28.

Octubre:
1, 4, 8, 12, 16, 19, 22, 26, 29.

Noviembre:
5, 9, 13, 16, 19, 23, 26, 29.

Diciembre:
3, 7, 11, 14, 17, 21, 27.
 

Inscripciones y mayor información en secretaría de Maternidad, teléfonos: +56 2 2913 0575 / +56 2 2913 0576.

Para más información escribe a mariela.cruz@clinicasantamaria.cl.


Taller de preparación y cuidados de músculos pélvicos

Los músculos que sostienen los órganos como vejiga, útero, recto y vagina, forman lo que se denomina piso pélvico y tienen una gran participación en el nacimiento.

Considerando que el embarazo y el parto generan cambios en la tensión de estos músculos, es importante realizar ejercicios y/o tratamientos que permitan recuperar su fuerza de contención.

En este taller aprenderás a:

  • Reconocer los músculos pélvicos.
  • Realizar ejercicios para fortalecerlos.
  • Conocer los factores que alteran el piso pélvico y la forma de prevenir el daño.

Se aconseja asistir al taller con ropa cómoda, a partir del tercer mes de gestación para que puedas preparar la musculatura pélvica.

Docente: Mariela Cruz, matrona de Clínica Santa María. Diplomado en Prevención y Rehabilitación de Piso Pélvico, Universidad de Valparaíso.

El taller se realiza una vez al mes de 17:00 a 19:00 horas. 

Para inscripciones y más información escribe a mariela.cruz@clinicasantamaria.cl.

Diagnóstico de embarazo

embarazo

La ausencia de flujo menstrual habitualmente constituye uno de los primeros síntomas de embarazo. También puede presentarse somnolencia, fatiga, inapetencia, náuseas, aumento de la frecuencia miccional y de la tensión mamaria.

Para confirmar el embarazo se puede realizar una medición de gonadotrofinas coriónicas. Esta hormona es secretada por el tejido que forma la placenta y aumenta en la sangre u orina tempranamente.

Los test de orina actualmente disponibles en el mercado son altamente confiables en su positividad. Pero la confirmación irrevocable se realiza con la visualización del embrión a través de una ecografía por vía transvaginal, que puede hacerse a partir de las cuatro a cinco semanas.

Ecografía

La ecografía obstétrica, también conocida como ecotomografía o ultrasonografía, corresponde en la actualidad a una herramienta de suma importancia y utilidad en el cuidado antenatal, ya que permite la prevención y el diagnóstico precoz de patologías maternas y fetales, determinando algunos posibles riesgos.

La ecografía es un examen no invasivo e indoloro, que mediante la emisión de ondas acústicas de alta frecuencia (ultrasonido), permite la visualización del feto y su anatomía dentro del útero. Es un examen que no emite radiación ionizante y no se han reportado efectos perjudiciales para la madre ni para el feto. Aun así, es un procedimiento médico que se debe realizar cuando existe una indicación clínica y debe ser solicitado por un médico o matrona.

Sus principales utilidades son la evaluación del crecimiento del feto y su bienestar intrauterino, la detección de malformaciones fetales, anomalías del líquido amniótico y de la placenta. Permite pesquisar a aquellas mujeres embarazadas que tienen un mayor riesgo de desarrollar patologías que son de alto riesgo para el feto, como el parto prematuro (parto que se presenta antes de las 37 semanas de embarazo) y la preeclampsia (hipertensión del embarazo).

El número de ecografías necesarias durante el embarazo depende de varios factores, especialmente si se trata de un embarazo de alto o de bajo riesgo es decir, si corresponde a un embarazo con o sin patología, ya sea en la madre o en el feto. Sin embargo, todas las pacientes embarazadas deben realizarse idealmente al menos cuatro ecografías en su control prenatal.

Primera ecografía

Se debe realizar entre las 6 – 9 semanas de embarazo y los objetivos de esta ecografía son:

  • Precisar la localización del embarazo (intra o extrauterino).
  • Precisar la edad gestacional.
  • Evaluar la vitalidad embrionaria, mediante la detección de latidos cardíacos en el embrión.
  • Diagnosticar los embarazos múltiples (embarazos de dos o más embriones).
  • Pesquisar patología uterina u ovárica concomitante.

Esta Ecografía debe realizarse por vía transvaginal, ya que esta vía permite la visualización óptima de un embarazo de menor edad gestacional

Segunda ecografía  

Se debe realizar entre las 11 – 14 semanas de embarazo y los objetivos de esta ecografía son:

  • Determinar la vitalidad del embarazo, el número de fetos y en el caso de un embarazo múltiple, determinar si los fetos comparten la placenta (monocoriales o gemelos) o no (bicoriales o mellizos).
  • Mediante la evaluación del hueso nasal y de la translucencia retronucal (un líquido que tienen todos los fetos en la nuca), se determina la probabilidad o riesgo de tener alteraciones en los cromosomas del feto, como el Síndrome de Down o Trisomía 21.
  • Medición del flujo de las Arterias Uterinas mediante la técnica Doppler para estimar el riesgo de desarrollar Preeclampsia.
  • Evaluación anatómica fetal para la detección de malformaciones mayores.
Esta ecografía se realiza generalmente por vía transabdominal, sin embargo en algunas ocasiones será necesario realizarla por vía transvaginal, especialmente cuando el feto no se encuentra en una posición óptima para realizar las mediciones antes mencionadas.  
Tercera Ecografía

Se debe realizar entre las 20 y las 25 semanas de embarazo y los objetivos de esta ecografía son:

  • Evaluar minuciosamente la anatomía fetal para determinar si es normal o presenta alguna alteración.
  • Determinar el riesgo de desarrollar Preeclampsia o Restricción del Crecimiento Fetal mediante la medición con técnica Doppler del flujo de las Arterias Uterinas.
  • Determinar el riesgo de presentar un parto prematuro, mediante la medición de la longitud del cuello uterino.
Esta ecografía se realiza por vía transvaginal, para la medición de la longitud del cuello uterino y el Doppler de las Arterias Uterinas, y la evaluación de la anatomía fetal se realiza por vía transabdominal.  

Cuarta Ecografía

Se debe realizar en el tercer trimestre, idealmente entre las 32 y las 34 semanas de embarazo y los objetivos son:

  • Evaluar el crecimiento fetal, mediante la medición del perímetro cefálico, la circunferencia abdominal y la longitud del fémur, lo que determina una estimación del peso fetal. Esto permite evaluar si el peso es adecuado, menor o mayor para la edad gestacional y hacer una proyección de peso para el término del embarazo.
  • Evaluar el bienestar del feto, mediante la pesquisa de movimientos de extremidades, movimientos respiratorios y estimación de la cantidad de liquido amniótico.
  • Confirmar la localización definitiva de la placenta.
  • Pesquisar alteraciones del liquido amniótico.
 

Las Ecografías en tres y cuatro dimensiones (3-D / 4-D) son un complemento a la ecografía convencional bidimensional, que mediante reconstrucción generan imágenes corporales fetales de gran nitidez, que se pueden visualizar en tiempo real (4-D). Sin embargo, este tipo de ecografías no reemplazan la ecografía convencional, ya que el diagnóstico de malformaciones anatómicas se realiza fundamentalmente con el modo convencional o bidimensional. Una visualización óptima de las estructuras fetales en tres dimensiones depende de muchos factores, tales como la cantidad de liquido amniótico, la posición del feto y de la placenta, lo que determina que no siempre se obtengan las imágenes esperadas.

Es recomendable realizarse las ecografías en centros acreditados que cuenten con equipos adecuados y profesionales médicos de experiencia, para asegurar una calidad óptima y estandarizada de los exámenes mencionados.

Otros exámenes

Una vez confirmado el embarazo el obstetra solicita algunos exámenes de sangre y orina para evaluar tu estado de salud.

Se solicitan exámenes para descartar anemia, problemas tiroideos, diabetes mellitus no diagnosticada previamente, además de algunos para descartar infecciones que pueden ser muy nocivas para la salud de la madre y el hijo, que tienen tratamientos para disminuir los potenciales riesgos a las que se asocian (sida, sífilis, etc.). También es muy importante conocer el grupo sanguíneo y factor Rh de la madre al inicio del embarazo.

El control prenatal permite poner al día el examen de Papanicolau, que puede ser tomado sin riesgo durante el embarazo.

En algunas pacientes es necesario solicitar otros exámenes específicos, dependiendo de los antecedentes personales y de las patologías detectadas. Cuáles exámenes serán requeridos, será decidido caso a caso por el médico.

Durante un embarazo normal, se vuelven a solicitar algunos exámenes durante el segundo y tercer trimestre. Uno de ellos es la prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTGO) que se solicita para descartar una diabetes gestacional (o del embarazo).

Cerca del final del embarazo se solicita el cultivo para descartar la presencia del estreptococo grupo B en la zona perineal. Si bien este germen por lo general no da problemas a la madre, sí puede ser dañino para un recién nacido y si se confirma que está presente en la salida del canal del parto, se deben tomar medidas durante el trabajo de parto para evitar la infección del niño.

Controles médicos durante el embarazo

Los controles médicos durante el embarazo tienen como objetivo la vigilancia de la normalidad de éste y la pesquisa precoz de patologías que lo afecten.

En cuanto a la frecuencia de controles durante el embarazo, lo recomendable en general es un control cada 4 semanas hasta las 28 semanas, cada 2 o 3 semanas hasta las 36 semanas y desde las 37 semanas, un control semanal hasta el parto.

Primer control

Se debe definir el estado de salud de la madre, determinar la edad gestacional (semanas de gestación) y asignar un riesgo (alto o bajo) según antecedentes proporcionados.

Examen físico: Al igual que las demás especialidades, éste debe ser completo, comenzando con el peso y talla para cálculo de IMC materno y diagnóstico del estado nutricional. Se debe tomar la presión arterial en todos los controles. Respecto al examen físico segmentario, éste debe incluir idealmente mamas, genitales internos y externos, dependiendo de los antecedentes de la paciente y al real aporte de éste para una correcta evaluación, pudiendo omitirse si el médico tratante así lo considera.

Un elemento importante del control de embarazo es la educación respecto a éste y la respuesta a las múltiples dudas que puedan surgirle a la mujer.

Siguientes controles

Los siguientes controles son bastante similares. Se debe evaluar la presión arterial, peso materno, pesquisar latidos cardio-fetales, altura uterina entre las 28 y 41 semanas y revisar exámenes solicitados en controles previos. En general, el examen físico se realiza sólo cuando la paciente refiere algún síntoma o presenta algún signo que amerite examinarla.

Resumen ecografías

  • La primera debe realizarse idealmente antes de las 10 semanas.
  • La segunda, entre las 12 y 14 semanas de embarazo donde se evalúan marcadores de aneupolidía (alteraciones genéticas), doppler materno, longitud y anatomía inicial del embrión.
  • La tercera, entre las 21 y 24 semanas de embarazo donde se evalúa la anatomía fetal, posición placentaria, doppler materno nuevamente, sexo fetal y medición del cuello uterino (longitud cervical).
  • La cuarta y quinta, a las 28 y 36 semanas respectivamente dónde lo más importante es evaluar el crecimiento fetal a través de la estimación de peso fetal.
  • Cabe destacar que en todas estas ecografías se analiza en detalle la anatomía fetal, líquido amniótico, posición de la placenta y posición fetal (cefálica, podálica o transversa).

Exámenes que se solicitan

Primer trimestre Hemograma, Grupo y Rh, Coombs indirecto, detección de Sífilis, VIH, glicemia, urocultivo, detección virus hepatitis B, TSH y t4 libre.
Segundo trimestre  Hemograma, Coombs indirecto, detección de Sífilis, VIH, urocultivo, glicemia en ayuna y post carga con 75 gr. de glucosa. 
Tercer trimestre (36 semanas) En esta ocasión se solicita un examen de pesquisa de una bacteria llamada Estreptococo grupo B, donde alrededor del 15-20% de las pacientes son portadoras asintomáticas. Puede ser solicitado como cultivo perineal o detección a través de una técnica llamada PCR.  
 

¿Por qué debe acudir a controles con matrona?

En las últimas semanas de tu embarazo, el médico te indicará controles con una matrona, generalmente alternados con los controles médicos. En estos controles conocerás a tu matrona, con quien es necesario generar un vínculo, ya que será ella quien te acompañará en el trabajo de parto y realizará la conducción de éste. La matrona es un nexo importante entre el médico, la paciente y la Clínica y es con ella con quien debes comunicarte al iniciar las contracciones, si rompes membranas, eliminas tapón mucoso o tienes alguna duda sobre cuándo debes consultar en el Servicio de Urgencia. Además, será ella quien coordinarás la hospitalización, ya sea en caso de inducción o cesárea.

En la consulta con la matrona, además de realizar control obstétrico, se realizan otras actividades:

  • Registro Basal No Estresante (comúnmente conocido como “monitoreo fetal”) que permite evaluar el bienestar fetal.
  • Educación sobre la última etapa del embarazo, trabajo de parto, parto y puerperio, resolviendo las dudas que pudieses tener.
  • Orientación en temas administrativos y prácticos (como pre admisión, lista de cosas que debes llevar al ingreso, horario de ingreso, etc.).
  • Educación en técnicas de lactancia durante la hospitalización y apoyo posterior al alta si fuese necesario.

Embarazo fisiológico

Síntomas habituales del embarazo fisiológico

Aquí podrás aprender a reconocer los fenómenos naturales que irán apareciendo en el transcurso de tu embarazo y, de esta forma, vivir esta etapa de más tranquila.

La gestación durará entre 37 y 41 semanas (tres trimestres que duran aproximadamente 3 meses cada uno), en las que sentirás síntomas diferentes y cambios emocionales y físicos. Los últimos son continuos, progresivos y algunos permanentes. Reconocerlos hará tu gestación más cómoda y la consulta a tu médico simplifica tu comprensión.

Primer trimestre

El atraso de tu período menstrual suele ser el primer hecho que te hace sospechar que estás embarazada. La realización de un test en orina o sangre lo certifica. Ahí debe iniciar el control prenatal, el cual es recomendable que haya sido antecedido por una evaluación médica pre gestacional, estabilización de las patologías médicas y la ingesta de ácido fólico. Es habitual sentir dolor premenstrual o cólicos abdominales durante las primeras semanas de gestación, los que no son signos de mal pronóstico.

