Urología Pediátrica

Sobre la Unidad

La Urología Infantil es una rama de la medicina formada por médicos provenientes de Cirugía Pediátrica o Urología General, los cuales deben continuar sus estudios por tres años más para acreditarse como urólogos pediatras.

Su campo de ejercicio son las enfermedades que afectan a los riñones y las vías de eliminación como la pelvis renal, uréteres, vejiga, uretra y genitales -tanto masculinos como femeninos-. Algunas enfermedades son congénitas (se nace con ellas), mientras que otras son adquiridas.

Para el tratamiento de las malformaciones congénitas es fundamental resolver los compromisos de los otros sistemas, como el cardiovascular, genital, neurológico y digestivo, que pueden verse afectados tanto en lo anatómico como en lo funcional.

En Clínica Santa María, la especialidad tiene un enfoque integral y de alta calidad en la atención. El principal objetivo de la Urología Pediátrica es sanar sin secuelas físicas ni psicológicas. Cuando esto no es posible por la severidad de los compromisos, su fin es que la calidad de vida del paciente sea la mejor posible, es decir, que pueda reinsertarse en la sociedad, ser autovalente y tener el menor compromiso de su autoestima.

En cuanto al tratamiento específico, se selecciona lo mejor y más seguro para el paciente, considerando que existe más de un tratamiento adecuado.

Subespecialidades relacionadas

  • Nefrología Infantil.
  • Psicología Infantil.
  • Gastroenterología Pediátrica.
  • Kinesiología.
  • Neurología y Neurocirugía Infantil.
  • Infectología e Inmunología.
  • Genética.
  • Neonatología.
  • Oncología Infantil.

Causas frecuentes de consultaobjetivos_urologia_pediatrica

Las patologías atendidas con mayor frecuencia en la consulta Urológica Pediátrica son:

  • Fimosis -estrechez del prepucio -, adherencias balanoprepuciales, brevedad del frenillo prepucial, pene sumido y vejiga prepucial. Éstas son inquietudes que se despiertan desde que el pediatra manifiesta cierta dificultad para correr el prepucio hacia atrás del glande.
  • Los testículos no descendidos que se diagnostican al encontrar una o ambas bolsas escrotales vacías y que puede corresponder a un testículo en ascensor, criptorquidia o ectopia. El primero requiere de control seriado por un especialista, ya que solo un 10% va a requerir cirugía. En cambio, las segundas son de tratamiento quirúrgico desde antes del año.
  • El dolor testicular puede corresponder a patologías muy delicadas o simples dependiendo de las características que lo acompañan. Cuando se presentan signos inflamatorios, aumento de volumen, enrojecimiento de la bolsa y dolor importante, se debe consultar en urgencia.
  • El aumento de volumen de la bolsa escrotal es otra gran causa de consulta al urólogo que puede tener su origen en una hernia inguinal, hidrocele, quiste del cordón, tumor testicular, varicocele, entre otras causas.
  • Malformaciones del pene como hipospadias, epispadias y pene curvo congénito.
  • La consulta prenatal donde en una ecotomografía obstétrica de control se encuentra la presencia de dilataciones renales, quistes abdominales u otras malformaciones del feto que afectan la pared, columna vertebral, vejiga, ovarios, etc.
  • Enfermedades y malformaciones urinarias, genitales y complejas que afectan diferentes sistemas, como afecciones ginecológicas, digestivas bajas, neurogénicas y de pared abdominal que se manifiestan después de nacer. También traumatismos simples y complejos del parto que afectan glándulas suprarrenales, riñones o genitales.
  • El niño o niña que se orina de día o de noche (enuresis), que no orina o tiene chorro débil y fino, o el que se queja al orinar. También el niño con infección urinaria o una pielonefritis.
  • A raíz del estudio de una infección urinaria se encuentran diferentes patologías asociadas como una hidronefrosis (dilatación del riñón), reflujo vesicoureteral, alteraciones en la vejiga o uretra, constipación crónica, malformaciones vaginales y anomalías en la columna vertebral.
  • Hay malformaciones complejas muy alarmantes, pues afectan a toda la región caudal comprometiendo la uretra, la vejiga, la vagina y el intestino posterior, y que requieren de un enfoque multidisciplinario donde el urólogo pediatra juega un rol importante coordinando la participación de un completo equipo de diferentes especialistas.
  • Trastornos de la diferenciación sexual. Este complejo dilema médico, ético y social requiere de la participación de un urólogo preparado en este tipo de afecciones, quien integrará un equipo multidisciplinario.
Ubicación

Clínica Santa María:
Av. Bellavista 0415, 2° piso, Providencia.

Teléfono
+56 2 2913 0000