Noticias |

O-ARM

Tecnología permite tratar lesiones de columna de forma más rápida y segura

Publicado el 08/08/2016

El aumento de la expectativa de vida de la población ha traído consigo mayor prevalencia de enfermedades a la columna como discopatía, las cuales generan dolor crónico y a veces invalidante. Sin embargo, muchas de ellas pueden ser aliviadas tanto con tratamientos farmacológicos y kinesioterapia como con cirugía, la que hoy es más precisa y menos invasiva gracias a un equipo de neuronavegación. Conoce más.

Estadísticas mundiales y nacionales demuestran que el dolor lumbar es muy frecuente. Es el principal motivo de licencias médicas en el país y después de los 60 años afectará virtualmente al 100% de la población en algún minuto de su vida. Por otro lado, a diferencia de lo que se cree, estas afecciones a la columna no sólo aparecen en personas que realizan trabajo físico pesado, sino que son en su mayoría de origen genético.

“El mayor problema de las patologías de columna es que afectan la movilidad de las personas, que hoy a las seis décadas de vida aún son jóvenes y activas, por lo que una enfermedad de este tipo es sumamente limitante en sus actividades diarias”, explica el Dr. Cristián Santos, traumatólogo de Clínica Santa María.

Una de las afecciones de la columna vertebral más frecuentes es la discopatía, la cual afecta aproximadamente a un 85% de las personas mayores de 40 años. También llamada “enfermedad degenerativa discal”, esta patología consiste en el envejecimiento normal y natural de los discos intervertebrales. Aunque muchas veces es asintomática, puede producir un intenso dolor, afectando considerablemente la calidad de vida.

El dolor lumbar puede ser resuelto en muchos casos con reposo, tratamientos farmacológicos, sesiones de kinesiología y manejo de la postura. Sin embargo, hay casos en los que la única solución es operar. En la actualidad, los tratamientos quirúrgicos para resolver estas patologías apuestan por procedimientos mínimamente invasivos, como la cirugía endoscópica y la neuronavegación, la cual permite ver imágenes en tiempo real de la zona dañada y así identificar exactamente dónde está la lesión.

“Recientemente se incorporó a Clínica Santa María el equipo O-ARM, que permite realizar intervenciones con menor riesgo de complicaciones para el paciente. Basta con hacer una pequeña incisión en la piel para introducir los instrumentos y, mediante el neuronavegador, saber en forma exacta dónde se encuentra la lesión de la columna”, afirma el Dr. Santos.

Esta tecnología funciona en base a un escáner portátil, el que por medio de una antena que se instala en el paciente va enviando imágenes 3D de alta resolución y en tiempo real al equipo de neuronavegación. Todo esto a través de sensores que se comunican con él.

Todos los implementos que serán utilizados en la cirugía también están conectados al sistema, por lo que O-ARM va localizando con exactitud dónde están ubicados al interior columna, permitiendo una manipulación más precisa por parte de los cirujanos.

“Esta plataforma multidimensional permite operar además de discopatías otras patologías lumbares frecuentes como estrechez de columna, deformidades como escoliosis y fractura de columna. Esto, de forma más segura y rápida que una intervención tradicional y reduciendo la radiación a la que se expone el paciente”, finaliza el traumatólogo.

Con la colaboración de: Dr. Cristián Santos, traumatólogo de Clínica Santa María.