Cambios mamarios: muy precozmente en el embarazo aparece congestión mamaria, aumento de volumen, pigmentación de la aréola, incluso dolor. En la areola aparecen pequeños tubérculos siendo todo esto efecto de la progesterona que va produciendo la gestación, preparando la  glándula para la lactancia.

Mayor frecuencia de la micción: es un hecho muy precoz en la mujer embarazada producto del crecimiento uterino y su compresión sobre la vejiga. También se exacerba con aquellos productos que contienen cafeína, por lo que evitarla en la noche disminuye la probabilidad de despertarse y así mejora la calidad del sueño.

Sueño y fatiga: producto de los cambios hormonales puedes sentir menor energía, más sueño y necesidad de dormir más. Estos fenómenos son transitorios y se terminan alrededor de la 12° semana.

Náuseas y vómitos: más de dos tercios de las mujeres sufrirán náuseas y vómitos que esporádicamente requieren reposo e incluso hospitalización para su manejo. Existen varias alternativas nutricionales y farmacológicas para aliviarla. Este síntoma se vincula a cambios hormonales, no tiene repercusión en el feto y desaparece espontáneamente.

Alteraciones olfativas: la mujer embarazada suele presentar poca tolerancia a olores fuertes. Es un fenómeno que suele ser transitorio y produce vómitos.

Cambios digestivos: durante las primeras semanas suele haber menor tolerancia digestiva y rechazo a algunos alimentos tradicionales (carnes, pescados). Producto del aumento de la progesterona también hay mayor constipación, acidez y flatulencia. Para disminuir estos síntomas, se requieren cambios en el hábito alimentario (suspender grasas, picantes, aliños), comidas frecuentes y colaciones intermedias. También se puede acceder a fármacos específicos, que sin contraindicación, los puede indicar tu médico.

Sangramiento genital: no es frecuente la aparición de escasa sangre genital, esto suele no tener mayor relevancia y no corresponde a una amenaza de aborto. Pero frente a la duda, debes siempre consultar al médico.

También aparece aumento del volumen vulvar por edema y algunas várices genitales.
Segundo trimestre 

Probablemente las náuseas han cedido, las mamas han dejado de crecer, te sientes mejor y recuperaste la energía. Pero aparecen aquellos cambios producto de que tu útero gestante crece y la tracción que este ejerce sobre los ligamentos pubianos, producirá que sientas puntadas e incomodidad en el abdomen inferior.

Puede aparecer aumento de volumen de las encías y sangramiento durante el aseo dental. La oportuna visita al odontólogo soluciona gran parte de estas incomodidades. Aprovecha los beneficios AUGE.

Secreciones vaginales: durante el embarazo hay mayor volumen de secreción vaginal, acuosa, transparente y sin olor. La presencia de otros síntomas vaginales no son normales y requiere consultar (ardor, picazón, mal olor).

La piel del abdomen está más tirante, hay prurito y aparecen venas más visibles. Todos son fenómenos naturales. La buena lubricación y el evitar irritantes solucionan las molestias. También ocurre pigmentación de algunas áreas de la piel, lo que se llama cloasmas, especialmente en la cara. Se debe evitar el sol y usar bloqueador.

Las estrías, que son lesiones de las fibras elásticas de la dermis, pueden aparecer en abdomen, dorso, glúteos y mamas. Es una condición que se presenta dependiendo de cada piel y difícil de prevenir. Los humectantes pueden ser de ayuda y la opinión del dermatólogo es más específica en cuanto a los productos químicos que puedes utilizar.

El acné suele acentuarse por efecto de la progesterona. Su manejo debe ser indicado por un dermatólogo, ya que hay algunos fármacos de uso habitual que son peligrosos para la gestación.  La piel del abdomen y dorso suele picar por su distensión. Una adecuada hidratación es fundamental.

Dolores lumbares: dado que la mujer cambia su postura erecta para compensar el crecimiento uterino, se produce un aumento de la curvatura dorso lumbar. Esta condición tensiona las estructuras musculares y tendineas y pueden llegar a doler. Una buena actividad física, orientada por un profesional, te puede ayudar a reducir las molestias. Una actitud adecuada al sentarse y caminar, además de usar zapatos sin tacón son medidas preventivas para estos dolores.

El útero gestante, es un órgano muscular que se distiende progresivamente. El músculo uterino tiene cierto tono muscular relajado (blando), pero esporádicamente sentirás aumento del tono que corresponde a pequeñas contracciones fisiológicas, breves y sin dolor.
 

Tercer trimestre

Tu útero ya ha adquirido un volumen considerable, con las correspondientes molestias descritas.  Los movimientos fetales ya son considerables, evidentes e incluso molestos. No te preocupes, éstos son siempre un signo de bienestar fetal. También percibirás aumentos de tono del útero como pequeñas y breves contracciones. Durante las consultas prenatales, tu médico las puede señalar y entrenarte en cómo reconocerlas.

Cambios en el humor: los cambios emocionales pueden llevar a presentar síntomas depresivos por los cuales debes consultar tempranamente. Tienen más riesgo aquellas mujeres que han tenido depresión previamente.

Edema (hinchazón) de pies: es muy frecuente y está dado por la dificultad del retorno venoso que el útero gestante produce sobre las venas. También aparece edema en extremidades superiores, sin ser un hecho patológico. En este caso, la progesterona, que es la hormona del embarazo, no ayuda mucho.

La constipación, la congestión venosa descrita suelen producir hemorroides, algunos sólo se perciben en la palpación y otros producen dolor y sangramiento. El manejo oportuno de la constipación con el aporte de líquidos y fibras va a disminuir esta incómoda condición.

Los calambres musculares de las extremidades son frecuentes, no tiene una explicación sencilla y se manejan con masajes, elongación y algunos fármacos con magnesio.

Suelen hacerse visibles várices en las extremidades inferiores, que se acentúan con la bipedestación, que se pueden manejar con el uso de medias específicas. Este fenómeno también se percibe en el plexo hemorroidal y en los genitales. No tienen un tratamiento específico.

Al crecer el útero, en especial al final del embarazo y por efecto de ascenso del diafragma, la mujer suele sentir “falta de aire”, sensación subjetiva que se maneja con una buena explicación y tranquilidad en la embarazada. También es común sentir palpitaciones cardíacas esporádicas en la noche. Lo bochornos también suelen aparecer de manera ocasional, especialmente después del parto. 


Referencia:
www.acog.org


Embarazo mes a mes

Busca aquí la semana de embarazo que quieras y verás el desarrollo de tu guagua semana tras semana.

Semana 1

¿Qué pasa con mi guagua? 

La vida humana se inicia al momento de la concepción. 
En este momento el ser humano nuevo se crea en su forma completa y con un código genético propio y único, que proviene en parte de su madre y en parte su padre, y que también incluye genes propios y únicos. 
Es ya un ser humano independiente.

A partir del primer día, el desarrollo biológico del nuevo ser progresa muy rápidamente.

Semana 2 

¿Qué pasa con mi guagua? 

Luego de la concepción, el embrión ha desarrollado un cerebro y un corazón rudimentario.   

Semana 3 

¿Qué pasa con mi guagua? 

Después de la concepción el embrión tiene un corazón que late, columna vertebral incipiente e inicia un sistema circulatorio.

Desarrolla ojos, oídos y unos pulmones rudimentarios. 

Semana 4

¿Qué pasa con mi guagua? 

Luego de la concepción, el embrión ha desarrollado un cerebro y un corazón rudimentario.  

Semana 5

¿Qué pasa con mi guagua? 

Luego de la concepción, el embrión ha desarrollado pequeños órganos como la mandíbula y a las seis semanas tiene completamente desarrollada la columna vertebral, las costillas, los dedos y las fosas nasales.

El embrión también ha desarrollado un sistema nervioso y ondas cerebrales; estas ondas garantizan la vida individual (la muerte se define como la cesación de ondas cerebrales). 
Semana 7 

¿Qué pasa con mi guagua? 

El embrión ha desarrollado un páncreas, una vejiga, riñones, una lengua, una laringe y los músculos empiezan a aparecer. 
Semana 8 

¿Qué pasa con mi guagua? 

El embrión tiene oídos, dedos de pies y manos y todas las partes claves de su cuerpo se han desarrollado o están desarrollándose. 

Semana 10

¿Qué pasa con mi guagua? 

 El embrión ha desarrollado las huellas digitales y que lo acompañarán por el resto de su vida y se empieza a mover por sí mismo.
A las doce semanas luego de la concepción, el sexo es fácilmente identificable, también puede tragar y sus riñones son capaces de orinar. 
Semana 14 

¿Qué pasa con mi guagua? 

El feto ha desarrollado piernas completas, puede patear, dormir y mover su cabeza.
Hacia el final del primer trimestre, un feto tiene un corazón que palpita, ondas cerebrales, se mueve por sí mismo, y tiene muchos de sus órganos completos. 

Semana 20 

¿Qué pasa con mi guagua? 

Luego de la concepción, los fetos empiezan a responder a pequeños estímulos. 
Más temprano durante el embarazo, el feto ya puede percibir el dolor, sin embargo en este momento él empieza a tener sensación de contacto en sus labios mediante la succión. 

Semana 28

¿Qué pasa con mi guagua? 

El feto puede respirar y sus ojos ya se abren. Para este momento el feto puede oír.
El 90% de los bebés son ahora su propia persona, y no parte de su madre. Puede aprender, pensar y vivir su propia vida sin su madre.
El pequeño "milagro" sigue creciendo y desarrollándose a una velocidad impresionante. 
Ya tiene cejas y pestañas, y cabello en su cabeza, con los párpados y los ojos completamente formados. 
El cuerpo se está volviendo redondeado. Pesa ya unos 1200 gramos. El tono muscular aumenta gradualmente. 
Los pulmones ya son capaces de respirar aire, pero si naciera en este momento, tendría mucho trabajo para respirar adecuadamente. Acostúmbrese a hablar frecuentemente al bebé porque ¡él ya le reconoce su voz! 

Semana 29  

¿Qué pasa con mi guagua? 

La cabeza del feto ya es proporcional con el resto del cuerpo. 
Se sigue acumulando grasa debajo de la piel.
El cerebro ya puede controlar la respiración y regular la temperatura aunque de una manera primitiva.
Ya tiene sensibilidad hacia la luz, el gusto y el olfato. 

Semana 30

¿Qué pasa con mi guagua? 

El feto pesa ya cerca de 1300 gramos. 
El lanugo empieza a desaparecer, los párpados se abren y cierran y las uñas de los pies están creciendo.
La médula ósea ya es la responsable de producir los glóbulos rojos de la sangre.
 
Semana 31

¿Qué pasa con mi guagua? 

El crecimiento comienza a disminuir un poco pero el cerebro atraviesa por un período de desarrollo muy rápido.
Los pulmones aún no se han desarrollado por completo. 
La guagua ya pesa unos 1800 gramos y sus cinco sentidos ya son completamente funcionales. Las uñas y cabello siguen creciendo. 

Semana 33

¿Qué pasa con mi guagua? 

En este punto, el líquido amniótico está en su nivel más alto del embarazo, cantidad que permanecerá igual hasta el momento del nacimiento.
El cerebro ha crecido aumentando el tamaño de la cabeza en 1 cm sólo en esta semana.
La grasa se sigue acumulando, lo que hace que la piel del feto cambie de color rojo a rosado. 

Semana 35

¿Qué pasa con mi guagua? 

El peso del feto ya puede estar alcanzando unos 2500 gramos. La grasa acumulada comienza a distribuirse en brazos y piernas. 
Ha crecido tanto que ocupa casi todo el interior del útero y tiene poco espacio para moverse.
Se ha completado el descenso de los testículos al escroto.
  

Semana 37

¿Qué pasa con mi guagua? 

Con solo 4 semanas que faltan, la guagua ya está casi lista. Puede nacer en cualquier momento.
Esta semana, comienza a distribuir grasa en codos y rodillas y a formarse pliegues en el cuello y muñecas.
Llega casi a los 2900-3000 gramos de peso. 
Practica movimientos respiratorios preparándose para cuando nazca. Voltea al cabeza ante estímulo de luz. 

Semana 38

¿Qué pasa con mi guagua? 

La guagua gana aproximadamente unos 30 gramos por día en esta edad. 
Sus intestinos tienen acumulado una cantidad de meconio, que constituye la primera deposición que eliminará durante el primer día después del nacimiento.
La circunferencia de la cabeza es casi la misma que la del abdomen. 

Semana 39 

¿Qué pasa con mi guagua? 

Ya casi todo el lanugo (vello fino que cubre el cuerpo) ha desaparecido y la guagua se prepara para sus últimos días en el interior del útero.
Los pulmones siguen madurando y aumenta la producción de surfactante (producto que permite la adecuada distensión de los alvéolos). 
Sus movimientos disminuyen ya que su peso ya alcanza unos 3200 gramos.

Semana 40

¿Qué pasa con mi guagua? 

Normalmente esta es la última semana de gestación. 
El promedio del tamaño de un recién nacido es de 3500 gramos de peso y 50 cm de talla.
La mayoría del vermix o grasa que cubre la piel, ha desaparecido, el 15% del peso es grasa y el tórax se torna prominente. 

*Con la colaboración del Dr. Marcelo Reyes.



Embarazo Múltiple

El embarazo múltiple es aquel en que coexisten dos (doble o gemelar), tres (triple) o más fetos en la cavidad uterina.

Se clasifican en:

  • Dicigotos: es cuando hay dos óvulos y cada uno es fecundado por un espermio. Solo poseen la similitud genética que tienen los hermanos y pueden ser de diferente sexo. Cada feto tiene una placenta y cavidad amnióticas independiente. 
  • Monocigotos: se da cuando un óvulo es fecundado por un espermio y posteriormente se divide. Son idénticos genéticamente y del mismo sexo. Dependiendo del momento en que se produce la división del huevo, pueden compartir la misma placenta e incluso, la misma cavidad amniótica, lo que se asocia a mayores riesgos.

Incidencia

La incidencia general de embarazos múltiples es de aproximadamente uno cada 100 nacidos vivos, siendo constante para los monocigotos y variable para los dicigotos.

Los factores que influyen en la incidencia de estos últimos son:

  • La raza: baja incidencia en Japón, alta en África.
  • Edad: aumenta a mayor edad materna.
  • Métodos de fertilización asistida: inducción de ovulación.
  • Historia familiar de embarazos múltiples.

Cuidados que se deben tener

Los embarazos múltiples, especialmente los monocigotos, se pueden asociar a:

  • Síntomas de aborto.
  • Parto prematuro.
  • Síndromes hipertensivos.
  • Diabetes.
  • Retraso del crecimiento intrauterino.
  • Muerte de un gemelar.
  • Transfusión feto fetal.

Es recomendable realizar un control prenatal precoz y periódico para evaluar y prevenir los factores de riesgo.

También es importante la educación de la madre, que tiene como propósito promover el autocuidado. Éste está orientado principalmente a prevenir el parto prematuro y a favorecer el desarrollo fetal considerando medidas como:

  • Realizar reposo relativo desde el quinto mes.
  • En algunas pacientes es necesaria la suspensión anticipada del trabajo entre las 26 y 28 semanas.
  • La dieta debe proveer un aporte calórico mayor y complementarla con fierro, calcio y ácido fólico.
  • Proyectar la ayuda y apoyo a la mamá después del nacimiento -cuando regresen a casa-, para ayudarla en el cuidado y conocimiento de los hijos.

El control prenatal implica una rigurosa vigilancia del bienestar fetal. Se usan  ecografías seriadas y otros exámenes según evolución del embarazo.  De esta manera, se logra detectar y tratar precozmente complicaciones como el retraso del crecimiento intrauterino, discordancia del crecimiento entre los fetos, parto prematuro, entre otros.

Embarazo y diabetes

La intolerancia a la glucosa oral en el embarazo se denomina diabetes gestacional y su frecuencia de 3 a 5%.

De acuerdo a la edad de embarazo en que se presenta y a los valores de glicemia detectados, se clasifica como gestacional propiamente tal o como pre gestacional no diagnosticada previamente.

Factores de riesgo

Algunos factores predisponen su aparición tales como:

  • Antecedentes de diabetes mellitus en familiares de primer grado.
  • Edad materna igual o mayor a 30 años.
  • Obesidad.
  • Diabetes gestacional en embarazos anteriores.
  • Macrosomía fetal actual o antecedentes de hijos con peso al nacer mayor de 4.000 g.
  • Malformaciones congénitas.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza a través de una prueba de tolerancia a la glucosa (glicemia mayor o igual a 140 mg/dl a las dos horas) o por la toma de dos exámenes de glucosa en ayunas con glicemias elevadas (mayor o igual a 105 mg/dl). El primer control se hace a las 24 semanas y un segundo a las 32, para detectar si hay alguna alteración de la glicemia.

Tratamiento

Depende del tipo de diabetes y de los rangos de aumento de la glicemia. Considera fundamentalmente:

  • Evitar la obesidad: requiere de asesoría nutricional para adecuar la ingesta de carbohidratos y la frecuencia de comidas y colaciones.
  • Control obstétrico: dirigido a evaluar el bienestar fetal y peso materno
  • Actividad física: el ejercicio tiene efecto hipoglicemiante que debe ser considerado para el cálculo de calorías.

La insulinoterapia solo se usa en casos que corresponda.

En ciertos casos se pueden producir problemas fetales o neonatales asociados a la diabetes gestacional. Algunos de ellos son:

  • Macrosomía fetal (peso sobre 4.000 grs.).
  • Retardo del crecimiento intrauterino.
  • Prematurez.
  • Dificultad respiratoria al nacer.
  • Abortos.
  • Malformaciones congénitas.

Fármacos y embarazo

Ningún medicamento es 100% seguro para el feto. A pesar de que todos conocen esta afirmación, es frecuente la automedicación y la prescripción médica de medicamentos durante el embarazo. Antes de administrar un medicamento, es importante evaluar el riesgo versus beneficio que traerá consigo. Siempre hay que considerar los riesgos de toxicidad y de teratogénesis (daño al embrión o feto) inherentes al fármaco, como así también la dosis y duración del tratamiento, que debe ser la más baja y corta posible, respectivamente. También es muy importante la edad gestacional del embarazo, porque el mayor riesgo es al comienzo de éste, es decir, en el primer trimestre.

Algunas consideraciones importantes

Es aconsejable la administración de ácido fólico en el período preconcepcional) 8 semanas antes de embarazarse) y durante el primer trimestre de embarazo. Lo anterior porque está demostrado que la suplementación de ácido fólico en este período, disminuye el riesgo de desarrollar malformaciones del tubo neural.

En el primer trimestre se desarrolla la organogénesis, es decir, cuando se desarrollan la mayor parte de los órganos, por lo tanto, éste es el período de mayor riesgo de que los medicamentos produzcan malformaciones congénitas. Por ello, es importante evitar tomarlos durante el primer trimestre.

Está demostrado que existen medicamentos que producen o se asocian a malformaciones congénitas, los llamados fármacos teratógenos. Éstos no deben ser consumidos mujeres jóvenes, en edad fértil, sin que estén recibiendo un método anticonceptivo.

En algunas ocasiones las embarazadas reciben fármacos para aliviar ciertas molestias, no siendo estrictamente necesaria su administración. En este sentido, es importante que el médico junto a la paciente evalúen caso a caso el riesgo y beneficio de tomar un medicamento que pudiera evitarse. Como así también, hay condiciones en que claramente es beneficioso para la paciente y su embarazo tomar ciertos medicamentos, por ejemplo, antibióticos ante una infección urinaria. En esos casos, se deberá elegir el medicamento más seguro para la madre y el feto.

Existe un alto porcentaje de las embarazadas que utilizan al menos un medicamento durante la gestación. Las malformaciones congénitas se presentan en alrededor del 2% de todos los recién nacidos, sin embargo, en sólo una pequeña proporción, menos del 5% de este grupo, la malformación congénita se logra atribuir a la ingesta de un medicamento.

Fármacos teratógenos

Los fármacos teratogénicos son aquellos que tienen un riesgo potencial de producir malformaciones congénitas durante el embarazo. La mayor sensibilidad de los fetos al desarrollo de las malformaciones congénitas es en el primer trimestre, entre la cuarta y undécima semana de gestación aproximadamente. Lo anterior es un problema, porque muchas veces las mujeres aún no saben que están embarazadas y pueden recibir un fármaco teratogénico. Después, en el segundo y tercer trimestre, si bien el riesgo de desarrollar malformaciones congénitas es menor, algunos fármacos pueden provocar otros efectos nocivos al feto, afectando su crecimiento y desarrollo funcional o ejercer efectos tóxicos sobre los tejidos fetales. Asimismo, en etapas cercanas al parto, ciertos fármacos pueden causar efectos no deseados en el parto o en el recién nacido.

Definiciones FDA de las categorías de riesgo en el embarazo

La FDA (Food and Drug Administration) de Estados Unidos clasifica a los fármacos, según el riesgo de producir malformaciones congénitas en humanos y de acuerdo a la evidencia científica existente de la siguiente manera:

A: los estudios controlados en mujeres no evidencian riesgo del medicamento para el feto durante el primer trimestre y la posibilidad de daño fetal es remota.

B: los estudios en animales no indican riesgo del fármaco para el feto y no existen estudios controlados en humanos o los estudios en animales sí indican un efecto adverso para el feto, pero, en estudios bien controlados con mujeres gestantes no se ha demostrado riesgo fetal.

C: los estudios en animales han demostrado que el medicamento ejerce efectos teratogénicos o embriocidas, pero no existen estudios controlados con mujeres o no se dispone de estudios ni en animales ni en mujeres.

D: existe evidencia positiva de riesgo fetal en humanos, pero, en ciertos casos (por ejemplo, en situaciones amenazantes o enfermedades graves en las cuales no se pueden utilizar fármacos más seguros o los que se pueden utilizar resultan ineficaces), los beneficios pueden hacer aceptable al medicamento a pesar de sus riesgos.

X: los estudios en animales o en humanos han demostrado anormalidades fetales o existe evidencia de riesgo fetal basada en la experiencia con seres humanos, o son aplicables las dos situaciones y el riesgo supera claramente cualquier posible beneficio.

En general, se admite como relativamente segura la utilización de fármacos de las categorías A o B. Los fármacos de las categorías C o D se deben reservar para aquellas situaciones más graves en las cuales no exista una alternativa más segura y los fármacos X deben evitarse siempre en las gestantes. 


Fármacos de categoría X según clasificación FDA

tabla-fármacos

Existen varios sitios web, en los que es posible consultar sobre la seguridad en el embarazo de cada medicamento específicamente; por ejemplo: www.safefetus.com


Recomendaciones

  • Planificar el embarazo mediante una visita preconcepcional. Idealmente, antes de embarazarse es recomendable consultar al ginecólogo para estar mejor preparada para el embarazo, por ejemplo, analizar los factores de riesgo, la conveniencia de la suplementación con ácido fólico, el estado nutricional, tratar las enfermedades preexistentes en la mujer, etc.
  • Evitar la automedicación de fármacos. Tener especial cuidado con los medicamentos que se venden sin receta, por ejemplo, la fitoterapia.
  • Evitar el abuso de los complejos vitamínicos y de otros suplementos, tales como el hierro.
  • Siempre consultar al médico tratante antes de ingerir cualquier medicamento y recordar que ningún medicamento es 100% seguro para el feto.
 

Alcohol y embarazo

Beber alcohol durante el embarazo es muy perjudicial para el feto. Dependiendo de la cantidad que se ingiera, existe el riesgo de que se produzcan una serie de defectos congénitos denominados "Síndrome Fetal Alcohólico".

Sus efectos pueden ser irreversibles e incluyen problemas físicos y mentales. Se ha demostrado que la ingesta de un vaso de alcohol por día se asocia al Síndrome Fetal Alcohólico. Mientras más se ingiera, es mayor el riesgo de desarrollar estos problemas.

En general, los defectos físicos y mentales persisten de por vida. Algunas cardiopatías pueden requerir cirugía después del nacimiento. En caso de alcoholismo, la rehabilitación es prioritaria.

El ultrasonido seriado permite detectar malformaciones congénitas y evaluar el crecimiento fetal. Además en estos pacientes es necesario vigilar la presencia de cetoacidosis y síndrome de abstinencia.

Causas

Cuando una mujer embarazada ingiere alcohol, éste entra en su torrente sanguíneo y atraviesa la placenta llegando al feto. Debido a que éste metaboliza o elimina el alcohol de manera muy lenta, las concentraciones de alcohol en la sangre son mayores que las alcanzadas por las madres. 

La presencia de alcohol puede alterar la nutrición de los tejidos y órganos fetales y puede dañar las células cerebrales:

  • Durante el primer trimestre actúa como un tóxico que altera el desarrollo embrionario de los tejidos.
  • En el tercer trimestre, cuando el feto está teniendo un rápido crecimiento y desarrollo neurológico, puede producir un trastorno del desarrollo intelectual.

¿Cómo puedo saber si mi hijo presenta un Síndrome Fetal Alcohólico?

Antes del nacimiento no es posible hacer el diagnóstico. Sin embargo, el antecedente de ingesta de alcohol durante el embarazo es importante para buscar algunos signos o síntomas que nos pueden hacer pensar en este síndrome en las primeras semanas, meses o años de vida.

Consecuencias del Síndrome Fetal Alcohólico

Antes del nacimiento no es posible hacer el diagnóstico. Sin embargo el antecedente de ingesta de alcohol durante el embarazo es importante para buscar algunos signos o síntomas que nos pueden hacer pensar en un Síndrome Fetal Alcohólico en las primeras semanas, meses o años de vida.

  • Retraso del crecimiento intrauterino y después del nacimiento.
  • Microcefalia, cerebro pequeño.
  • Malformaciones faciales: fisuras palpebrales cortas, nariz corta con depresión del puente nasal, hipoplasia del maxilar, labio leporino y paladar hendido.
  • Dientes pequeños y alteraciones del esmalte.
  • Cardiopatías congénitas: defectos del septum interventricular e interauricular y Tetralogía de Fallot.
  • Deformidades de las articulaciones, extremidades y dedos.
  • Miopía.
  • Retraso mental.
Dificultades en el aprendizaje: déficit atencional, hiperactividad, poco control de los impulsos, nerviosismo extremo y ansiedad.  
¿Qué se puede hacer?   Evitar la ingesta de alcohol durante el embarazo, ya que no existe tratamiento para el Síndrome Fetal Alcohólico. No existe un nivel seguro de ingesta de alcohol durante el embarazo.  
Recomendaciones 
  • Dejar de beber alcohol al momento de saber que está embarazada.
  • No ingerir alcohol durante el embarazo.
  • Si bebe en forma habitual, no se embarace hasta obtener ayuda. Use métodos anticonceptivos hasta lograr la rehabilitación.
 
 

Nutrición y embarazo

Los requerimientos nutricionales de la mujer embarazada difieren absolutamente de los requerimientos de una mujer no embarazada.

La ingesta calórica debiera aumentar en unas 300 cal/día durante el embarazo, aunque en el primer trimestre ésta debiera ser igual a la de las mujeres no embarazadas. Luego en el segundo trimestre debiese aumentar a 340 kcal/día y en el tercer trimestre a 452 kcal/día.

El aumento mínimo de peso durante el embarazo es de 8 kg, lo que incluye feto, placenta, líquido amniótico y adaptaciones del tejido materno. Aumentos menores pueden ser causados por los depósitos de proteínas y grasas maternas al movilizarse para soportar el embarazo.

Recomendaciones generales:

  • Comer a lo menos cuatro comidas diarias.
  • Ingerir alimentos con fibra.
  • Usar sal en cantidad suficiente (máximo 2,4 mg por día, una cucharada de té con sal = 2 mg). Recordar que algunos alimentos ya tienen sal adicionada.
  • Usar azúcar en cantidad suficiente, 6-12 cucharadas de té al día. Recordar que algunos alimentos ya tienen azúcar adicionada.
  • Consumir seis o más vasos de agua al día.
  • Evitar largos periodos de ayuno.
  • Durante el último trimestre, en que el estómago tiene un vaciamiento más lento, puede fraccionar la alimentación incluyendo colación.
  • El cigarro puede afectar el peso fetal, ocasionando retardo del crecimiento intrauterino y partos prematuros, por lo que se recomienda no fumar durante el embarazo.
  • No ingerir bebidas alcohólicas.

Algunas equivalencias

Porción de leche: una taza de leche = un yogurt = 1/6 de quesillo = 1/5 de queso fresco (el queso cottage es de contenido más bajo en calcio). 

Porción de carne: equivalente a un churrasco = un medallón de un centímetro pollo ganso = una hamburguesa regular = ½ pechuga de pollo de regular tamaño = un trozo de pescado regular = un huevo = 1/3 de taza de nueces (proporcionan proteínas, vitamina B, fierro y zinc). 

Porción de verduras: una taza de acelgas o espinacas = ¾ taza de brócoli = una taza coliflor = un tomate mediano = una taza arvejas = una taza choclo o dos alcachofas chicas. 

Porción de frutas: 15 granos uva = una taza frutillas = una taza sandía = ¼ de chirimoya = una manzana mediana = un plátano = dos kiwis = dos higos = dos huesillos = tres ciruelas = un durazno = tres damascos = 15 guindas = ¾ taza jugo limón, pomelo o naranja. 

Verduras y frutas proporcionan vitaminas A, C, ácido fólico y minerales como fierro y magnesio. 

Porción de fideos/arroz: ½ taza = ½ taza de cereal cocido = dos papas. 

Pan: dos rebanadas pan integral = ¾ marraqueta = ½ hallulla = siete galletas agua/soda = una taza de cereal listo para servir (queques, galletas, croissant tienen alto contenido de grasa y azúcar). 

Porción aceite: una cucharada sopera al día. 

Pan, cereales y pastas proporcionan carbohidratos como importante fuente de energía y también proveen vitaminas, minerales y fibra.

¿Cómo prepararse nutricionalmente para el embarazo?

Lo ideal si tienes obesidad es bajar un 10% de su peso antes de embarazarse (si pesas 80, bajar 8 kilos). Por otro lado, si estás bajo o sobre peso acércate lo más posible al rango de peso normal.

Con respecto a la alimentación, ésta debe ser equilibrada, comiendo alimentos verdes todos los días, al menos una fruta diaria, pescado una vez por semana y otras dos veces carne (roja o blanca). Huevo dos veces por semana. Si eres vegetariana es conveniente asesorarte nutricionalmente antes por un especialista (nutriólogo).

 ¿Cuáles son los 5 grupos de alimentos?  
  • Granos, pan, pasta, harina de avena, cereales y tortillas son todos los granos.
  • Frutas: Las frutas pueden ser frescas, enlatadas, congeladas o secas. Jugo que es 100% de fruta también cuenta.
  • Hortalizas: Los vegetales pueden ser crudos o cocidos, congelados, enlatados, secos o jugo 100% de vegetales.
  • Alimentos proteicos: Incluyen carne, aves, mariscos, frijoles y guisantes, huevos, productos de soja procesados, nueces y semillas.
  • La leche y sus derivados como queso, yogurt y helado, forman el grupo de productos lácteos.
 ¿Son los aceites y las grasas parte de la alimentación saludable?  

Aunque no son un grupo de alimentos, los aceites y las grasas entregan importantes nutrientes. Durante el embarazo, las grasas que comes proporcionan energía y ayudan a construir muchos órganos fetales y la placenta. La mayoría de las grasas y aceites en tu dieta deben provenir de fuentes vegetales. Limita las grasas sólidas como las de origen animal.

La grasa vegetal se encuentra en los aceites de oliva, girasol, maíz, en las aceitunas y los frutos secos. Para cocinar y aliñar tus platos utiliza el aceite de oliva (preferentemente), de girasol o de maíz. La grasa de origen animal está en la carne roja, nata, mantequillas, crema de leche, mayonesa y manteca de cerdo, así como en la pastelería.

 ¿Por qué son importantes las vitaminas y minerales en la dieta?  Las vitaminas y minerales juegan un papel importante en todas las funciones del cuerpo. Durante el embarazo, necesitas más ácido fólico y hierro que una mujer que no está embarazada.
 ¿Cómo obtener las cantidades adicionales de vitaminas y minerales que se necesitan durante el embarazo?  Tomando un suplemento de vitamina prenatal, que entrega las cantidades adicionales necesarias. Una dieta bien balanceada debe suministrar todas las otras vitaminas y minerales que necesitas durante el embarazo.
 ¿Qué pescados son mejores evitar y por qué?  Idealmente, las mujeres embarazadas deben consumir pescados con bajo contenido de mercurio y altos en ácidos grasos omega-3 como el salmón, sardinas y anchoas. Los peces con alta concentración de mercurio como el atún, blanquillo, tiburón y albacora deben evitarse.
 ¿Qué es el ácido fólico y cuánto se necesita diariamente?  El ácido fólico, también conocido como folato, es una vitamina B que es importante para las embarazadas. Antes y durante la gestación, se necesitan 400 microgramos de ácido fólico diariamente para ayudar a prevenir los defectos congénitos mayores del cerebro y de la columna vertebral del bebé, llamados defectos del tubo neural. Las pautas dietéticas actuales recomiendan que las embarazadas consuman al menos 600 microgramos de ácido fólico diariamente de todas las fuentes alimentarias. Puede ser difícil obtener la cantidad recomendada de ácido fólico sólo de los alimentos. Por esta razón, todas las mujeres embarazadas y todas las mujeres que pueden quedar embarazadas, deben tomar un suplemento vitamínico diario que contenga ácido fólico.
 ¿Por qué es importante el hierro durante el embarazo y cuánto se necesita?  

El hierro es utilizado por el cuerpo para hacer una sustancia en los glóbulos rojos que lleva el oxígeno a los órganos y tejidos. Durante el embarazo, necesitas hierro extra, aproximadamente el doble de la cantidad que necesita una mujer no embarazada.

Este hierro extra ayuda a tu cuerpo a hacer más sangre para suministrar oxígeno al bebé. La dosis diaria recomendada de hierro durante el embarazo es de 27 mg, que se encuentra en la mayoría de los suplementos vitamínicos prenatales. También puedes comer alimentos ricos en hierro, incluyendo carne roja magra, aves de corral, pescado, lentejas, porotos, frutos secos y guisantes, cereales fortificados con hierro y jugo de ciruelas.

El hierro también se puede absorber más fácilmente si los alimentos ricos en hierro se comen con alimentos ricos en vitamina C, como los cítricos y los tomates. Los suplementos deben ser ingeridos en ayunas.

 ¿Por qué es importante el calcio durante el embarazo y cuánto se necesita diariamente?  

El calcio se utiliza para construir los huesos y dientes del bebé. Todas las mujeres, incluidas las embarazadas, de 19 años de edad y mayores, deben recibir 1.000 mg de calcio al día. Los requerimientos de una mujer embarazada son 1.500 mg al día.

La leche y otros productos lácteos, como el queso y el yogurt, son las mejores fuentes de calcio. Si tienes problemas para digerir productos lácteos, puedes obtener calcio de otras fuentes, como brócoli, verduras verde-oscuras y frondosas como las acelgas, sardinas o un suplemento de calcio.

 ¿Se puede consumir un poco de alcohol en el embarazo?  Los jefes de servicios médicos del Reino Unido recomiendan que si se está embarazada o se planea quedar embarazada, el método más seguro es no beber alcohol para mantener los riesgos al mínimo. Beber durante el embarazo puede causar daño a largo plazo al bebé, mientras más bebas, mayor es el riesgo.
 ¿Por qué es importante la vitamina D durante el embarazo y cuánto se necesita diariamente?  La vitamina D trabaja con el calcio para ayudar a los huesos y los dientes del bebé a desarrollarse. También es esencial para una piel sana y la vista. Las embarazadas necesitan 600 unidades internacionales de vitamina D al día. Buenas fuentes son la leche fortificada con vitamina D y los pescados grasos como el salmón. La exposición a la luz solar también convierte un químico en la piel en vitamina D.
 ¿Se puede consumir carnes crudas en el embarazo?  No es recomendable el consumo de carnes o pescado crudo en el embarazo por el riesgo de listeriosis. Esto incluye los crudos, cebiches, sachimi del sushi, salmón crudo. El roastbeef debe ser al menos calentado al microondas previo a su consumo y toda la carne debe manejarse con una adecuada refrigeración.
 ¿Se pueden disminuir las náuseas con algunos alimentos?  

Existen alimentos más flatulentos que otros como el choclo, condimentos fuertes, arvejas, ajo, ají y picantes, cebolla, legumbres, coliflor, pan blanco, repollo y alcachofas. Las almendras (no más de 6 al día), el limón, chupar hielo y el jengibre son buenas alternativas para disminuir las náuseas. También evita juntar los sólidos con los líquidos.

  • Al desayuno toma una taza de té o café con leche descremada idealmente sin azúcar, un vaso de jugo y un yogurt pero sin agregar pan o frutas.
  • A media mañana si tienes mucha hambre come una media manzana.
  • Al almuerzo no juntes las ensaladas y carnes con sopa o bebidas. Éstas deben ingerirse antes o después.
 ¿Sirven los Omega 3? ¿Cómo se deben consumir?  Los ácidos grasos omega-3 son críticos para el desarrollo del cerebro fetal y se han asociado con una mejor visión en los recién nacidos prematuros, así como una mejor salud cardiovascular más tarde en la vida. La forma de consumir omega-3 es por medio de pescados esencialmente blancos como la reineta, corvina, congrio, merluza o pescada, al vapor o a la plancha en porción de 200 g al menos una vez por semana. También se pueden usar suplementos que indicará tu doctor.
 ¿Qué polivitamínicos se sugieren de los que hay en el mercado nacional y desde cuándo? Existe una gran oferta, algunos nombres son NATABEC©, SUPRADYN PRE NATAL©, NATICARE PRE©, PRENAMIN©, PRENAMIN NATAL©, entre otros. Lo ideal es comenzar con los suplementos dos meses antes de ponerse en campaña y mantenerlos a lo largo del embarazo.
 ¿Qué es la listeriosis y qué tiene que ver con la alimentación?  

La listeria es un tipo de bacteria que se encuentra en el suelo, el agua y en ocasiones en las plantas. Aunque la listeria se encuentra a todo nuestro alrededor, la mayoría de la infecciones por listeria en las personas se presentan debido al consumo de alimentos contaminados.

La listeriosis puede transmitirse al bebé en gestación a través de la placenta aunque la madre no muestre signos de la enfermedad.

 

Prevención

El Servicio de Seguridad e Inspección de Alimentos (FSIS) y el Departamento de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) recomiendan lo siguiente a las embarazadas:

  • No comer salchichas, carnes frías ni fiambres, a menos que se hayan recalentado a altas temperaturas.
  • Evitar que los líquidos de los paquetes que contienen las salchichas entren en contacto con otros alimentos, utensilios y superficies en donde se preparan alimentos y lavarse las manos después de tocar salchichas, carnes frías y fiambres.
  • No consumir quesos suaves como Brie, Camembert ni quesos azules.
  • Se puede comer en forma segura quesos duros, semi suaves como el mozarela, torrejas de quesos y queso para untar, queso crema y requezón que hayan sido pasteurizados y procesados.
  • No comer patés ni carne para untar refrigerados.
  • Se puede consumir de forma segura paté y carnes para untar, en lata o envasados, que se pueden almacenar por bastante tiempo.
  • No consumir mariscos ahumados refrigerados a menos que sean ingredientes de un plato cocido, como en un guiso. Algunos ejemplos de mariscos ahumados refrigerados son salmón, trucha, pescado blanco, bacalao, atún y caballa. Este tipo de pescados se encuentran en la sección de alimentos refrigerados o se venden en la parte de carnes frías de los supermercados o los comercios de delicatesen.
  • Se puede consumir de forma segura pescados en lata como salmón y sardinas o mariscos ahumados envasados.
  • No tomar leche cruda (sin pasteurizar) ni tampoco consumir productos que contengan leche no pasteurizada.
  • Utilizar todos los alimentos refrigerados perecederos precocidos o que vienen listos para comer, lo más pronto posible.
  • Limpiar el refrigerador con frecuencia.
  • Asegurarse, mediante un termómetro integrado, que el refrigerador mantenga siempre una temperatura de 4°C o menos.

¿Cuánto peso se debe subir durante el embarazo?

La cantidad de kilos que aumenta la mujer durante el embarazo puede afectar la salud inmediata y futura de la mujer y su bebé.

El peso de las mujeres que quedan embarazadas ha cambiado dramáticamente durante la última década. Más mujeres tienen sobrepeso u obesidad al momento de la concepción.

La evidencia médica muestra una relación directa entre el aumento excesivo del peso durante el embarazo y el aumento del peso del recién nacido, así como la retención del sobrepeso después del parto. Lo mismo ocurre cuando existe un aumento insuficiente de peso y un menor peso del recién nacido.

Las recomendaciones de aumento de peso gestacional apuntan a optimizar los resultados para la mujer y el bebé. En la tabla de la derecha se pueden ver. Son independientes de la edad, paridad, antecedentes de tabaquismo, raza y origen étnico.

Para el embarazo gemelar, la OMS recomienda una ganancia de peso diferente. En gemelos, la tasa metabólica materna es aproximadamente un 10% mayor que en embarazo único. Además, los cambios fisiológicos en un embarazo simple se exacerban en gestaciones múltiples. Esto incluye un aumento en el volumen plasmático, lo que da lugar a nuevas disminuciones de la hemoglobina, la albúmina y las vitaminas hidrosolubles.

No existen directrices nutricionales estandarizadas para las gestaciones múltiples, pero se han inferido a partir de los embarazos únicos. Una recomendación para la composición de macronutrientes es 20% de proteína, 40% de grasa y 40% de carbohidratos.

Se estima que una dieta 40% más calórica puede mantener el estado nutricional de una mujer durante una gestación gemelar. Las tasas de anemia por deficiencia de hierro son 2,4 a 4 veces más altas en los gemelos que en los embarazos únicos. La anemia por deficiencia de folato es 8 veces más frecuente en los gemelos que en los únicos. Por esta razón, se ha recomendado un suplemento diario de ácido fólico de 1 mg para gestaciones gemelares. Algunos expertos recomiendan 1000 UI/d de vitamina D y 2000 a 2500 mg/d de calcio para gemelos.

¿Qué precauciones se debe tener en caso de haberse hecho una cirugía bariátrica?

Debido a que los procedimientos bariátricos pueden crear deficiencias de micronutrientes y macronutrientes, el embarazo que ocurre después de un procedimiento de cirugía bariátrica requiere una atención especial al estado nutricional.

El embarazo después de la cirugía bariátrica no es infrecuente, porque la fertilidad a menudo mejora después de este tipo de procedimientos. Los requisitos para calorías, vitaminas y minerales aumentan durante el embarazo, por lo que las deficiencias nutricionales en el paciente con cirugía bariátrica pueden ser exacerbadas durante el embarazo.

Las deficiencias más comunes que ocurren después de la cirugía bariátrica son la vitamina B12, el folato y el hierro. Debido a que los procedimientos de malabsorción (por ejemplo, la derivación gástrica de Roux-en-Y [RYGB], la derivación biliopancreática) tienen un mayor riesgo de deficiencias nutricionales, los embarazos que ocurren después de este tipo de cirugías tienen mayores deficiencias de vitaminas y minerales.

Sin embargo, también pueden producirse trastornos en los nutrientes después de procedimientos de tipo restrictivo (por ejemplo, bandas gástricas ajustables laparoscópicas), por lo que es razonable examinar las eventuales deficiencias a todas las mujeres que se embarazan después de la cirugía. Las guías para la detección y manejo de las deficiencias nutricionales durante el embarazo se adaptan de aquellas diseñadas para los estados no embarazados e incluyen pruebas de laboratorio una vez al trimestre o cada 3 meses si los niveles son normales.

La anemia por deficiencia de hierro es con frecuencia una complicación a largo plazo de la cirugía bariátrica, que ocurre en el 6% a 50% de los pacientes después de RYGB. En embarazos después de cirugía bariátrica, se puede diagnosticar anemia por deficiencia de hierro de la manera habitual con un volumen corpuscular medio bajo y estudios anormales de hierro (por ejemplo, hierro sérico bajo, alta capacidad total de fijación de hierro y una ferritina sérica baja), teniendo en cuenta la anemia fisiológica que ocurre durante el embarazo. El tratamiento de las deficiencias de vitaminas y minerales durante el embarazo, en términos de dosis y duración, es similar al de los estados no embarazados.

Por último, tu médico debe estar al tanto de tu condición y ser él el que vaya monitoreando tus niveles séricos de minerales y vitaminas y de este modo hacer las correcciones necesarias.

Recomendaciones de riesgos medioambientales y embarazo

Existen una serie se sustancias y situaciones ambientales que pueden afectar el embarazo:

  • Plomo: es una sustancia que demostró eventual daño en fetos a nivel del desarrollo óseo y cerebral. Se recomienda a las embarazadas mantenerse alejadas de dicho producto, el cual se encuentra en pinturas para casas previo a 1980 y en tuberías antiguas.
  • Arsénico: en altas cantidades se ha relacionado a aumento de abortos espontáneos y disminución en el desarrollo intelectual de lactantes. Se encuentra cerca de explotaciones mineras y fábricas de productos electrónicos.
  • Mercurio: niveles altos de exposición pueden provocar déficit en el desarrollo intelectual, auditivo  y  visual  de  lactantes. El riesgo está limitado a personal de fábricas de productos  electrónicos que usan este elemento.
  • Pesticidas: existe una gran cantidad de publicaciones que asocian los pesticidas a efectos adversos sobre el desarrollo del embarazo,  como aumento de abortos, disminución del desarrollo intrauterino y diversas malformaciones. Sin embargo la cantidad de productos usados en tan amplia que los riesgos son específicos para cada uno. Como medida general se  recomienda a las embarazadas no exponerse a pesticidas en altas cantidades, en casas usarlo sólo en el exterior y en los campos no ser ellas las que los manipulen.
  • Repelentes: los repelentes para mosquitos pueden usarse sin riesgo durante el embarazo. El CDC no realiza recomendaciones especiales para embarazadas y recomienda los productos que contienen dietiltoluamida (DEET).
  • Productos de limpieza del hogar: los productos en base a amoniaco y cloro no tienen problemas para ser utilizados por embarazadas. Revisa el etiquetado de los productos a utilizar y abstente de usar aquellos que tengan recalcado “tóxico”.
  • Productos de belleza: los productos que se usan para manicure contienen tóxicos contraindicados en el embarazo. Los productos para el cabello como tinturas, permanentes y  alisados no representan riesgo para el embarazo, ya que las sustancias absorbidas por el cuero cabelludo son mínimas y no hay reportes de daños en los fetos en desarrollo.
  • Piscinas y termas: la actividad de embarazadas sanas en piscinas está altamente recomendada, pero se debe realizar en lugares con las medidas de higiene adecuadas, recordando que el cloro en concentraciones recomendadas no tiene riesgo para el embarazo.
    Con respecto a las termas, hay que recordar que el feto no tiene mecanismos de protección contra alzas de temperatura y que se ha asociado la hipertermia con malformaciones del tubo  neural, por lo que está contraindicada la asistencia de embarazadas a termas con temperaturas mayores a 36°.
  • Radiación: está ampliamente documentado en la literatura los efectos de la radiación ionizante sobre la vida y el desarrollo de los fetos, llevando de diversos tipos de malformaciones a la muerte, dependiendo de la dosis recibida y el momento del embarazo. La información actual nos indica que dosis de radiación bajo 10 rads tendrían probabilidades mínimas de provocar malformaciones en fetos o facilitar desarrollo de cánceres. Se recalca que la mayoría de los exámenes radiológicos habituales están bajo 5 rads, por lo que si por razones médicas se requieren, éstos se pueden realizar.
  • Radiación ultravioleta: la exposición a la luz solar (rayos UV A y B) no ha demostrado provocar daño en el desarrollo del embarazo. Al exponerse al sol durante el embarazo hay que considerar el riesgo acumulativo de melanomas que conlleva dicha práctica, la posibilidad de desarrollar manchas (cloasmas), que se da hasta en el 70% de las embarazadas y recordar que  se pueden provocar alzas de temperatura, para las cuales el feto no tiene defensa.
    El uso de  protectores solares y  bronceadores no tiene contraindicación durante el embarazo.
    Se recomienda la exposición limitada de las embarazadas a la luz solar, siempre con protección y se desaconseja el uso de lámparas de bronceado artificial (solárium).
  • Altura: está muy documentado el curso de embarazos sobre 3.000 m en relación al aumento de parto prematuro, preeclampsia, mortalidad fetal tardía y mortalidad neonatal. En relación a viajes esporádicos a lugares sobre 2.500 metros, se registra aumento de partos prematuros y metrorragia del tercer trimestre, por lo que se recomienda no viajar durante el embarazo a lugares sobre esta altura.

Actividad física y ejercicio

“La actividad física, definida como cualquier movimiento corporal producido por la contracción de los músculos esqueléticos en todas las etapas de la vida, mantiene y mejora la capacidad cardiorrespiratoria, reduce el riesgo de obesidad y de comorbilidades asociadas y da como resultado una mayor y mejor esperanza de vida. El ejercicio, definido como una actividad física consistente en movimientos corporales planificados, estructurados y repetitivos, realizados para mejorar uno o más componentes de la condición física, es un elemento esencial de un estilo de vida saludable. El médico gineco-obstetra debe alentar a sus pacientes, para continuar o comenzar el ejercicio como un componente importante de la salud óptima”. (1)

El enunciado anterior, corresponde a la introducción del consenso respecto al ejercicio en el embarazo y posparto del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, donde se hace hincapié en la importancia que tiene la actividad física en el período peri-embarazo.

Chile cuenta con una de las tasas de sobrepeso y obesidad mas elevadas a nivel mundial, lo que afecta significativamente la calidad de vida y salud de la población en general, esto se ve muchas veces incrementado por situaciones en esencia fisiológicas como el período de gestación y puerperio, en el que, por desconocimiento o mala información, las pacientes incurren en prácticas poco saludables y terminan su proceso con un aumento significativo de peso, mucho mas allá de lo recomendado para la etapa gestacional, sobrepeso que muchas veces resulta imposible de eliminar trayendo consigo nuevos problemas para las futuras madres y sus hijos.

“El ejercicio físico de intensidad moderada durante el embarazo se considera globalmente seguro, e incluso beneficioso, tanto para la madre como para el feto. Sin embargo, menos del 20% de las embarazadas sanas cumplen con las recomendaciones mínimas de ejercicio a mediados de sus embarazos, siendo las caminatas y paseos el ejercicio más común adoptado por las embarazadas activas. Una de las principales razones referidas por las embarazadas para no hacer ejercicio regularmente, es la falta de conocimiento o información basada en la evidencia sobre este tema. Variadas guías internacionales recomiendan la actividad física regular, en particular las actividades aeróbicas, para las mujeres embarazadas en ausencia de contraindicaciones obstétricas o médicas como parte de un programa de salud y mejora de estilo de vida. Algunas pautas internacionales sobre cuidado perinatal incluyen también recomendaciones sobre ejercicios de fuerza muscular o resistencia”. (2)

En este sentido, algunos estudios mostraron la seguridad y beneficios del ejercicio de resistencia durante el embarazo para la madre o el hijo  y varios ensayos controlados aleatorios (ECA) están disponibles sobre los beneficios potenciales de la combinación de ejercicio aeróbico y resistencia durante el embarazo. (2)

El 2008 el Departament of Health and Human Service (EE.UU.) recomendó realizar en embarazadas sanas y luego del parto, 150 minutos a la semana de actividad física aeróbica de moderada intensidad, similar a las recomendaciones en el resto de la población general, realizando modificaciones personalizadas dependiendo de la paciente. (3)

Varias guías clínicas indican que las mujeres embarazadas, que habitualmente realizan  actividad física aeróbica de intensidad vigorosa o que son altamente activas "pueden continuar con ésta durante el embarazo y el post parto, siempre y cuando permanezcan sanas y discutan con su equipo medico tratante cómo, cuándo y cuál ritmo de ejercicio realizarán además de su ajuste en el embarazo". (2)

En el embarazo, el sedentarismo y el aumento excesivo de peso han sido reconocidos como factores de riesgo independientes para la obesidad materna y complicaciones relacionadas con el embarazo, incluida la diabetes gestacional (DMG).

“La actividad física durante el embarazo tiene riesgos mínimos y se ha demostrado que beneficia a la mayoría de las mujeres, aunque algunas modificaciones en las rutinas de ejercicio pueden ser necesarias debido a los cambios anatómicos y fisiológicos normales y a los requerimientos fetales”. (1)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la American College of Sports Medicine en sus respectivas recomendaciones señalan que los beneficios de la actividad física sobrepasan por lejos a los riesgos. (3,4)

Algunos de los principales beneficios del ejercicio en el embarazo son:

  • Mejora y ayuda a mantener el estado físico durante el período de embarazo. (1)
  • Previene el desarrollo de diabetes gestacional y el aumento excesivo de peso durante el estado de gravidez. (5)
  • Disminuye el tiempo de recuperación post parto. (6)
  • Disminuye la posibilidad de depresión e incluso podría tener beneficios en el tratamiento de ésta cuando se presenta durante el embarazo. (7)

Existe además buena evidencia de que el ejercicio aeróbico durante 35 a 90 minutos practicado 3 a 4 veces por semana durante el embarazo, puede ser realizado de forma segura por mujeres de peso normal, con gestaciones únicas y sin complicaciones, porque no está asociado con un mayor riesgo de parto prematuro o con una reducción en la edad gestacional media del parto.

El ejercicio además se asoció con una incidencia significativamente mayor de parto vaginal y por ende una incidencia significativamente menor de parto por cesárea, con una incidencia considerablemente menor de trastornos hipertensivos y por lo tanto debe ser alentado. (8)

Una de las actividades preferidas y de popularidad creciente durante los últimos años es el yoga, ya que se le han atribuido múltiples beneficios como disminución del parto prematuro, dolor lumbar materno e incluso restricción fetal.

Al respecto existe evidencia que sustenta estas aseveraciones, lo que permite indicarlo con seguridad durante el embarazo. (9-10)

Es importante tener en cuenta que ciertas posiciones y ejercicios deben modificarse y adecuarse al estado de embarazo ya que existen algunas posturas que disminuyen el retorno venoso provocando molestias en la madre e hipotensión. Por esto mismo es que el Yoga realizado en situaciones de extremo calor (bikram) está contraindicado.

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Qué ejercicios se deben evitar en el embarazo:

  • Deportes de contacto (hockey, boxeo, fútbol, basquetbol).
  • Deportes con alto riesgo de caídas (ski, equitación, ciclismo en pista o descenso, surf, gimnasia artística).
  • Actividades realizadas en ambientes muy calurosos (yoga o pilates tipo bikram).
  • Buceo.

El ejercicio debe realizarse en lugares adecuados, con condiciones de hidratación y nutrición acorde, evitando ejercicios muy prolongados.

Frente a cualquier incomodidad, dolor, contracciones, pérdida de fluido, sangrado vaginal u otra molestia durante el desarrollo de la actividad física, debe detenerse su práctica y consultar a un especialista.

Cuáles son las contraindicaciones para realizar ejercicio en el embarazo:

Absolutas:

  • Enfermedad cardiovascular.
  • Enfermedad pulmonar restrictiva.
  • Incompetencia cervical o cerclaje.
  • Embarazo múltiple con riesgo de parto prematuro.
  • Hemorragia persistente del segundo o tercer trimestre.
  • Placenta previa después de las 26 semanas de gestación.
  • Amenaza de parto prematuro.
  • Ruptura prematura de las membranas.
  • Preeclampsia o hipertensión inducida por el embarazo.
  • Anemia severa.

Relativas:

  • Anemia.
  • Arritmia materna.
  • Bronquitis crónica.
  • Patología medica mal controlada (Diabetes tipo 1, hipertensión, hipertiroidismo, epilepsia, etc.).
  • Obesidad mórbida o desnutrición severa.
  • Patología traumatológica.
  • Historia de fumador crónico.

Referencias:

1.- ACOG Committee Opinion No. 650: Physical Activity and ExerciseDuring Pregnancy and the Postpartum Period. Obstet Gynecol. 2015 Dec;126(6):e135-42
2.-
Exercise during pregnancy. A narrative review asking: what do we know? Barakat R, et al. Br J Sports Med 2015;49:1377–1381.
3.-
Department of Health and Human Services. 2008 physical activity guidelines for Americans. Washington, DC: DHHS; 2008. Available at: http://health.gov/paguidelines. Retrieved August 18, 2015

4.- World Health Organization. Global recommendations on physical activity for health. Geneva: WHO; 2010. Available at: http://www.who.int/dietphysicalactivity/publications/ 9789241599979/en. Retrieved August 18, 2015
5.- Effectiveness of physical activity interventions on preventinggestational diabetes mellitus and excessive maternal weight gain: a meta-analysis. BJOG. 2015 Aug;122(9):1167-74.

6.-
Exercisein pregnancy: effect on fitness and obstetric outcomes-a randomized trial. Med Sci Sports Exerc. 2012 Dec;44(12):2263-9
7.-
The effectiveness of exercise for the prevention and treatment of antenatal depression: systematic review with meta-analysis. BJOG. 2015 Jan;122(1):57-62.

8.- Exercise during pregnancy in normal weight women and risk of preterm birth: a systematic review and meta análisis of randomized controlled trials.
Am J Obstet Gynecol. 2016 Nov;215(5):561-571
9.-
AcutefeTalbehavioralResponseto prenatal Yoga: a single, blinded, randomized controlled trial (TRY yoga). Am J Obstet Gynecol. 2016 Mar;214(3):399.e1-8.

10.-
Effects of yoga intervention during pregnancy: a review for current status. Am J Perinatol. 2015 May;32(6):503-14.

Hipertensión arterial en el embarazo

La presión arterial es la fuerza de la sangre que empuja contra las paredes de nuestras arterias. La hipertensión arterial es la presión en las arterias sobre 140/90 y puede afectar múltiples órganos como corazón, riñones y placenta, lo cual puede provocar enfermedades cardíacas, renales y derrame cerebral.

Durante el embarazo, la enfermedad hipertensiva es una de las complicaciones médicas más frecuentes y una de las principales causas de mortalidad materna en nuestro país (20% de las muertes maternas). Su prevalencia varía entre el 7 y 10% de la población gestante, siendo mas frecuente en las primerizas.

Los puntos principales sobre la hipertensión arterial y el embarazo:

  • Esta condición puede causar problemas para ti y el feto durante el embarazo, incluyendo preeclampsia, eclampsia (convulsiones), alteraciones hepáticas, renales, defectos en el funcionamiento de la coagulación, desprendimiento de la placenta en forma prematura, restricción del crecimiento fetal, nacimiento prematuro y otros.
  • Por lo general no causa síntomas. Algunos síntomas relacionados son dolor de cabeza, sensación de visión de luces o destello, escuchar soplo o zumbido y dolor abdominal sobre el ombligo.
  • Para confirmar el diagnóstico tu médico controlará la presión arterial en cada visita y según lo determine solicitará exámenes de laboratorio específicos para dicha condición.
  • Si necesitas tomar medicamento para mantener tu presión arterial bajo control, tómala todos los días.

Algunas mujeres tienen presión arterial elevada antes de quedar embarazadas. Otras desarrollan hipertensión arterial por primera vez durante el embarazo. El antecedente debe informarlo en el primer control de embarazo.


¿Cómo saber si tengo hipertensión arterial?

La presión arterial se mide con dos números: el número superior (primero) es la presión cuando el corazón se contrae (sístole) y el número inferior (segundo) es la presión cuando el corazón se relaja (diástole). La presión arterial alta sucede cuando el número superior es 140 o más y/o cuando el número inferior es 90 o más. La presión arterial puede subir o bajar durante el día.

¿Qué complicaciones puede causar durante el embarazo?

Tener presión arterial alta durante el embarazo puede causar problemas para ti y tu guagua, incluyendo:

  • Preeclampsia: sucede cuando la mujer embarazada tiene presión arterial elevada y señales de que algunos de sus órganos, como los riñones y el hígado, no están funcionando bien. Los signos y los síntomas de la incluyen tener proteína en la orina, cambios en la visión y dolores de cabeza severos. La preeclampsia puede ser una condición de salud grave. Aunque ésta sea leve, necesitas tratamiento para que no empeore. Sin tratamiento, puede causar daño renal, hepático y cerebral. En casos pocos comunes, puede resultar en una condición mas grave aún llamada eclampsia y síndrome HELLP. La eclampsia puede causar convulsiones y resultar en una coma. El síndrome HELLP sucede cuando el cuadro afecta a la función hepática y además presenta trastornos en la coagulación sanguínea.
  • Nacimiento prematuro: es el nacimiento que sucede antes de las 37 semanas de embarazo. Incluso con tratamiento, la embarazada con hipertensión arterial grave o preeclampsia puede requerir la interrupción del embarazo.
  • Bajo peso al nacer: la alta presión puede contraer crónicamente los vasos sanguíneos del útero. Es posible que su guagua no reciba suficiente oxígeno y nutrientes, lo cual hace que crezca más lentamente.
Desprendimiento de la placenta: ésta es una condición grave, donde la placenta se desprende de la pared del útero antes del nacimiento, afectando directamente al feto. La mujer puede presentar sangrado vaginal.  

¿Qué tipos de hipertensión pueden afectar el embarazo y cómo se tratan?

1. Hipertensión crónica: es la presión arterial elevada que ya tenías antes de quedar embarazada o que se manifiesta antes de las 20 semanas de embarazo. No desaparece una vez que ocurra el parto. Alrededor de 1 de cada 4 mujeres con hipertensión crónica (25%) desarrolla además preeclampsia durante el embarazo. Si estabas tomando medicamento para la hipertensión crónica antes del embarazo, el médico deberá evaluar eventualmente la dosis o cambio a otro fármaco.

2. Hipertensión gestacional: es un tipo de presión arterial elevada que sólo tienen las embarazadas. Este problema comienza después de las 20 semanas de embarazo y desaparece después del parto. Por lo general, causa un pequeño aumento en la presión arterial. No se sabe cómo prevenirla, pero si tienes sobrepeso u obesidad, lograr un peso saludable antes del embarazo puede reducir tus probabilidades de tener este problema. Si bien termina después del parto, tienes más probabilidades de desarrollar hipertensión más adelante en tu vida. Comer alimentos sanos, mantenerse activa y lograr un peso sano después del embarazo pueden ayudar a prevenir la alta presión arterial en el futuro.  

¿Cómo puedes manejar tu alta presión arterial durante el embarazo?
  • Asiste a todas sus visitas prenatales, aunque te sientas bien.
  • Si necesitas medicamento para controlar la presión arterial, tómala todos los días. Tu profesional de la salud te puede ayudar a escoger el medicamento más seguro.
  • Come alimentos sanos y evita alimentos con mucha sal, como sopas u otros alimentos enlatados. Éstos pueden aumentar la presión arterial.
  • Mantente activa. Realizar actividad física por 30 minutos cada día puede ayudar a controlar el peso y reducir el estrés.
  • No fumes ni bebas alcohol. Tampoco uses drogas ilegales ni abuses de medicamentos recetados.
¿Existe algún examen que permita saber si hay más riesgo de desarrollar hipertensión durante el embarazo?   Existe un examen realizado por ecografía que permite determinar riesgo de preeclampsia. Es un estudio dirigido a todas las embarazadas donde se evalúa los vasos arteriales uterinos que irrigan la placenta entre las semanas 11 a 14 y 20 a 24 de gestación. Tu médico indicará dicho examen en las semanas correspondientes. Según el resultado de dicha evaluación determinará si requieres o no uso de aspirina en baja dosis o controles ecográficos y de presión arterial más frecuentes.  
 

Estreptococo

Estreptococo del grupo B y embarazo

La presencia de la bacteria estreptococo grupo B es común en el tracto genital inferior y región ano-perineal de las mujeres chilenas.

Estudios realizados muestran que entre un 16% y un 20% de las embarazadas son portadoras de este microorganismo.

Riesgos asociados al estreptococo grupo B

  • Para el recién nacido: al cruzar el canal del parto durante el nacimiento, el pequeño puede infectarse, aumentando significativamente su riesgo de enfermar y morir durante las primeras semanas de vida.
  • Para la madre: a diferencia de los riesgos que corre el niño, esta bacteria no le causará problemas a la mamá ni a las personas que viven en la misma casa.

¿Es posible evitar que el recién nacido se infecte con el estreptococo grupo B?

Mediante un examen sencillo e indoloro que se practica entre las 35 y 37 semanas de embarazo, es posible prevenir la infección.

Si el cultivo revela la presencia de estreptococo grupo B, la gestante debe recibir penicilina intravenosa o algún antibiótico alternativo durante el trabajo de parto o en el nacimiento de su hijo.

Informe a su equipo de salud si es alérgica a la penicilina, para así disponer de antibióticos alternativos.

No es necesario administrar antibióticos antes del parto, ya que puede resultar inconveniente debido a que se puede producir resistencia bacteriana hacia ellos. El tratamiento solo está destinado a prevenir la infección del recién nacido durante el trabajo de parto.

Si el parto ocurre antes de las 35 semanas, debe recibir tratamiento antibiótico en el parto debido a que es inusual que se disponga de un cultivo para estreptococo grupo B antes de dicha edad de embarazo.

Si tiene el antecedente de un recién nacido que haya sufrido una sepsis neonatal o sus exámenes del embarazo actual muestran una infección urinaria por estreptococo grupo B, entonces los cultivos de la vagina y periné son innecesarios y siempre deberá recibir antibióticos durante el trabajo de parto.

Es importante mencionar que el portar la bacteria no significa que la mamá no cuide su aseo personal. La bacteria no se transmite por los alimentos, por el agua, ni durante las relaciones sexuales.

Colestasia intrahepática del embarazo (prurito gravídico)

La colestasia intrahepática del embarazo (CIE) es una patología poco frecuente, propia del embarazo. Se caracteriza por presentar prurito intenso (picazón), con o sin ictericia (piel y escleras amarillas), de aparición durante la segunda mitad del embarazo y con resolución inmediata post parto. El prurito suele ser muy característico: de localización  palmo plantar y de predominio nocturno.

Es una patología poco frecuente y que presenta una mayor incidencia en algunas regiones del mundo: Escandinavia y Chile. Es muy rara en otros países. En nuestro país su incidencia ha disminuido notablemente en las últimas décadas, bajando de un 10 a 15% de todos los embarazos en la década de los 70 a un 2% o menos en la actualidad. Se repite en el 50% de los embarazos subsiguientes.

El diagnóstico de esta condición es eminentemente clínico y se fundamenta en el prurito con las características descritas. Se asocia a una elevación de los ácidos biliares plasmáticos, condición no necesaria para hacer el diagnóstico.

Se resuelve espontáneamente en forma precoz después del parto y no genera daño ni ninguna secuela en la madre. Sí puede producir algunas complicaciones materno fetales durante el embarazo: las sales biliares producen una mayor contractilidad de musculatura lisa uterina y digestiva fetal, lo que se traduce en riesgo de parto prematuro,  meconio  y eventualmente óbito (muerte) fetal.

Causas

Se desconoce con certeza la causa específica de esta patología. Se han descrito algunos factores predisponentes, entre los que destacan:

  • Predisposición genética (familiar).
  • Factores hormonales (estrógenos).
Factores ambientales (estacional, dietético).

Diagnóstico 

El diagnóstico es esencialmente clínico y no requiere exámenes de laboratorio. Se realiza frente a una mujer en la segunda mitad del embarazo, con prurito palmo plantar de predominio nocturno característico, sin lesiones cutáneas, que no cede en una semana y que desaparece espontáneamente después del parto. El especialista deberá descartar las patologías médicas asociadas a prurito y/o ictericia.

El prurito suele progresar a medida que avanza la gestación, se mantiene hasta la resolución del embarazo y desaparece antes de los 10 días post parto. En alrededor del 10% de las pacientes hay ictericia leve con hiperbilirrubinemia de predominio directo. En lo casos severos existen alteraciones en pruebas hepáticas.

Se requieren exámenes de laboratorio sólo para descartar otras patologías o si el cuadro es atípico. Es especialista tendrá especial atención frente a la presencia de náuseas y vómitos severos, ictericia importante, compromiso del estado general e hipertensión arterial. 

Patología asociada 

Patología materna: es una patología de bajo riesgo para la madre, independiente de la presencia de alteraciones en la función hepática. Tanto el prurito como las alteraciones hepáticas regresan rápidamente a la normalidad. El riesgo de recurrencia en embarazos posteriores es del 50%. Existe una asociación con litiasis biliar posterior.

Patología fetal: La CIE se asocia con una mayor incidencia de meconio en el líquido amniótico, parto prematuro y muerte fetal intrauterina. Se estima que el aumento de sales biliares (especialmente en la circulación fetal) es responsable de los efectos adversos sobre el feto que se observan en la CIE.

Se ha observado que en las últimas décadas, simultáneamente con la disminución de su incidencia, la CIE también ha reducido significativamente su impacto sobre el pronóstico fetal.

La CIE no produce compromiso de la unidad feto placentaria cuando es evaluada mediante velocimetría Doppler. 

Manejo clínico 

No existe un tratamiento para la causa de la enfermedad, ni se ha descrito prevención primaria para ésta. Los riesgos fetales determinan el pronóstico del cuadro y están asociados a hipercontractilidad uterina (parto prematuro), hipermotilidad de colon fetal (meconio) y probablemente a arritmias fetales que podrían producir muerte fetal.

Tampoco se ha definido un método clínico adecuado para detectar los individuos en riesgo de parto prematuro, meconio u muerte fetal. Por ello, el manejo de estas pacientes se debe centrar en el alivio de los síntomas, vigilancia de unidad feto placentaria (UFP) e interrupción oportuna del embarazo.

  1. Tratamiento del prurito: ácido  ursodeoxicolico 10 – 15 mg / Kg día (en 3 dosis, vía oral) para efecto sintomático y prevención de riesgos fetales. No se recomienda antihistamínicos, fenobarbital, diazepam.
  2. Vigilancia UFP: a) control semanal a partir del diagnóstico: - Percepción de movimientos fetales. - Aparición de coluria e ictericia. - Evolución del prurito. - Aparición de enfermedades asociadas. - Vigilancia de UFP. b) No hay indicación de tocólisis profiláctica.
  3. Interrupción del embarazo:
  1. CIE moderada, sin patología asociada: 38 semanas.
  2. CIE severa, antecedentes de muerte fetal, ictericia, patología asociada: 36 semanas, previa confirmación de madurez fetal.
Vía de parto: conforme a condiciones obstétricas. De elección: inducción de parto. 
 

Vacunas y embarazo

Las vacunas administradas durante el embarazo tienen como objetivo proteger a la madre de enfermedades que pueden causar serios daños a ella y/o a su hijo. Las vacunas funcionan entregándole al sistema inmune materno las herramientas necesarias para defenderse de algunos microorganismos. Éste es la primera línea de defensa que tendrá la guagua al nacer.

¿Todas las vacunas son seguras en el embarazo?

La mayoría de las vacunas utilizadas están generadas en base a virus o bacterias muertas o toxoides (fragmentos del microorganismo), por lo que estas estructuras son seguras durante el embarazo dado que generan la inmunidad o defensa, pero no causan enfermedad.

Las vacunas que se fabrican en base a microorganismos vivos están contraindicadas durante el embarazo debido a que existiría un potencial riesgo para la madre y su hijo. Esto es una suposición teórica, ya que no hay evidencia que la confirme.

Vacunas antes del embarazo

Existen enfermedades que pueden ser muy dañinas para el feto en desarrollo si son adquiridas durante el embarazo. Por eso, hay evidencia del uso de algunas vacunas previas al embarazo como una forma de protección. En general, se recomienda esperar 6 semanas para iniciar la búsqueda de embarazo posterior a la administración de la vacuna.

  • Sarampión y rubeola: son enfermedades infecto-contagiosas que tienen el potencial de causar serios daños si se adquieren durante el embarazo.
  • Varicela: es una enfermedad altamente contagiosa; alrededor del 2% de madres infectadas durante el embarazo pueden tener hijos con alteración en el desarrollo.

Sin embargo, en general la mayoría de las mujeres que han vivido en Chile ya están vacunadas gracias al programa ampliado de inmunizaciones de Chile o han estado en contacto con el virus.

¿Qué vacunas se debe poner en el embarazo?

  • Influenza: toda mujer embarazada especialmente durante la campaña de invierno se debe vacunar. La vacuna contra la influenza no evita que la madre genere un cuadro gripal. El objetivo de la vacuna es evitar sus complicaciones severas como una neumonía viral o falla respiratoria.
  • Tetano/Difteria/Pertussis: lamentablemente a nivel mundial ha habido un sostenido aumento de las tos convulsiva desde 2013. Por ese motivo, se recomienda las vacunas a toda embarazada entre la semana 27 a las 36, para protegerla a ella y al recién nacido.

Otras vacunas

Dependiendo del estilo de vida, actividad laboral o región en que se viva, existen otras vacunas que el médico puede considerar necesarias:

  • Vacuna de la hepatitis B: esta vacuna es segura durante el embarazo y en algunas ocasiones puede estar indicada, por ejemplo, a trabajadores de la salud.
  • Hepatitis A: la hepatitis A es una enfermedad caracterizada por compromiso del estado general, sensación febril y náuseas. Se adquiere por consumir alimentos o agua contaminada. Es muy raro que afecte al feto pero sí pueden afectar a la madre. Considera esta vacuna si planeas viajar a una zona sin agua potable o países en vías de desarrollo.
  • Neumococo: si sufres alguna enfermedad crónica como diabetes, falla renal crónica o alteraciones de inmunidad, tu médico puede recomendar esta vacuna que disminuye el riesgo de adquirir una neumonía.

Alergia a vacunas

La alergia a las vacunas es una condición extremamente rara y poco frecuente. Si crees ser alérgica coméntalo a tu médico o matrona tratante. Sin embargo, si sabes que eres alérgica a la levadura, evita vacunas preparadas con levadura como la de la hepatitis B. Si eres alérgica al huevo, evita la vacuna de la influenza y por último si eres alérgica a un antibiótico llamado neomicina evita la vacuna del sarampión.

Vacunas habituales

tabla-vacunas2

Adaptado de la CDC: Guidelines for Vaccinating Pregnant Women 2016
Esta información es solo una recomendación y no reemplaza la opinión del equipo médico.

Recomendaciones para viajar durante el embarazo

El embarazo no es impedimento para viajar, siempre que no tengas complicaciones médicas, no estés próxima la fecha del parto y lo hayas conversado con tu ginecólogo.

Si presentas alguna patología del embarazo se recomienda sólo realizar los viajes estrictamente necesarios, siempre con evaluación y autorización médica previa.

El período de menor riesgo es entre la semana 14 y 28, ya que el volumen del abdomen todavía no incomoda demasiado y hay menos probable un aborto espontáneo. Entre las semanas 28 y 34 de gestación conviene evitar los desplazamientos largos, y después de la semana 34 es mejor no viajar. Debe ser el ginecólogo el que decida la conveniencia o no de iniciar un viaje en función de tu estado.

A pesar de que no se excluyen medios de transporte, se recomienda escoger el que permita realizar el trayecto en el menor tiempo posible.


Consejos para el viaje
  • Organiza tu salida con antelación.
  • Habla con tu ginecólogo y matrona. Solicita algún informe con su historial.
  • Lleva a mano la documentación de los seguros médicos y de viaje.
  • Pregunta por vacunas (si viajas al extranjero).
  • Lleva ropa cómoda (sin elásticos), zapatos flexibles sin taco y, en caso de tener várices, medias de descanso.
  • Cuidado con el aire acondicionado.
  • Lleva un bolso de mano ligero con pañuelos y útiles de aseo.
  • Lleva algo para comer y una botella con agua (es importante beber líquido frecuentemente).
  • Para evitar las náuseas o mareos, lo mejor es llevarse consigo algo con azúcar, como caramelos.
  • No se deben tomar pastillas, chicles, ni jarabes para prevenir el mareo sin consultar antes a su médico.
  • Evita alimentos crudos y bebe agua embotellada.

Viajes en auto 
  • El automóvil suele ser la mejor opción para los trayectos cortos.
  • Se recomienda evitar largas horas de viaje (sin exceder 5 o 6 horas al día) y cada 2 horas detenerse y movilizar extremidades inferiores por 5 minutos. Si te mantienes sentada por más de 4 horas, aumenta al doble el riesgo de trombosis venosa profunda de extremidades inferiores.
  • Usa siempre cinturón de seguridad (se recomienda el cinturón de 3 puntas), pasando la banda inferior debajo del abdomen a la altura de las caderas y la banda diagonal desde el hombro, luego entre los pechos, hasta el lado del abdomen.
  • Mantén activados los air bags.
  • Si eres conductora, aleja lo más posible el asiento del panel de control e inclina el volante hacia arriba distanciándolo del abdomen.
  • Los airbag son seguros durante el embarazo, siempre y cuando te abroches adecuadamente el cinturón de seguridad.
  • Evita conducir en los últimos meses de embarazo. 

Viajes en bus 
  • El traslado en bus no es recomendable, a menos que sea corto.
  • No suelen tener baño y las posibilidades de movimiento son mínimas.
  • Está prohibido levantarse y caminar por el pasillo, cosa que debería hacer la embarazada cada hora aproximadamente.
  • Las paradas que hacen los autobuses son cada mucho tiempo. 

Viajes en avión 
  • El avión es uno de los medios de transporte más seguros para viajes largos. Debería ser el medio de transporte de elección para todos los viajes de más de 4 horas.
  • Los viajes en avión no implican ningún riesgo para la madre y el futuro bebé, a menos que su ginecólogo le diga. Consulta.
  • Elige asiento de pasillo, que facilite la entrada y la salida, y que esté cerca del baño. Se recomienda pasear por el pasillo cinco minutos cada hora. Los viajes largos pueden provocar la aparición de una trombosis venosa.
  • Consulta con tu médico la posibilidad de usar medias antiembólicas, las que no tienen contraindicaciones en personas sanas.
  • No ingieras líquidos con gas, previo o durante el viaje para evitar dificultades gastrointestinales.
  • Mantén siempre abrochado el cinturón de seguridad. El cinturón de seguridad debe pasar por debajo del vientre, sobre las caderas.
  • Evita empujones y posibles golpes con el equipaje de mano. Si no puedes salir primera, es preferible esperar y ser la última.
  • Los riesgos asociados a la radiación cósmica y baja de presión en las cabinas son mínimos para viajeros ocasionales.
  • Es preferible no volar en el último mes de embarazo por el riesgo de que se produzca una rotura de bolsa o un parto prematuro.
  • La mayoría de las líneas aéreas no tiene limitaciones para aceptar embarazadas bajo 28 semanas, después de esa edad gestacional se solicitan certificados médicos de su  tratante y en algunos casos, de médicos de la misma línea aérea, por eso debes consultar cada caso particular.
  • Los detectores de metales que se usan en los aeropuertos no tiene riesgo para el embarazo. 

Viajes en barco 
  • Los viajes en barco son muy poco aconsejables.
  • El vaivén de las olas puede ocasionar mareos y si a éstos le añadimos las náuseas propias del embarazo, harán que tu viaje en barco sea muy desagradable.
  • Los mareos e infecciones gastrointestinales por novovirus son más frecuentes y difíciles de manejar en las embarazadas por contraindicación en el uso de algunos medicamentos.
  • Si a pesar de ello va a viajar en un crucero, hay que evitar los programas demasiado cargados de actividades.
  • Lo importante es reposar y relajarse y no realizar ninguna actividad que pueda resultar peligrosa. 

Viajes al extranjero 
  • No se recomienda el viaje de embarazadas y sus parejas a lugares con virus Zyka -por el riesgo de malformaciones (microcefalia)- o malaria -por la gravedad de la enfermedad en embarazadas y su dificultad de manejo-.
  • Para ver los lugares con Zyka o Malaria se recomienda consultar las páginas del Ministerio de Salud o del Centro de Control De Enfermedades (CDC) americano.
  • Previo al viaje se recomienda evaluación por tu médico tratante o por el médico del Viajero que te orientará sobre riesgos específicos y la necesidad de vacunas.
  • En el lugar al que viaje se recomienda no consumir agua de la llave a menos que la hiervas; solo líquidos envasados. No ingieras hielo que no haya sido preparado con agua hervida. Tampoco se debe consumir frutas o verduras a menos que las manipulaste tú misma, carne y pescado crudo.
  • Previo al viaje localiza en tu lugar de destino un centro atención médica en caso de urgencia. 
 

Recomendaciones de enfermedades del viajero


Zika

Zonas de posible contagio:

  • África: Angola, Guinea-Bissau.
  • Asia: Singapur.
  • Caribe: Aruba, Bahamas, Barbados, Haití, Jamaica.
  • Centro América: Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Fiji, Marshall Island, Palau, Papua New Guinea, Samoa, Solom Islands, Tonga.
  • Sur América: Selva Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Venezuela.
Recomendación:

- Evita viajar a zonas de posible contagio.
- No existe vacuna para prevenirlo ni medicamentos para tratarlo.
- Puede transmitir Zika a su guagua.
- Puede causar ciertos defectos de nacimiento.
- Si tu pareja viene de área con Zika usa preservativo o abstente.
Para mayor información visita: www.cdc.gov/zika.  

Fiebre amarilla
 

Zonas endémicas

  • Selva de Bolivia.
  • Brasil.
  • Colombia.
  • Perú.
  • Ecuador.
  • Venezuela.
  • Foz de Iguazú.
  • Región ecuatorial de África.
Recomendación: 

Evita viajar a zona endémica.
- Si no es posible evitar el viaje a zona endémica, debes vacunarte, si no estás inmunizada previamente. Administrar 10 días antes del viaje. 
- No es aconsejable lactancia por riesgo de transmisión de virus vacunal.

Encefalitis japonesa 

Zonas de posible contagio:

  • India.
  • Sur de Nepal.
  • Sureste de Asia.
Recomendación:

- Vacuna (virus inactivo).

Diarrea del viajero 
Zonas de posible contagio: 
Países con medidas higiénicas deficientes.

Recomendación: 

- Evita los alimentos que se venden en la calle o de vendedores ambulantes. 
- Evita los alimentos crudos, aparte de fruta y vegetales, que puedan ser pelados o sin cáscara, y frutas con piel dañada. 
- Come sólo alimentos totalmente cocinados y calientes.
- Evita el hielo, a no ser que esté hecho con agua segura.
- Evita los alimentos que contengan huevos crudos o poco cocinados. 
- Hierve la leche que no esté pasteurizada (cruda) antes de tomarla. 
- Hierve el agua para beber si se duda de la seguridad.

Fiebre tifoidea 

Zonas de posible contagio:

  • Sur de Asia.
  • África.
  • Caribe con malas condiciones higiénicas.
Recomendación: 

- Medidas de higiene. 
- Vacuna contra Salmonella Tiphy parenteral, sólo en zona de riesgo. Debe administrarse una dosis antes de 2 semanas del viaje.
- Vacuna oral contraindicada.
 

Contacto con enfermos durante el embarazo

El listado de infecciones que amenazan a la mujer embarazada es extenso. Los gérmenes que producen enfermedades pueden provenir del mismo paciente, del ambiente, de insectos o animales y pueden ser transmitidos por humanos:

Por desbalances del huésped:

  • Hongos.
  • Vaginosis bacteriana.
  • Infección urinaria.
  • Estreptococo grupo B.

Ambientales y por insectos o animales:

  • Toxoplasma.
  • Tétanos.
  • Malaria.
  • Chagas.
  • Listeria.
  • Coccidiomicosis.
  • Hepatitis A y C.
  • Zika.
  • Dengue.
  • Salmonella.

Enfermedades de transmisión sexual:

  • Herpes genital.
  • Sífilis.
  • Hepatitis B.
  • VIH.
  • Clamidias.
  • Gonorrea.
  • Papiloma humano (VPH).

Transmitidas por humanos por vía aérea:

  • Influenza.
  • Varicela.
  • Citomegalovirus.
  • Rubeola.
  • Parvovirus B19.
  • Sarampion.
  • Parotiditis.
  • Difteria.
  • Pertusis.

Las infecciones transmitidas por humanos pueden contagiar a la embarazada por diferentes vías: la más frecuente es la vía respiratoria, luego la digestiva, la genital y por contacto sanguíneo. Sin embargo, muchos agentes utilizan más de una vía para ingresar al organismo. El interés en el contacto de las embarazadas con enfermos se relaciona con el riesgo de contraer enfermedades en forma inadvertida con consecuencias graves para la mujer gestante o su feto. Se trata, en general, de infecciones aparentemente inocentes que se contagian por vía aérea.

En rigor, las enfermedades de transmisión sexual también son transmitidas por contacto con humanos. Pero por su vía de contagio especial se tratan aparte. Nos centraremos en infecciones contagiadas por vía aérea, pero que también ingresan por vía oro-faríngea, de contacto de secreciones con mucosas, o bien ingestión del germen transmitido por las manos a la boca.


Riesgos de las infecciones durante el embarazo

Durante el embarazo, no sólo la madre, sino también el feto están expuestos a contraer múltiples infecciones. La mayoría son intrascendentes, incluso subclínicas e inadvertidas. Sin embargo, existen infecciones capaces de producir en las primeras semanas de gestación defectos en la embriogénesis, malformaciones y aborto. En etapas más avanzadas del embarazo, el daño puede ser menor, pero significativo, en términos de bajo peso al nacer, prematuridad y discapacidades (toxoplasma, rubeola, citomegalovirus, herpes y sífilis, pero también otros menos difundidos como VIH, parvovirus B19, enterovirus, etc.). Por otro lado, durante la gestación, hay infecciones de evolución más severa, con complicaciones graves y muerte (influenza, herpes, malaria y hepatitis E) e infecciones con mayor susceptibilidad de enfermar como la listeriosis y menos claro la infección VIH.


Medidas generales para reducir el riesgo

 
  1. Inmunizaciones: debe estar al día con sus vacunas antes del embarazo. Algunas, como las vacunas contra influenza, coqueluche y hepatitis B, pueden administrarse durante el embarazo. Los niños y otros miembros del hogar también deben estar al día con sus inmunizaciones. Esto disminuye el riesgo de infecciones durante el embarazo y los riesgos de la madre y la guagua después del nacimiento. Desde 1978, Chile cuenta con un Programa de Vacunación contra tuberculosis, difteria, coqueluche, tétanos, poliomielitis y sarampión. En 1990 se agregó inmunización contra rubeola y parotiditis. En los últimos 10 años se sumó protección contra hepatitis B, hemofilus influenza, neumococo, meningococo, hepatitis A y virus papiloma. No existen vacunas contra toxoplasma, CMV, parvovirus B19 y VIH.

     

  2. Reducir el contacto con enfermos: algunas infecciones se contraen al inhalar las gotas que contienen los gérmenes que una persona infectada esparce al toser o estornudar en el aire. Minimizar el contacto cercano con un enfermo y usar una máscara puede reducir la transmisión. Un buen lavado de manos también disminuye la posibilidad de infectarse después de tocar las superficies con gotas que contienen gérmenes.

     

  3. Higiene: las buenas prácticas de higiene, como evitar el contacto con la saliva de otra persona a través de comidas, bebidas o utensilios compartidos, pueden disminuir las probabilidades de infectarse con enfermedades potencialmente dañinas. Una buena higiene es particularmente importante para las mujeres embarazadas que tienen niños pequeños o trabajan con ellos, como en guarderías o colegios. En este contexto considere el peligro del citomegalovirus contra el cual no existe vacuna.

     

  4. Lavado de manos: las manos deben ser lavadas antes y después de tocar los alimentos crudos, después de ir al baño, cambiar un pañal o ayudar a un niño en el baño, después de limpiar la nariz o la saliva de un menor, después de tocar basura o ropa sucia, animales o mascotas, luego de manipular los juguetes de los niños, tras el contacto con la saliva de otra persona, y después de cultivar un huerto, tocar deposiciones o tierra. Las manos deben mojarse con agua y un jabón natural o antimicrobiano y luego frotarse durante 15 a 30 segundos. Preste especial atención a las uñas, entre los dedos y las muñecas. Enjuague las manos a fondo e, idealmente, seque con una toalla desechable. Elalcohol gel es una buena alternativa para desinfectar las manos, cuando no se pueden lavar.

     

  5. Precauciones alimenticias: evitar el consumo de productos elaborados con leche sin pasteurizar, carne, pescado o marisco crudo o poco cocido y embutidos. Las frutas y verduras crudas deben lavarse antes de ser consumidas.

     

  6. Precauciones con animales: evitar el contacto con roedores y sus deposiciones. Las embarazadas no deben manipular las deposiciones de los gatos o deben usar guantes y luego lavarse las manos. Las mascotas suelen lamer su pelaje y región anal, por lo que debe considerarse que su piel y hocico están contaminados también.

     

  7. Insectos: las picaduras de mosquitos se pueden prevenir mediante el uso de ropa protectora (pantallas o redes), evitando el aire libre cuando los mosquitos son más activos (amanecer y atardecer. Se aconseja el uso de repelentes a base de DEET 10 a 35%. Este es el repelente de insectos más efectivo actualmente disponible y es seguro para embarazadas y lactantes.

     

  8. Sexualidad segura: las infecciones de transmisión sexual aumentan si tiene más de una pareja sexual o si su pareja tiene más de una pareja sexual. El preservativo puede reducir la posibilidad de contraer una infección de transmisión sexual. Debe evitar tener relaciones sexuales, incluso con preservativo, si su pareja tiene signos de una infección de transmisión sexual, como descarga del pene, dolor al orinar, ampollas o llagas en la piel genital.

     

  9. Viajes: no viajar a lugares de alto riesgo reduce la probabilidad de infectarse con ciertas enfermedades (zika, malaria, dengue y fiebre amarilla). La posibilidad de adquirir una enfermedad infecciosa transmitida por alimentos o agua es también más alta en algunas partes del mundo. Se recomienda la asesoría de un médico infectólogo para preparar el viaje (Unidad de Medicina del Viajero) cuando no sea factible cancelarlo.

Infecciones aéreas transmitidas por humanos

 

Las infecciones contagiadas por humanos más frecuentes son las Infecciones Respiratorias Altas (IRAs) como resfrío común, faringitis y bronquitis virales, sin embargo, acarrean un riesgo muy bajo para la madre y el feto. La influenza, por su parte, representa una fracción de las IRAs, pero involucra un riesgo materno fetal de mayor relevancia y presenta tanto vacuna protectora como tratamiento antiviral especifico.

Varicela, citomegalovirus y rubeola son infecciones virales que se presentan principalmente en niños. Son menos frecuentes que las anteriores y de curso benigno en general, pero en la gestación se agrega el peligro de daño de algunos órganos del embrión, secuelas para el niño y algunas complicaciones graves en la embarazada. Existe vacuna para varicela y rubeola, pero no para citomegalovirus. No pueden administrarse durante el embarazo y la protección que confieren no es 100%, por lo que es importante evitar su contagio con las medidas generales expuestas.

Sarampión presenta riesgo de neumonía para la embarazada, aborto y parto prematuro, pero sin riesgo de malformaciones y tiene vacuna protectora.

Parotiditis presenta bajo riesgo para la embarazada pero puede causar aborto, daño neurológico, sordera e infertilidad en el niño. También tiene vacuna protectora.

Parvovirus B19 no tiene vacuna, no presenta riesgo aumentado para la madre, pero si un riesgo pequeño aunque grave para el feto.

Difteria y pertusis son enfermedades bacterianas infrecuentes y complejas aunque sin relevancia especial para el embarazo. Para ambas existe vacuna protectora que pueden ser administradas durante la gestación.

Todas estas enfermedades son de alta contagiosidad, ya que ingresan a la vía aérea sólo con respirar en la misma habitación en que se encuentra el enfermo. Es necesario que las mujeres con planes de embarazo y las embarazadas (especialmente las de menor edad gestacional), eviten el contacto con enfermos y tomen las precauciones de aislamiento recomendadas cuando sea imposible evitar el contacto. Sin embargo, considerando la alta prevalencia durante las epidemias, la existencia de infecciones subclínicas y que hay un período de contagio antes de presentar los síntomas, las embarazadas deben asumir que el peligro de enfermar está siempre presente, aun entre individuos aparentemente sanos. Por ello, las medidas generales para prevención de infecciones deben ser aplicadas en todo momento, en la propia casa y con los hijos pequeños especialmente.

 

Urgencias

El embarazo es definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como: “Los nueve meses durante los cuales el feto se desarrolla en el útero de la mujer. Sin embargo, durante el embarazo, tanto la mujer como su futuro hijo se enfrentan a diversos riesgos sanitarios. Por este motivo, es importante que el seguimiento del embarazo sea realizado por personal sanitario cualificado.”

Por ello, lo ideal es que el período total de gestación, parto y post parto sea evaluado por un médico o equipo de especialistas. Sin embargo, existe la posibilidad de que aparezcan situaciones que no podrán ser resueltas con el médico tratante de forma oportuna y para esto deberás acudir a un servicio de urgencia obstétrica.

Las circunstancias donde sugerimos que vayas a un servicio de urgencia son las siguientes, ordenadas por períodos de gestación y puerperio.


Primer trimestre (semana 1 a 12)
  • Sangrado vaginal en cantidad similar a una regla. Hay circunstancias donde pequeñas pérdidas de sangre pueden ser normales en las semanas iniciales del embarazo.
  • Dolor intenso abdominal (hipogastrio o abdomen bajo): molestias similares a las de la menstruación son muy frecuentes en el primer trimestre y no son causa de consulta en el servicio de urgencia, sin embargo, si el dolor es de mayor intensidad y no ceden con medidas generales previamente indicadas por el médico tratante, deberías ir a una evaluación de forma urgente.
  • Náuseas y vómitos: si las náuseas y vómitos son controlables con las medidas que te indique el médico tratante, puedes seguir con tus actividades diarias sin problemas, pero si éstas impiden una ingesta de líquidos o alimentos durante más de 12 horas, es momento de evaluar en un servicio de urgencia la eventual deshidratación.

Segundo trimestre (semana 13 a 24)

 
  • Todas las anteriores.
  • Dolor abdominal bajo similar a un período menstrual intenso o a un cólico abdominal, con una frecuencia muy marcada (cada 20 minutos, por ejemplo) y que no mejora con las medidas generales y farmacológicas indicadas por tu tratante.
  • Sensación de pérdida de líquido por vía genital, similar en cantidad a orinarse.

Tercer trimestre (semana 25 hasta el final de embarazo) 
  • Todas las anteriores.
  • Disminución de movimientos fetales o ausencia de ellos durante 30 minutos posterior a haber recibido alimentos.
  • Cefalea que no cede a medidas habituales (dolor de cabeza intenso) que pueden o no ir acompañado de tinitus (sensación de pitos en oídos), fotopsias (visión de luces blancas). Todo esto podría ir con aumento brusco de peso y de volumen de extremidades inferiores (hinchazón de piernas).
  • Dolor abdominal intenso acompañado de sangrado y abdomen duro permanentemente. 

Causas de consulta independientes de la edad de embarazo 
  • Fiebre mayor a 38°C: se deben descartar infecciones que no necesariamente sean de origen obstétrico y que no pueden esperar hasta el control con su tratante.
  • Molestias al orinar: si no tienes control pronto con el médico tratante te debes realizar examen de orina y evaluación pronta.
  • Contusiones abdominales (por ejemplo, por accidentes en la casa o de tránsito)
  • Cualquier circunstancia que haría acudir a un servicio de urgencia sin estar embarazadas: traumatismos, picaduras de insectos, etc. 

Período post parto y puerperio 

Fiebre, sobre 38° asociado a:

  • Flujo genital de mal olor.
  • Molestias urinarias.
  • Dolor y enrojecimiento de una o ambas mamas.
  • Dolor de herida operatoria (cesárea o parto normal).
  • Flujo de mal olor desde herida operatoria (cesárea o episiotomía). 

Trabajo de parto 

La matrona tratante te explicará cuándo es el momento para venir al servicio de urgencia en caso de trabajo de parto. Normalmente éstos son:

  • contracciones uterinas (sensación de endurecimiento de abdomen en forma secuencial) cada 5 minutos durante al menos 2 horas seguidas.
  • Sangrado similar a una menstruación, pero no es necesario acudir al servicio de urgencia cuando sucede la expulsión del tapón mucoso.
  • Eliminación de líquido por genitales muy abundante, antes de iniciadas las contracciones (rotura prematura de membranas).
  • Disminución o ausencia de movimientos fetales. 
 

Consejos médicos de cosmética durante mi embarazo

A diferencia de los productos farmacéuticos, los estéticos no cuentan con muchos estudios de seguridad. Sin embargo, se sabe que no todos los cosméticos son inofensivos. Por este motivo y tu tranquilidad conviene seguir una pauta a la hora de usar productos cosméticos durante tu embarazo.

No se pueden usar:

  • Sales de aluminio: están presentes en la composición de algunos desodorantes, habitualmente antitranspirantes.
  • Retinol: diversos estudios han demostrado que los retinoides orales se asocian con la aparición de malformaciones en el feto. Éstos forman parte de la composición de algunas cremas indicadas para el envejecimiento (adapaleno, tazaroteno).
  • Cafeína: cremas anticelulíticas que contengan cafeína.
  • Los pediculicidas como las piretrinas en champús y lociones.
  • Cremas despigmentantes: no se deben usar debido a la acción de hormonas sobre la pigmentación de la piel (ejemplo: hidroquinona).
  • Se desaconseja tratamientos con luz pulsada, depilación láser o peelings químicos con resorcina o salicílico.
  • Isotretinoina: fármaco oral usado en el tratamiento del acné.
  • Antibióticos como la clindamicina tópica, a excepción de que estén permitidos por tu ginecólogo.
  • Corticosteroides a no ser que estén permitidos por tu médico.
  • Oxibenzona: compuesto químico usado en protectores solares.
  • Bimatoprost: indicado para el crecimiento en longitud y grosor de las pestañas.
  • Queratina en combinación con formol.

Si se pueden usar:

  • Los tintes de pelo se pueden utilizar durante el embarazo, salvo los llamados progresivos que pueden contener sales de plomo. 
  • Los filtros solares se mantienen en la capa superficial de la piel y su absorción es mínima. Pueden usarse para prevenir el cloasma gravídico que produce manchas en la piel del rostro y en otras zonas durante el embarazo.
  • Los perfumes o colonias tampoco hacen ningún daño al feto, ya que no se han descrito casos de malformaciones por su uso en el ser humano.
  • Maquillaje y mascarillas.
  • Cremas humectantes y drenajes manuales.